Sé que debo soltarte pero eres el único con quien me permití imaginar una boda y me gustó por primera vez... Sé que no soy yo a quien escogerías en una habitación llena de chicas lindas, pero... Aún así yo te miraría con el mismo amor oculto que siento, incluso si te vas a los brazos de otra frente a mis ojos.
Sé que no me miras como yo te miro pero si pudieras meterte en mi cabeza durante cinco minutos te darías cuenta de cuan perfecto eres con tus defectos, podrías ver como te veo incluso cuando todo lo que hay es oscuridad, podrías verte desde una perspectiva de amor y no de destrucción. Podrías... pero nunca lo harías. Porque no me miras ahora ni me mirarás nunca. Soy como un eco que se escucha y se ignora, como algo tan cotidiano que termina desapareciendo. Para la vida. Para ti.