Belén abrió la carta.
La reconoció inmediatamente.
Era la letra de su madre.
“Belén, algún día tendrás que conocer la verdad.”
La carta explicaba que su familia había protegido un secreto durante años.
Pero faltaba la última página.
Alguien la había arrancado.
—¿Quién se llevó la última parte? —preguntó Belén.
Terry miró hacia la puerta.
—La persona que no quiere que sepamos la verdad.
Editado: 23.08.2026