Nos Casamos por Conveniencia... y Arruinaste Mi Plan

Capítulo 16: El nombre que nadie esperaba

El silencio se apoderó del lugar.

Adrián observó la pantalla rota del teléfono una y otra vez.

El último contacto decía claramente:

"Esteban Montenegro".

—Eso... no puede ser —susurró.

Alessandra tomó su mano.

—Debe haber una explicación.

Gabriel Ríos frunció el ceño.

—No podemos sacar conclusiones tan rápido.

El policía guardó el teléfono en una bolsa de evidencia.

—Nuestros peritos intentarán recuperar toda la información.

Esa noche, la mansión Montenegro estaba más silenciosa que nunca.

Esteban esperaba en la biblioteca cuando Adrián entró.

—Abuelo, necesito hacerte una pregunta.

El anciano levantó la vista de su libro.

—¿Qué sucede?

Adrián dejó una fotografía del teléfono sobre la mesa.

—¿Conoces al hombre que robó nuestro contrato?

Esteban observó la imagen durante unos segundos.

Su expresión cambió por completo.

—Sí...

Todos quedaron inmóviles.

—Trabajó para nuestra empresa hace muchos años.

Alessandra dio un paso al frente.

—¿Entonces tú lo contrataste?

Esteban negó con firmeza.

—¡No! Lo despedí cuando descubrí que vendía información confidencial.

Gabriel respiró aliviado.

—Entonces alguien está usando su nombre para incriminarlo.

Esteban asintió.

—Y temo saber quién.

Mientras tanto, Victoria se encontraba en un lujoso departamento.

El hombre misterioso entró furioso.

—¡Todo salió mal! Escaparon.

Victoria dejó la copa sobre la mesa.

—No importa.

—La policía encontró mi teléfono.

Victoria sonrió.

—Era exactamente lo que quería.

—¿Qué?

—Ahora todos sospecharán de Esteban Montenegro.

El hombre abrió los ojos con sorpresa.

—¿Lo hiciste a propósito?

—Mientras la familia se destruye desde dentro, nadie sospechará de nosotros.

Al día siguiente, Adrián recibió una llamada de la policía.

—Señor Montenegro, logramos recuperar parte de la información del teléfono.

—¿Encontraron algo?

—Sí... una grabación de voz.

Minutos después, Adrián, Alessandra y Gabriel escucharon el audio.

Una voz femenina decía:

—"No importa quién cargue con la culpa. Lo único que quiero... es separar a Adrián y Alessandra para siempre."

Los tres se quedaron en silencio.

Adrián reconoció esa voz de inmediato.

Era Victoria.

Pero antes de que el audio terminara, se escuchó otra voz masculina diciendo:

—"Date prisa. Si descubren quién soy, todo habrá terminado."

La grabación se cortó.

Alessandra miró a Adrián.

—Victoria no está actuando sola.

Adrián asintió lentamente.

—Y muy pronto descubriremos quién es su verdadero cómplice.

Continuará...




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.