Aquella noche, Belén salió al jardín.
El cielo estaba lleno de estrellas.
Terry apareció poco después.
—¿Qué haces aquí?
—Necesitaba verte.
Belén lo miró sorprendida.
—¿Por qué?
Terry respiró profundamente.
—Porque no quiero que tengas miedo de mí.
Belén bajó la mirada.
—Tengo miedo de lo que no me cuentas.
Terry se acercó lentamente.
—Algún día sabrás toda la verdad.
—¿Y si cuando la sepa ya no quiero estar contigo?
Terry guardó silencio.
—Entonces lo aceptaré.
Belén levantó la mirada.
—Pero no quiero que te vayas.
Terry tomó suavemente su mano.
—Entonces no me iré.
Ambos miraron el cielo.
Aquella noche hicieron una promesa.
Sin saber que el destino pondría a prueba cada palabra.
Editado: 23.08.2026