El mundo era gris.
No un gris normal.
Un gris Tron.
Ese gris que hace que todo parezca un recuerdo triste contado por un fantasma.
Tron caminaba con Kal y Seth por el pasillo rumbo al aula.
Los tres eran como sombras moviéndose sin ganas.
Tron (pensamiento):
“Otra mañana. Otro intento fallido de aferrarme a la realidad.”
La puerta del aula 1-C estaba abierta.
Se escuchaban pasos suaves.
Un aura cálida.
Una luz que no correspondía a este mundo miserable.
Tron levantó la cabeza.
Ahí estaba ella.
Nara.
La vicepresidenta.
Orden del universo.
Color del mundo.
Personificación de “no soy material para estar cerca de ustedes”.
Ella sonrió al verlos…
Pero la sonrisa se dirigió a uno solo:
—¡Buenos días, Matt!
El universo de Tron cambió:
Gris = Súper HD 4K Ultra
Silencio = Música romántica
Kal tragó saliva.
Seth abrió los ojos con un brillo aterrador, como quien está por cometer una maldad.
Matt?
Matt quedó inmóvil.
Literalmente freezeado.
Como NPC bugueado.
Y ahí Seth lo vio:
La oportunidad.
Seth dio un paso hacia atrás.
Luego otro.
Kal lo miró.
Kal: —Seth…
¿qué estás haciendo?
Seth: —Estrategia.
Kal: —¿Qué estr—?
Seth lo agarró del brazo.
Seth: —Chicos… vámonos.
AHORA.
Tron, en su grisura profunda, habló:
Tron: —Pero… estoy viendo algo…
mi sombra…
Los dos lo miraron.
La sombra de Tron estaba quieta en el piso.
MUY quieta.
Atrapada en el pasado o en otra dimensión.
Tron dio un paso hacia atrás para probar.
Su cuerpo se movió.
Su sombra NO.
Tron: —…
Mi sombra… no me sigue.
Kal: —BRO, NO ES MOMENTO PARA UN HORROR EXISTENCIAL.
Seth: —TENEMOS QUE IRNOS. YA.
Tron extendió un dedo hacia su sombra.
Tron: —Pero…
¿y si es la parte de mí que sí aprueba exámenes?
Kal: —¡¡TRON, VENÍ PARA ACÁ!!
Seth lo agarró del hoodie.
Tron gritó:
Tron: —¡¡MI SOMBRA SE QUEDÓ ATRÁS!!
¡¡ME ESTOY DIVIDIENDO COMO ENTIDAD!!
Seth arrastró a Tron por el pasillo sin piedad.
Kal lo siguió.
Nara seguía sonriendo frente a Matt.
Matt seguía congelado.
Los tres amigos, en modo escape, saliendo como ratas de un barco socialmente hundiéndose:
Seth: —Dejen al popular.
Que se arregle SOLO con lo que hizo.
Kal: —Vos lo metiste en ese quilombo, Seth.
Seth: —Detalles.
Tron, mientras era arrastrado como bolsa de papas:
Tron: —¿Y mi sombra…?
¿Quién se queda con la custodia?
Kal: —NO TE GIRÉS, TRON. NO LE DES PODER.
Detrás de ellos:
Matt…
solo…
dejado frente a Nara…
con el mensaje de
“TIENES OJOS BONITOS”
todavía flotando en el aire como bomba de tiempo emocional.
Los tres doblaron la esquina sin mirar atrás.
Kal y Tron caminaban por el pasillo hacia el salón 1-C.
Sin Seth.
Sin Matt.
Sin sombra (bueno, Tron tenía sombra… pero seguía dos pasillos atrás).
Tron caminaba arrastrando los pies como un NPC deprimido.
Kal:
—Che… ¿estás mejor?
Tron, sin levantar la vista:
—No.
Nunca.
La existencia es un buff temporal.
Kal:
—Ah… ok.
Llegaron a la puerta del salón.
Kal entró tranquilo.
Tron lo siguió con el aura de alguien que no ha dormido en 17 vidas.
Apenas Tron cruzó la entrada, escuchó una voz suave, luminosa, esperanzadora:
—¡Buenos días! ¿Verdad que el clima está hermoso hoy?
Una chica de su clase, sonriendo, radiante, totalmente normal.
Tron parpadeó.
Se giró hacia la ventana para mirar “el hermoso clima”.
Y entonces…
La perspectiva de Tron cambió.
El vidrio tembló.
El mundo se oscureció.
La luz se hundió como si la escuela hubiera sido absorbida por un agujero negro emocional.
A través de la ventana, Tron no vio cielo.
Ni sol.
Ni nubes.
Vio EL INFRAMUNDO.
Lava. Tormentas de almas perdidas. Estructuras góticas imposibles. Un dragón esquelético surcando el aire. Sombras gigantes emergiendo del abismo. Gritos en idiomas no recomendados para la salud mental.
La chica seguía sonriendo con inocencia.
—¿Viste qué lindo está?
Tron siguió mirando ese apocalipsis infernal.
Tron (voz plana):
—Sí…
preciosísimo…
FUE LO ÚNICO QUE DIJO.
Y se sentó en su banco, completamente natural, como si ver el infierno detrás de una ventana fuera rutina.
Después de Clases — Primer Descanso
El timbre sonó.
Los alumnos se levantaban, charlaban, reían.
El mundo era color…
menos para Tron.
Tron se quedó sentado, apoyado contra la pared, capucha puesta, auriculares negros que parecían absorber luz.
Cerró los ojos, dejando que su música lo envolviera.
Tron (pensamiento):
—Ah… esta melodía…
me recuerda lo hermosa que es la vida…
Kal apareció con una bandeja de entusiasmo al 60%.
Kal:
—Hey Tron, vamos. Es hora de almorzar.
¿Eh? ¿Qué escuchás?
Tron abrió un ojo, lento, dramático.
Tron:
—Música.
Me da paz.
…me recuerda lo hermosa que es la vida.
Kal parpadeó dos veces.
Kal:
—¿Tan buena es?
Dale, dejame escuchar un segundo.
Tron, completamente serio, le pasó los auriculares.
Kal se los puso.
La música entró en sus oídos.
Y lo que Kal escuchó fue:
VOZ DEMONÍACA 1:
—¡¡¡MISERIIIIAAAA!!!
VOZ DEMONÍACA 2:
—¡SUFRIMIENTOOOOO! ¡SUFRIMIENTO ETERNO!
VOZ DEMONÍACA 3:
—¡NO EXISTE LA LUZ! ¡SOLO DOLOR Y DESTINOOOOO!
Sonidos de cadenas.
Lamentos.
Gritos que parecían salidos de un ritual prohibido.
Kal quedó petrificado.
Tron, tranquilo, mirando por la ventana al abismo:
—Esa parte me da mucha paz.
Editado: 25.07.2026