La noticia del accidente se extendió rápidamente por toda la mansión.
El médico de la familia terminó de revisar el brazo de Adrián.
—Solo fue un golpe fuerte y algunos raspones. Deberá descansar unos días.
Alessandra soltó un suspiro de alivio.
—Gracias, doctor.
Cuando todos salieron de la habitación, el silencio volvió a reinar.
Adrián sonrió con cansancio.
—Te ves más asustada tú que yo.
Alessandra bajó la mirada.
—Pensé que te había pasado algo grave...
Él la observó unos segundos.
—Valió la pena.
Ella levantó la vista de inmediato.
—¿Qué?
—Si con eso logré protegerte.
Las mejillas de Alessandra se tiñeron de rojo.
No supo qué responder.
Una conversación sospechosa
Esa misma noche, Victoria recibió una llamada.
—¿Cómo que falló?
La voz al otro lado respondió:
—La rama cayó como estaba planeado, pero Adrián la salvó.
Victoria apretó el teléfono con fuerza.
—Entonces tendremos que usar otro método.
Sin darse cuenta, Sofía pasaba por el pasillo y escuchó parte de la conversación.
Solo alcanzó a oír una frase.
—"...antes de la renovación de votos."
Sofía frunció el ceño.
—¿Renovación de votos?
Cuando quiso acercarse, Victoria ya se había marchado.
Una confesión inesperada
Al día siguiente, Alessandra regresó a la empresa Ferrer.
Mientras revisaba unos planos, Diego apareció nuevamente.
—¿Puedo pasar?
—Claro.
Diego respiró profundamente.
—Necesito decirte algo.
Alessandra dejó los documentos sobre el escritorio.
—¿Qué sucede?
Él la miró fijamente.
—Nunca dejé de quererte.
El corazón de Alessandra dio un vuelco.
—Diego...
—Sé que estás casada... pero tenía que decirlo. No quiero arrepentirme toda la vida.
Ella guardó silencio.
—Eres una persona maravillosa, pero...
Antes de terminar la frase, la puerta de la oficina se abrió.
Adrián había llegado para recogerla.
Lo primero que vio fue a Diego muy cerca de Alessandra.
—¿Interrumpo algo?
El ambiente se volvió completamente tenso.
Diego dio un paso al frente.
—No. Justo terminaba de confesarle que estoy enamorado de ella.
Un silencio absoluto invadió la oficina.
Adrián sintió un fuerte nudo en el pecho.
Por primera vez, comprendió que podía perder a Alessandra... incluso antes de que terminara el contrato.
Sin decir una palabra, se dio la vuelta y salió del lugar.
Alessandra corrió tras él.
—¡Adrián, espera!
Pero él ya había subido al automóvil.
Mientras el vehículo se alejaba, Alessandra sintió una angustia que jamás había experimentado.
Y por primera vez se preguntó...
¿Qué pasaría si el contrato terminara... y Adrián ya no quisiera seguir a su lado?
Continuará...
Editado: 08.07.2026