Jimin me apretó la mano antes de abrir las puertas del salón del Consejo. Roble, 200 años, y olor a dinero viejo.
—Última oportunidad para correr, Becky —susurró. _Mochi pidiendo permiso para quemar el mundo._
—No —le devolví el apretón—. Señora Park.
Empujó.
Veinte cabezas giraron. Abuela Abril en la cabecera. Andrew a su derecha, con Lucia y su panza de 8 meses. Accionistas. Abogados. Y Hyujin, de pie junto a la puerta, vestido de chófer. _Con el celular en la mano. Grabando._
—Llegan tarde —dijo la abuela Abril, sin levantar la vista de sus papeles—. Como adolescentes.
Jimin no contestó. Caminó hasta la cabecera y puso la carpeta mojada sobre la mesa. El agua de T/P dejó un cerco en la caoba. _“Eliminar”_ era una mancha negra en el centro.
—Señores —su voz era Park Motors puro—. Vengo a heredar. No el 51%. El 100%.
Andrew se rió. —Niño, esto no es un juguete.
—Y mi primera orden como CEO —Jimin lo ignoró— es despedir a Abril Collins por obstrucción de justicia en T/P. Hyujin, trae a la prensa.
La abuela Abril por fin alzó la vista. Lenta. _Evaluando si Mochi iba de farol._
—Tú no eres CEO de nada, Park —dijo.
—Lo soy —saqué el anillo de mi dedo. El de su madre. El defectuoso—.
Artículo 9 del testamento Collins: _“Si un Park porta el anillo de compromiso Park frente al Consejo de Kallin's, se activa la fusión Park-Collins. 51% + 49% = 100%.”_
Silencio.
Lo descubrí anoche. Mientras Mochi dormía. El testamento del a Abuelo no me obligaba a casarme. Me obligaba a elegir a un Park.
—Lo eligió —Jimin me miró—. ¿Verdad, señora Park?
Me paré. Despacio. Y me senté a su lado. A la derecha. _El lugar de la esposa del CEO._
—No soy Becky hoy —dije, y mi voz no tembló—. Soy Rebeca Jane Park. Y secundo la moción.
Andrew tiró su pluma. —Esto es una locura. ¡Madre!
La abuela Abril se recargó en su silla. Y por primera vez en 80 años, la vi vieja.
—Hyujin —dijo, sin mirarlo—. ¿Desde cuándo grabas?
—Desde T/P, señora —contestó Hyujin. Por fin habló—. Desde que la saqué del auto en llamas. Desde que usted me pagó para callar. Desde que usted me contrató para vigilar que no recordara que el hombre qir mancho sus manos de sangre sr llamaba Park Min-Soo.
_Boom._
Los abogados dejaron de escribir. Lucia se tapó la boca.
—La carpeta está mojada —seguí—, pero la memoria no. Hace 10 años, en T/P, Park Min-Soo conducía ebrio. Mi abuela encubrió todo para salvar Kallin's. Tu madre, Jimin, enfermó de culpa. Y yo perdí la memoria un tiempo.
Me giré a Jimin. _A Mochi._
—Renuncio al 51% si eso te devuelve la paz —le dije, solo para él—. Pero no renuncio a ti.
Jimin tomó mi mano sobre la mesa. Para que todos vieran.
—No quiero tu 51%, Rebeca Park —dijo—. Quiero que Kallin's pague el tratamiento de mi madre en Suiza. Que pague una indemnización a cada familia de T/P. Y que pague tu terapia para recuperar lo que mi padre te robó. _Eso_ es el 100%.
Se hizo el silencio. Hasta que la abuela Abril se rió. Bajito.
—Muy bien —dijo, y se quitó el anillo de jade. El de CEO de Kallin's—. Park Jimin. Rebeca Park. Kallin's es suyo.
Lo deslizó por la mesa.
—Pero recuerden —nos miró a los dos—. Quien juega con fuego, se quema. Y yo ya estoy quemada hace décadas. No me tengan lástima cuando arda.
Andrew se levantó, furioso. —¡Esto no se queda así!
—Siéntate, Andrew —dijo Jimin, sin mirarlo—. O Hyujin sube el video a la prensa. Y tu hijo nace con tu apellido en un titular de _“asesinos”_.
Andrew se sentó.
*Una hora después. Afuera del edificio Kallin's.*
Prensa. Flashes. _“¡Señor Park! ¡Señora Park! ¿Es oficial la fusión?”_
Jimin me rodeó la cintura.
—¿Lista para ser mala, señora Park? —me susurró al oído.
Miré a Hyujin, que ya no era chófer. Miré al cielo de Seúl. Miré a Mochi.
—Lista para ser nosotros —dije. Y lo besé. Con cámaras. Con Kallin's ardiendo. Con 20 años y sin contratos.
_
Porque quemé el folder. Porque confesé parte de la verdad. Porque renuncié. Y aun así, gané.