Novio en renta | Park Jimin |

╏ ” ⊚ ͟ʖ ⊚ ” ╏¿Porque te gusto?(˘・_・˘)

—Rebeca, estudiar es aburrido —Jimin se recargó contra una estantería, cruzado de brazos—. No pienso leer libros.

_No pienso leer libros._ Entonces, ¿para qué me trajo aquí?

—Entonces… ¿qué planeas hacer, eh? —pregunté, dando un paso atrás por instinto.

—Conocerte —dijo, simple. Como si pidiera un café—. Saber todo de ti. Todo.

_Todo._ Lo dijo con ese tono bajo que usó cuando admitió lo del rumor. Se me erizó la nuca.

Cálmate. Solo cálmate. Estamos en una biblioteca. Nosotros dos solos. _¿Qué podría pasar?_ Todo. Con él, todo.

—¿Te comió la lengua el ratón? —se burló, ladeando la cabeza—. ¿Por qué no dices nada? Oh… ya entendí. Quieres que te ayude, ¿verdad?

—¿Ayu… ayudarme? —Para estas alturas ya no sé qué pensar. ¿Ayudarme a qué? ¿A respirar?

—Jajaja —se rió, y el sonido rebotó entre los estantes vacíos—. Sí que eres muy inocente. ¿Qué pasó por tu mente, Collins?

_Collins._ No Rebeca. Collins. Me recordó el contrato. El dinero. Los cinco días.

—Eres terriblemente insoportable —escupí, para recuperar terreno.

Jimin dejó de reírse. De golpe.

—Si no me soportas… ¿por qué te gusto? —preguntó. Directo. Sin piedad—. Dame una explicación lógica. Si lo haces, quizá te dé una oportunidad.

_Una oportunidad._ Ahí estaba. La rendija. La única que tenía.

Una razón. No creí que tendría que decir en voz alta por qué _me gusta_. Porque no me gusta. Me urge. Me conviene. Si no lo convenzo, Andrew gana y yo pierdo todo.

_En una ocasión leí en una página algunas frases, pero había cosas tan tontas y cursis. Tengo que decir algo más… como yo._

Respiré. Agarré un libro al azar para no mirarlo. Para que no viera que estaba mintiendo.

—Cuando miro tus ojos… me haces odiarte —empecé, acomodando libros sin sentido—. A tal punto que me obligas a tenerte presente. Al principio odiaba tenerte en mi mente. Era invasivo. Molesto. Pero después… me gustó.

Silencio.

Dejé el libro. Mal puesto. A propósito.

—No está bien —dijo Jimin.

Se me cayó el estómago. _¿No me creyó?_

—¿Qué? —susurré.

—Los libros —señaló el estante con fastidio—. No los toques si no los sabes organizar. Los grandes van aquí. Los de este color deben ir aquí. —Hizo una pausa y se miró las manos con asco—. _Cuántas bacterias y polvo deben tener estos libros. Mejor me lavo las manos._

Y sin más, empezó a alejarse hacia la salida. Sin decir nada.

_¿Qué? ¿Eso es todo? ¿Mi confesión falsa solo le importó el orden de los libros?_

—¡Hey! ¿A dónde vas? —le grité, y mi voz sonó demasiado desesperada hasta para mí. Maleducado.

Jimin se detuvo en la puerta. No se volteó.

—Es cierto —dijo, como si recordara algo sin importancia—. Mañana a las seis. En la cafetería Go Express.

Y se fue.

Me quedé sola, con un libro mal puesto en la mano y el corazón latiéndome en los oídos.

_Mañana a las seis._ ¿Era una cita? ¿Una prueba? ¿Una trampa?

Solo sé una cosa: no dijo que no.

Y con Jimin Park, eso ya es un sí.



#77 en Fanfic
#2761 en Novela romántica

En el texto hay: amor, bts, jimin

Editado: 06.05.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.