Desde aquel día, Terry y Belén comenzaron a pasar más tiempo juntos.
Pero alguien los observaba.
Una figura misteriosa los seguía desde lejos.
Terry comenzó a sospechar.
—Belén, cuando estés sola, no vayas al bosque.
—¿Por qué?
—Solo prométemelo.
—Terry…
—Por favor.
Belén aceptó.
Pero esa misma tarde recibió una fotografía.
Era una imagen de ella y Terry juntos.
En la parte posterior decía:
“La próxima vez no estarán solos.”
Belén sintió miedo.
Cuando Terry vio la fotografía, comprendió que el peligro estaba mucho más cerca de lo que imaginaba.
Editado: 23.08.2026