Nuestro Hilo Rojo

Capítulo 2: Decir y Actuar

Desde el horario en que Tops y yo acordamos dormir juntos, para que Nert pudiera quedarse a dormir en mi cuarto, para no irse tan tarde a su casa mientras esperaba que su novio le contestara los mensajes.

La idea de dormir con Tops me martillaba la cabeza. Yo había asentido, como si nada, como si no me importara. Mentí. Claro que me importaba. Mucho. Demasiado. Aunque aquello no lo entendía ya que no sentía ningún interés romántico hacía Tops.

Era solo mi amigo. Solo era aquella persona que me entiende más que yo y que se preocupa por mi. Solo era mi lugar seguro, uno lindo debo reconocer pero mi lugar seguro nada más.

El dormitorio de Tops era distinto al mío. Olía a limpio, a madera, a sus perfumes, a él. Me acomodé rígido en el borde de la cama, consciente de cada movimiento, de cada sonido. Tops, en cambio, parecía no tener ese problema. Se acomodó, suspiró profundo y, como si el mundo no pesara nada sobre sus hombros, se durmió primero.

Lo odié un poco por eso.

Yo no podía cerrar los ojos. Cada vez que lo intentaba, sentía el calor de su cuerpo demasiado cerca, su respiración tranquila a mi lado. Así que me rendí y lo miré.

Dormía… tranquilo. En paz.

Sus pestañas proyectaban sombras suaves sobre su piel, largas, perfectas, injustamente bonitas. Sus labios eran rojizos de forma natural, apenas entreabiertos, como si estuviera a punto de decir algo incluso dormido.

Tragué saliva.

Nunca lo había observado así. Sin bromas, sin conversaciones, sin ruido. Solo Tops. Vulnerable. Real. Demasiado hermoso.

Mi corazón latía rápido, torpe, como si no supiera qué hacer con todo lo que sentía. Me giré de lado con cuidado, intentando no despertarlo, pero incluso ese pequeño movimiento me pareció peligroso. Ridículo.

[No me gusta}, pensé.

Pero mis ojos no dejaban de observar su bella e hipnotizante imagen. Y ahí, en la oscuridad del dormitorio, entendí algo que me dio más miedo que cualquier tormenta: no estaba nervioso por dormir acompañado… Estaba nervioso porque era Tops.

No había dormido bien.

No fue insomnio exactamente, pero tampoco descanso. Mi cuerpo estuvo en la cama, pero mi cabeza siguió despierta demasiado tiempo, repasando cosas que no debía. Cuando abrí los ojos, la luz ya se colaba por la ventana y el olor a comida llegó antes que cualquier pensamiento coherente.

Tops estaba en la cocina.

Eso lo supe incluso antes de verlo. Siempre hacía ruido cuando cocinaba: platos, cucharas, pasos tranquilos. Un ruido cálido. Familiar.

Me levanté todavía medio torpe y salí al comedor. Nert ya estaba sentada, con el pelo apenas acomodado y cara de haber dormido mejor que yo. Tops estaba de espaldas, concentrado frente a la sartén.

—Buenos días —dijo él, girándose con una sonrisa tranquila—. Hice desayuno para los tres.

Nos sentamos. El desayuno era simple, pero hecho con cuidado. Tops siempre cocinaba así, como si alimentar a otros fuera una forma natural de querer.

Yo apenas hablaba. Tenía la cabeza pesada, los pensamientos lentos, el cuerpo cansado. Nert, en cambio, me observaba demasiado.

Demasiado.

—Tu no dormiste bien —dijo de pronto, apoyando el mentón en la mano.

Levanté la vista, sorprendido.

—¿Qué? Sí dormí.

Mentí mal. Muy mal.

Ella arqueó una ceja y después miró a Tops, que seguía comiendo como si no escuchara nada, aunque yo sabía que escuchaba todo.

—Ajá… —murmuró—. Qué raro. Porque el ambiente aquí está… extraño.

Sentí un pequeño nudo formarse en el estómago.

—¿Extraño cómo? —pregunté, intentando sonar normal.

Nert sonrió. Esa sonrisa peligrosa que usa cuando cree haber descubierto algo.

—No sé… como si estuviera pasando algo entre ustedes.

Casi me atragantaba.

—¿Qué? ¡No! —dije demasiado rápido—. No pasa nada.

Ella me miró fijo.

—¿Seguro?

—Seguro —respondí, más alto de lo necesario—. Tops y yo somos amigos.

Silencio.

Tops levantó la vista apenas un segundo, confundido, pero no dijo nada. Nert, en cambio, se recostó en la silla con calma excesiva.

—Escuchame Marwin Satur—dijo seriamente—Sabes perfectamente que no juzgo. Además, todos sabemos que Tops es gay y… A lo que me refiero es que no tienen que esconder su amor por mi presencia.

Sentí un pequeño sobresalto interno.

Y rápidamente recordé que era verdad; todos sabíamos que la orientación de Tops, cualquiera que lo conozca lo sabía. O lo descubrieron besándose con algún chico, o siendo cariñoso o porque tuvo pareja, o simplemente lo vieron en la marcha del orgullo… Además el barrio donde vivíamos era tranquilo pero les encantaba el chisme y el pequeño tamaño del mismo no ayudaba a los secretos, además que nunca habían tratado mal a Tops por tal razón.

Tragué saliva.

—Pero yo no —dije rápidamente—. A mi…sinceramente no me interesan los hombres y nunca lo han hecho, además somos muy buenos amigos, ¿para qué arruinar tal amistad con un romance?

El silencio que siguió fue peligrosísimo.

Nert abrió la boca, claramente a punto de decir algo, y yo lo sentí venir.

—Pero cuando estábamos en el secundario tu—

Me lancé hacia adelante sin pensar y le tapé la boca con la mano.

—¡Nert! —susurré, alarmado.

Ella abrió los ojos, sorprendida, y después empezó a reírse detrás de mi mano. Tops nos miraba desde el otro lado de la mesa, confundido, con la cuchara suspendida en el aire.

—¿Qué pasa? —preguntó.

Retiré la mano de golpe, incómodo.

—Nada —dije rápido—. Nada importante.

Nert me miró con una sonrisa cargada de intención.

—Solo iba a decir que Win siempre fue muy… expresivo —comentó, inocente de mentira—. ¿Te acuerdas? Cuando saludaba a los chicos que te…

Sentí cómo la cara me ardía.

Y lo primero que se me ocurrió era meterle el tenedor en la boca para que se callara y comiera.

—Disculpa…- susurré totalmente sonrojado. Sabía que lo que hice no estaba bien pero no vi otra opción. Nert iba a contar algo que hacía con ciertos chicos del secundario, lo que me ponía nervioso, porque Tops siempre fue más valiente, audaz al decir su pensar, divertido, adorable y por su forma le perdonarían todo, pero a mi no.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.