Nuestro frío infierno

Capítulo 07

Me cuesta mantenerme estable con los tacones stiletto que Laura me rogó que usara. El vestido color salmón -que también lo escogió ella- queda ajustado a mis no tan llamativas curvas. No sé el momento exacto en el que Laura me convirtió en su modelo. Miro mi reflejo en el espejo mientras ella termina de pintar mis labios de un tono rosa que los hace lucir más hidratados.

—Listo —Se separa y se coloca a mis espaldas observando mi reflejo —. Tienes un rostro bonito, deberías maquillarte más a menudo.

—No salgo mucho, así que no lo veo necesario —le digo y me acerco con pasos delicados a mi cama.

Tomo mi celular y veo un mensaje casi reciente.

EVANGELINE: Lo siento, ya tengo planes con alguien más.

Suspiro, tomo mi bolso y guardo el celular. Hacía un rato le escribí para que saliera con nosotras, tampoco esperaba que aceptara.

Salgo de la habitación acompañada de Laura y bajamos las escaleras hasta el salón principal. Allí se encontraban Cameron y Katherine, esta última estaba sonrojada y notablemente nerviosa.

¿Qué habrán hecho estos dos?

Fulmino con la mirada a mi hermano, que envolvió en un abrazo a Laura mientras la otra se encogía en el lugar más incómoda de lo que ya estaba.

—Necesito hablar con mi hermano —informo.

—Está bien, te esperamos fuera —responde Laura. Besa a Cameron de forma rápida —. Nos vemos.

Una vez que ambas salieron me acerco a Cameron y le hablo con un tono bajo.

—¿Qué has hecho?

—¿De qué hablas?

—De la reacción de Katherine al vernos bajar. Normalmente está calmada, pero esta vez estaba nerviosa e incómoda.

—Yo no le he hecho nada —hace ademán de alejarse pero le detengo.

—No me tomes por tonta, sé que hubo algo entre ustedes dos.

Abre los ojos claramente sorprendido, eso no se lo esperaba.

—¿Cómo lo sabes?

—Cualquiera con ojos funcionales y capacidad de razonamiento se daría cuenta de la tensión amorosa entre los dos, las miradas que se daban, las veces que se escabullían para...

—¡Ya entiendo! —grita antes de que pueda terminar lo que estaba diciendo — Tienes razón, yo la amaba, pero eso quedó en el pasado. No le he hecho nada.

—¿Qué me asegura que no la sigues amando? Y no menciones tu relación con Laura, eso no significa nada.

Noto como va perdiendo la paciencia. Sus ojos evitan mirarme y se deshace de mi agarre.

—Te contaré lo que quieras, pero no ahora —se aleja a pasos agigantados.

¿Quién lo diría? Su punto débil es su ex pareja de hace unos años. Me pregunto si ha pensado en ella durante todo este tiempo.

Sin demorarme más salgo de casa y me dirijo a dónde Laura y Katherine me esperan. No puedo evitar sentir algo de lástima por Laura, es una buena persona, no merece estar con alguien que aún no es capaz de superar su relación anterior.

—Creí que te habías echado para atrás en el último momento —me dice.

—Sin embargo no lo hice —comenzamos a caminar por la carretera cuando me doy cuenta de algo —. Es extraño que no le hayas pedido a Cameron que nos lleve.

—A veces viene muy bien caminar —se encoge de hombros —. El bar no está lejos de todas formas.

—Debiste mencionarlo, así podría haber traído sandalias en vez de tacones —habla Katherine, que va un paso por detrás de nosotras.

—Quizás estás en lo cierto —se muerde el labio inferior —. Ahora que lo pienso cada vez que los veo a ti y a Adam juntos es extraño.

—¿En qué sentido?

—No pareces apreciarle mucho.

—Eres bastante directa —ríe —. Ya debes de conocer a su familia, no es muy hospitalaria que digamos y a veces Adam demuestra haber heredado ese rasgo de ellos.

—Si no te sientes cómoda entonces no deberías seguir con él —admite.

—No me entiendes, yo escogí esto, si no lo quisiera hace mucho que hubiese huido.

Esa no es más que una mentira. A la Katherine que yo conocía no le agrada a Adam. Estoy segura de que lucharía por escapar de ese matrimonio. Tiene que haber una razón para que lo haya aceptado como si nada.

—¿Qué hay de ti Jane? Estás en las nubes —Laura me saca de mis pensamientos —. Debes de estar pensando en ese chico, ¿cómo se llamaba?

—¿Mikhail? Para nada —le contradigo.

—Es una pena, sus ojos brillaban cada vez que te veía.

—Serán imaginaciones tuyas.

—Ya verás cómo tengo razón.

Él solo es un buen actor con una cara bonita. Cualquier mosca caería en su red con facilidad, pero yo conozco sus intenciones, no me puedo dejar engatusar.

Caminamos por unos veinte minutos y ya sentía el dolor punzar mis talones. Entramos al dichoso bar después de que el portero se asegurase de que somos legales. La música era como un taladro en mis oídos. El lugar estaba lleno de personas tomando o bailando, o las dos al mismo tiempo. En el segundo piso alcanzaba a ver a más gente sentada, otras intentaban disimular sus actos indebidos.

Tuerzo mi cara en una mueca de asco y decido que es mejor ignorarlos. Nos sentamos en la barra y un chico que aparentaba nuestra edad nos atendió.

—¿Qué les gustaría tomar? —su cabello de un dorado hermoso le llegaba casi a los hombros. Quedé hipnotizada cuando sus ojos color miel se encuentran con los míos.

—¿Qué nos recomiendas? —pregunta Laura.

Lo piensa unos segundos y luego contesta.

—Creo que tengo una idea.

Sin decir nada más toma tres vasos y una botella de tequila de la estantería. Coloca los vasos frente a nosotras y vierte el líquido en estos con delicadeza. Sin pensarlo mucho hacemos un brindis y finalmente bebemos. El alcohol quema mi garganta y a la vez calma lentamente cualquier tipo de preocupación.

Tomamos al menos cinco vasos de tequila y ya podía sentir el alcohol hacer efecto. Es increíblemente fuerte.

—Necesito moverme —dijo Laura antes de levantarse e ir a la pista de baile.

—Y yo voy al baño —Katherine también se levanta.

Sigo con la mirada la dirección hasta el baño y sin siquiera haberlo imaginado veo dos rostros muy familiares salir de él. Suelto un gran suspiro al caer en cuenta de que la otra persona con la que Evangeline tenía planes era Mikhail. Sus planes de salir una noche nunca fueron para nosotros tres, debí darme cuenta. Me sorprendió verles salir del baño de mujeres, aún así ya me lo esperaba. Niego con la cabeza cuando mi corazón traicionero empieza a latir de forma desenfrenada.



#532 en Ciencia ficción
#1122 en Joven Adulto

En el texto hay: asesinato, enemiestolovers

Editado: 13.06.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.