Desde el día en que la madre de Hendery los sorprendió, el tiempo que podían pasar juntos después de clases se redujo drásticamente. Ahora, los padres de Hendery insistían en que volviera directamente a casa, evitando cualquier "distracción". Aunque ZhanYu seguía acompañándolo hasta la puerta, sus despedidas eran breves, sin la calidez de antes.
El alfa entendía la situación. Para él, los padres de Hendery solo estaban siendo protectores, algo que él mismo admiraba. "Es mi responsabilidad ganarme su confianza", se decía a sí mismo. No quería que Hendery se sintiera atrapado entre su amor y su familia. Pero el omega no compartía esa tranquilidad. Para él, el trato de sus padres hacia ZhanYu era injusto, basado en prejuicios sin fundamento.
Esa noche, durante la cena, el ambiente estaba cargado de tensión. Hendery apenas había probado su comida, consciente de que algo se avecinaba.
—Hendery, hijo —comenzó su padre con un tono serio, rompiendo el silencio—, tu madre y yo necesitamos hablar contigo.
Hendery dejó los cubiertos sobre el plato.
—¿Sobre qué?
—Sobre ese… chico que te trae todos los días a casa—respondió su padre directamente, con una mirada firme.
El omega respiró hondo. Sabía que esto llegaría eventualmente, pero no estaba preparado para enfrentarlo.
—Su nombre es ZhanYu, papá, y ¿Qué pasa con él? —preguntó, intentando mantener la calma.
—Queremos entender qué tan seria es tu relación con ese muchacho —dijo el señor Lu, entrelazando las manos frente a él.
—Es seria —respondió Hendery, con la mirada fija en su plato.
El silencio que siguió fue cortante, hasta que su padre soltó un resoplido.
—Hijo, ¿de verdad crees que esta relación es buena para ti?
—¿Por qué no lo sería? —replicó Hendery, alzando ligeramente la voz.
La señora Lu intervino con un tono aparentemente más calmado.
—Hendery, cariño, solo queremos lo mejor para ti. Y no estamos seguros de que ese chico, ZhanYu, sea la mejor opción.
—¿Y cómo pueden saberlo si ni siquiera lo conocen? —respondió Hendery, dejando a un lado cualquier intento de esconder su frustración.
—No necesitamos conocerlo para saber que esa relación no te llevará a nada bueno —dijo el señor Lu con dureza.
Hendery se inclinó hacia adelante, sus ojos llenos de indignación. —Eso no es justo.
—No estamos siendo injustos. Estamos siendo realistas —intervino su madre. —Hendery, tú eres joven, no ves las cosas como nosotros.
—¡Claro que las veo! —Hendery alzó la voz, mirando a ambos. —Veo que están juzgando a ZhanYu, mi novio, sin siquiera darle una oportunidad.
El señor Lu golpeó ligeramente la mesa con la palma de la mano.
—Hendery, baja la voz. No se trata solo de nosotros. Queremos que pienses en tu futuro.
—Mi futuro es con él.
—¡No puedes saber eso! —exclamó su padre, cada vez más molesto. —Eres joven, ingenuo, y te estás dejando llevar.
—¡No soy ingenuo! —Hendery se levantó, su silla raspando el suelo. —Sé perfectamente lo que siento por él, y ustedes no tienen derecho a decidir por mí.
—Hendery, siéntate —ordenó su padre, señalando la silla vacía.
—No. —Hendery cruzó los brazos, su voz temblando de rabia y tristeza. —Estoy harto de que no confíen en mí.
La señora Lu intentó intervenir.
—Cariño, no es que no confiemos en ti. Es que... no queremos que te lastimen.
—ZhanYu no me lastimaría. —Hendery la miró fijamente.
—Eso es lo que tú dices, pero… —El señor Lu hizo una pausa, como si evaluara sus palabras—, ¿no crees que sería mejor alguien como Qiang Hao?
La mención de Qiang Hao encendió algo en Hendery.
—¡Qiang Hao es solo mi amigo!
—Un amigo que conocemos bien. Es un buen chico, respetuoso y responsable. Además, es Beta, como yo. ¿No crees que podrías tener una relación más estable con alguien como él? —El señor Lu lo dijo como si fuera algo evidente.
La señora Lu asintió, apoyando las palabras de su esposo.
—Tu padre y yo solo queremos lo mejor para ti, cariño. Mira nuestra relación: somos Beta y Omega, y todo ha sido armonioso.
—¡Eso no tiene nada que ver! —Hendery dijo, indignado. —Qiang Hao es mi amigo, y ZhanYu… ZhanYu es la persona que amo.
El señor Lu golpeó ligeramente la mesa.
—¿Amor? ¿De verdad crees está contigo por amor? Hendery, no seas ingenuo.
El omega miró a su padre, incrédulo.
—¡Ustedes no lo conocen! Lo están juzgando solo porque es Alfa.
—Hendery, entiende que los alfas son peligrosos. —La señora Lu intentó calmarlo, pero su tono seguía cargado de preocupación.
El omega cerró los ojos, apretando los puños. —No todos los alfas son iguales.
El señor Lu se levantó, su rostro lleno de enojo. —No hables de lo que no entiendes.
—¡Ustedes no lo ven, pero son unos prejuiciosos. ¿Por qué no pueden superar su odio?! —gritó Hendery, incapaz de contenerse más.
La señora Lu trató de calmar las cosas. —Cariño, solo queremos protegerte.
—¿Protegerme? ¿De qué? ¿De ser feliz? —Hendery levantó la voz, su cuerpo temblando. —¡ZhanYu nunca me haría daño, pero ustedes sí lo están haciendo al tratarlo así!
El señor Lu se levantó de golpe, mirando a Hendery con severidad. —¡No nos hables así! Siéntate y termina tu cena.
Hendery lo miró por un momento, con lágrimas en los ojos, pero no dijo nada. En lugar de obedecer, se dio la vuelta y comenzó a caminar hacia su habitación.
—¡Hendery! —gritó su padre. —¡Regresa aquí ahora mismo!
El omega no se detuvo. Subió las escaleras rápidamente y cerró la puerta de su habitación de un golpe, dejando a sus padres en silencio en el comedor.
La señora Lu suspiró, dejando el tenedor sobre la mesa. —Esto se está saliendo de control.
—Todo esto es culpa de ese Alfa —dijo, apretando los dientes. —Antes de que él apareciera, Hendery nunca nos levantaba la voz. Siempre era tan respetuoso… tan buen hijo.
Editado: 22.02.2025