Nova Era

[̴07~

No estaba acostumbrado a tener tanta oscuridad en mis sueños. Tanto silencio. Tanta... paz, en cierto lado. Ya era una rutina despertarme de mis recuerdos, esos sueños retorcidos que solo me mantenían despierto hasta en mi mente, porque nunca descansaba del todo. Siempre algo había que me mantenía alerta, tenso, agitado. Y ese siempre venía relacionado a la única persona que llenaba de luz todos mis sueños. Esa vez, en el vacío, en la nada, disfruté de esos momentos de calma donde nada me estaba atormentando.

Hasta que el castigo volvió un poco físico.

Un almohadazo me hizo saltar de donde estaba. Parpadeé confundido, mirando a mis alrededores, el lugar demasiado luminoso para mi cuarto oscuro. Y por un momento pensé que estaba viendo mi reflejo, hasta que recordé yo no estar tan feo con ese pelo y rápidamente los recuerdos volvieron a mí.

Estaba en la sala de mamá, había dormido en su sillón después de mi pánico el día anterior, y ahora a mi gemelo se le había ocurrido despertarme de la manera más suave que conocía.

—Duermes como una piedra, vengo llamándote y pinchándote hace diez minutos.

Le lancé la almohada que tenía encima de mí, fulminándolo.

—Las piedras no duermen, imbécil.

—Tú no te movías y estabas como una —se encogió de hombros. Estaba vestido como para un día cualquiera y mitad de su pelo recogido. Las pequeñas trenzas en su nuca, obra de su novia, se lucían más así. Señaló por detrás de él—. Mamá dejó el desayuno hecho, dijo que te despertara cuando llegara. Ella ya se fue a trabajar.

Mi espalda crujió al levantarme del sillón. Había dormido en una posición extraña y encorvada para poder meter mi altura el espacio de tres cuerpos y para cuando me senté con Tom en la mesa que ya habían preparado, estiré mis hombros antes de centrarme en la mesa. Mamá había dejado café, fruta cortada, huevos revueltos, tostadas y mermeladas que suponía había hecho ella. ¿Cuándo había hecho todo esto en la cocina y yo sin escucharla? No estaba la sala muy lejos de la cocina y en general yo tenía un sueño ligero últimamente.

No dije mucho en lo que me servía café y preparaba dos tostadas para mí, Tom ya estaba tragando el tercer bocado en lo que me miraba fijo. Yo lo noté un par de veces hasta que, con el fresco recuerdo de mis acciones ayer, ni miré al hablar.

—Mamá te llamó para que no me quedara solo—solté y Tom se escondió detrás de su taza. Culpable. Resoplé—. ¿Qué te contó?

—Nada... —alargó y después de un rato, agregó—: Por más que tratara de convencerla. Dijo que no era asunto mío a menos que tú me dijeras.

No esperaba que mi hermano no supusiera que algo me había pasado. Aparte de gemelos y esa teoría del sexto sentido donde uno sabía si al otro le había pasado algo, él sabía mi rutina. Vivíamos juntos, ya para ese punto conocía hasta mi rutina mejor que yo como yo conocía la suya. Quedarme en casa de mamá, siendo que nunca lo había hecho, significaba que algo había pasado. Y mamá, siendo nuestra madre, no iba a mentirle a mi hermano. Tampoco iba a delatarme sin mi permiso. Pero su llamada había sido confirmación suficiente para mi gemelo.

Mordí la tostada con gusto, reconociendo la cocina de Zafira al instante, y me encogí de hombros.

—Consecuencia de mis propios actos emocionales —decidí decir. No iba a mencionar a Olivia, Tay o a quien fuera de esa teoría que todavía me apretaba el estómago. Recién había despertado, tenía que tomarlo de otra manera. Pasé mi mano por mi pelo todavía desprolijo por la almohada y tomé de mi café—. Ya mamá me dio su discurso con toda la razón. Debo escucharla.

Tom asintió. Apoyó sus codos en la mesa al girarse un poco hacia mí.

—Mamá es una mujer sabia —continué. Mi hermano suspiró de vuelta.

—Y una mujer que sufrió mucho también.

El comentario me hizo quedarme quieto. No era que no lo supiera, éramos de la misma familia, sabíamos el sufrimiento que era ya en sí tener nuestro apellido y toda nuestra historia. Tanto yo, mi hermano y mi mamá habíamos padecido de lo que era estar en la sombra de Jack Parker y las consecuencias de sus acciones. Fuese aceptar las migajas de amor o lo que fuera que mi mamá toleró con tal de tenernos, tener que dejar a mi hermano y mi mamá a su merced con tal de también protegerlos, o quedarse solo en una casa con una familia partida a la mitad: teníamos nuestras cicatrices. Nuestra historia. No había comparación para mamá, porque su dolor se había convertido en culpa, en cuestionarse qué podría haber hecho distinto y constantemente preguntándose cómo podría recuperarnos.

Mamá y yo no habíamos sido tan diferentes. Circunstancias, sí. Sentimientos, no.

Comí lo que quedaba mi tostada, sacudiendo mis manos en el plato y miré a Tom que ya había terminado. Atento y tranquilo, con paciencia. Él y yo tampoco habíamos sido tan diferentes; Claire había estado en el centro como una caída por tanto tiempo y recordaba como con Taylin lo teníamos que detener por su salud mental. Yo no estaba solo, sabía eso, y mamá había mencionado la preocupación de mis amigos y hermano por ocultar mis emociones para no afectarlos a ellos.

—Mi proceso está siendo lento —murmuré—. Pensé que esforzándome a... a seguir con mi vida ignorando todo lo que siento y pienso era la manera más fácil, pero... la mención de Tay, o cualquier circunstancia que la rodee... —pensé en la teoría, mi ceño frunciéndose. Afectándome una vez más—. ...duele todavía.

Mi hermano no se movió, no habló. Se quedó en su lugar para darme mi espacio y se lo agradecí. No quería volver a quebrarme en caso de que quisiera abrazarme o ponerme una mano al hombro.

—No quise mencionarlo porque ustedes habían intentado todo lo posible y a su alcance para que yo empiece a dejar ir... pero no es tan fácil Tom. Creo que tú sabes que no lo es —seguí, tomando un trago de mi café para ocuparme por un momento en lo que buscaba cómo seguir hablando. No era lo mío, pero si para empezar a seguir tenía que hacerlo, en eso sí podía esforzarme—. Estar en constante contacto donde ella estuvo, donde estuvimos... y todo me lleva a ella. A... Tay. Una y otra vez.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.