El jet de Kallin's despegó de Seúl a las 3 AM. Sin luna de miel. Sin prensa. Solo Mochi, yo, y la culpa de su padre en la bodega.
—Primera orden como señora Park —le dije a Jimin, apretándole la mano mientras Zurich aparecía bajo las nubes—. Vamos con tu madre.
No dijo nada. Solo me besó los nudillos. _Gracias por no elegir quedarte en el pasado.
*Hospital Universitario de Zurich. Habitación 404. 8 horas después.*
La señora Park estaba peor de lo que recordaba. Más delgada. Más pálida. Pero sonrió cuando nos vio.
—Hijo —susurró, y le tembló la voz—. Becky.
—Mamá —Jimin se arrodilló junto a la cama, agarrándole la mano—. ¿Por qué no me dijiste?
La señora Park me miró a mí. _“Se lo dijiste”._ No era pregunta. Era miedo.
—Lo supe en el Consejo, señora —mintió Jimin, y me mató—. Hyujin grabó todo. Lo de T/P. Lo de papá. Rebeca me lo explicó en el avión.
_Me estaba cubriendo. Mochi Malo mintiendo para que su madre no cargue con mi contrato._
La señora Park cerró los ojos. Una lágrima se le escapó.
—Perdón —dijo. No supe a quién. A él. A mí. A los fantasmas de T/P—. Su padre… yo lo encubrí. Por ti, Jimin. Para que no heredaras su pecado. Y mira… heredaste Kallin's igual.
—Mamá, no —Jimin le puso la frente contra su mano—. Tú no encubriste. Tú sobreviviste. Y ahora te vamos a curar. Kallin's paga. Todo.
—Kallin's no —la señora Park negó—. _Tú_, hijo. Con tu nombre. No con el de él.
Jimin me miró. _Entendí._
—Kallin's ya no existe, señora Park —dije, acercándome—. Desde ayer, la empresa se llama Minre Group*.
La señora Park abrió los ojos, enorme. El pueblo. El accidente. La tumba._
—Vamos a desenterrarlo —continué—. Cada familia. Cada nombre. Cada dólar mal gastado en silenciar. Lo vamos a poner en hospitales, en escuelas, en un monumento.
La señora Park se rompió. Y por primera vez en meses, lloró sin culpa.
—Rebeca —me agarró la mano. La mía y la de Jimin juntas—. ¿Por qué lo haces?
Me arrodillé del otro lado de la cama. _La señora Park a la izquierda. Mochi a la derecha. Yo en medio, pegando los pedazos._
—Porque su hijo me dio mochis cuando casi me ahogo —dije, simple—. Porque me abrazó cuando le dije que no se casara conmigo. Porque me eligió después de saber que lo usé. Porque usted me rogó que lo hiciera feliz, aunque sea por un año. Y pienso hacerlo por cien.
Jimin escondió la cara en la sábana de su madre. Pero lo escuché. Estaba llorando.
*Esa noche. Hotel en Zurich.*
Rachel llamó por video. Gritando.
—¡¿SOY CUÑADA DEL CEO?! ¡¿Y DIRECTORA TEMPORAL DE MINRE GROUP?! ¡REBE, TE JURO QUE VOY A VENDER LA EMPRESA POR UN BOLSO!
Jimin le quitó el teléfono.
—Si vendes una acción, Rachel, te pongo a cuidar a Andrew y Lucia —dijo, serio—. Y al bebé.
—…Acepto el cargo —Rachel colgó.
Me reí contra su pecho. Estábamos en la cama, vestidos, agotados. _Sin tocar. Solo existir._
—Mochi —dije, jugando con su camisa—. Hoy renunciaste a Kallin's. Renunciaste a tu padre. Renunciaste a la venganza.
—Ajá —me abrazó más—. ¿Y?
—Y me elegiste a mí —lo miré—. Después de saber que firmé un contrato para usarte. Después de saber que tu madre se está muriendo. Después de saber que tu padre mató a los míos.
—Becky —me dio un golpecito en la nariz—. No te elegí _después_ de saberlo. Te elegí _por_ saberlo. Porque tú quemaste el folder. Porque confesaste. Porque te sentaste como señora Park cuando podías salir corriendo.
Se incorporó. Y se hincó en la cama. _Sí. Se hincó._
—Rebeca Jane Collins —sacó el anillo defectuoso. El de su madre. El que activó todo—. ¿Quieres ser mi Mochi para siempre? Sin contratos. Sin Kallin's. Solo tú y yo, quemando el mundo si hace falta.
El corazón se me iba a salir. Expediente. Culpa. Cáncer. Y él me pide esto.
—Sí —lloré, riéndome—. Sí, Park Jimin. Mil veces sí.
Me puso el anillo. Defectuoso de nuevo. Como nosotros.
Y afuera, en el pasillo, Hyujin le mandaba un mensaje a la abuela Abril:
_“La señora Park está llorando. Pero es de alivio. Minre Group acaba de nacer. Y su nieta esta loca. Igual que usted hace 60 años. Cambio y fuera.”_