Nuestro error fue sentir

Capitulo 13 la amenaza

El silencio entre Alessandro y Valentina se volvió pesado después de aquella frase.

“Quieren separarnos.”

Valentina intentó convencerse de que aquello no le afectaba.

Pero sí lo hacía.

Porque ahora ya no solo estaban jugando con empresas o dinero.

Alguien estaba entrando en sus vidas.

Y eso empezaba a asustarla.

—Necesito ir a la oficina —dijo ella tomando su bolso rápidamente.

Alessandro negó con la cabeza.

—No vas sola.

Valentina lo miró molesta.

—Puedo cuidarme perfectamente.

—No lo dudo. Pero claramente alguien está vigilándote.

Ella abrió la boca para protestar… pero terminó callándose.

Porque en el fondo sabía que tenía razón.

---

Una hora después, ambos llegaron a Rossi Corporation rodeados de seguridad privada.

Los empleados comenzaron a murmurar apenas los vieron entrar juntos.

Las noticias del beso ya estaban por todas partes.

Pantallas.
Revistas.
Redes sociales.

“LA PAREJA MÁS PODEROSA DEL AÑO”

Valentina quería desaparecer.

Pero Alessandro parecía completamente tranquilo mientras caminaba a su lado.

Demasiado tranquilo.

Cuando entraron a la oficina principal, el jefe de seguridad los esperaba.

—Señorita Rossi, revisamos las cámaras.

—¿Y? —preguntó ella inmediatamente.

El hombre dudó unos segundos.

—Las grabaciones fueron borradas.

El estómago de Valentina se tensó.

Eso ya no parecía un simple ataque de prensa.

Alessandro observó el escritorio de Valentina en silencio.

Todo estaba aparentemente normal.

Excepto por un detalle.

Un sobre negro en el centro de la mesa.

Valentina frunció el ceño.

—Eso no estaba ahí.

Alessandro reaccionó inmediatamente.

—No lo toques.

Pero ella ya había tomado el sobre.

Dentro solo había una hoja.

Y una frase escrita con letras elegantes:

"Los contratos siempre tienen consecuencias."

El corazón de Valentina se aceleró.

—¿Qué demonios significa esto?

Alessandro tomó la hoja endureciendo la mandíbula.

Entonces cayó algo pequeño del sobre.

Una fotografía.

Valentina la recogió lentamente.

Y el aire desapareció de sus pulmones.

Era una foto de ellos.

Anoche.

En el penthouse.

Justo antes de besarse.

Alguien los había estado observando dentro de su propia casa.

—Alessandro…

Él levantó la mirada de inmediato.

Y por primera vez desde que lo conocía…

Valentina vio algo parecido al miedo en sus ojos.

---

Más tarde, Alessandro insistió en llevarla de regreso al penthouse.

Pero el ambiente dentro del auto estaba extraño.

Tenso.

Valentina seguía mirando la foto entre sus manos.

—Esto ya no es normal.

—Lo sé.

—¿Quién haría algo así?

Alessandro guardó silencio unos segundos antes de responder.

—Alguien obsesionado.

Ella levantó la mirada lentamente.

—¿Con el dinero?

—No.

Los ojos grises de Alessandro se encontraron con los de ella.

—Con nosotros.

Un escalofrío recorrió el cuerpo de Valentina.

Porque en ese momento entendió algo aterrador.

Alguien no solo quería destruir el contrato.

Alguien estaba obsesionado con destruir lo que estaba naciendo entre ellos.




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