Al día siguiente, Belén desapareció.
Terry recibió un mensaje.
“Si quieres volver a verla, ven solo.”
Terry sintió que el corazón se le detenía.
Fue al lugar indicado.
Pero no encontró a Belén.
Solo encontró su pulsera.
—¡Belén!
Entonces escuchó una voz.
—Llegaste demasiado tarde.
Terry levantó la mirada.
Una figura estaba parada entre los árboles.
—¿Dónde está?
—La verdad te costará más de lo que imaginas.
Editado: 23.08.2026