Novio en renta | Park Jimin |

X﹏XTraiganme la precion que se me bajo la coca〆(´Д` )

¿…?

_Si él es ese tipo de persona, no estoy seguro de por qué Rebeca está interesada_, pensó Lucas, apretando los puños bajo la mesa. _Solo han pasado unos minutos y ya lo odio. Solo mantén la calma, Lucas. Mantén la calma._

—No soy un tonto —dijo Jimin de pronto, con esa voz plana que usaba para diseccionar gente—. Y puedo notar que te gusta esta chica tan solo con ver la forma en que la miras y la tratas.

Lucas se tensó.

—Si eres su mejor amigo —continuó Jimin, sin pestañear—, supongo que podría causarte problemas el hecho de que ella llegue a ser mi novia. Quizá ya no pase tiempo contigo.

_Directo a la yugular. Ni siquiera fingió._

—Gracias por tu preocupación —contestó Lucas, y su sonrisa no le llegó a los ojos—, pero no tengo ningún problema con ustedes.

—Ahh, okey —Jimin se encogió de hombros—. Esto es raro. Mejor hablamos de otra cosa.

_Siento que estoy con un perro y un gato_, pensé, mirándolos a los dos. _Y yo soy el plato de comida._

Tal vez debería decirle a Lucas la estrategia que tengo con Jimin. Pero aunque confío en él… decirle sobre mis planes podría ponerlo en peligro. Él trabaja para Andrew. Y Andrew no perdona traidores.

—Rebeca, me disculpas —dijo Lucas, levantándose de golpe—. Tengo que retirarme.

—Está bien —asentí, aliviada y culpable a la vez—. Lucas, viaja con cuidado. Y ya sabes… saluda y felicita de mi parte a la esposa de Andrew.

Lucas asintió. Se fue sin mirar atrás.

_Un bebé._ Ese pequeño no tiene la culpa de mi odio a Andrew. Es inocente. Por ello, aunque no estemos en buenos términos, tengo una pequeña felicidad por su esposa. Dicen que la maternidad es bonita. Supongo que sí. Si ellos tuvieran los motivos correctos, quizá nos llevaríamos bien. _Quizá._

—Hey, Rebeca —la voz de Jimin me sacó de mis pensamientos.

—¿Qué? —parpadeé—. Lo siento, estaba distraída.

—Vamos. Es tarde —dijo, mientras se desinfectaba las manos meticulosamente. _Una, dos, tres veces. Maniático. Confirmado._

Nos levantamos. La cafetería vacía se sentía más grande ahora.

—Sí —dije, mientras caminábamos a la salida—. Y tu mamá… ¿cómo está?

Jimin se detuvo con la mano en la puerta. No se volteó.

—Pues… creo que bien —contestó al fin, y su voz perdió el filo por un segundo—. Aunque está actuando raro estos últimos días.

Se me heló la sangre.

_Raro. ¿Raro cómo? ¿Raro de “las quimios la están matando” o raro de “descubrió que su hijo falso-novio es un psicópata”?_

Pero no pregunté.

Porque Jimin abrió la puerta. Y la noche nos tragó a los dos.



#77 en Fanfic
#2758 en Novela romántica

En el texto hay: amor, bts, jimin

Editado: 06.05.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.