Nuestros sueños

Capítulo 10

–”No esperaba una cálida bienvenida, pero no creía que los Towkuns reaccionaran a la defensiva, apenas Tao y yo aterrizamos una serie de armaduras nos rodearon. No serían rivales para Tao, sin embargo nuestra intención jamás ha sido causar problemas. Por lo que nos quedamos quietos y pedimos hablar con el rey”.

Las personas que estaban cerca se quedaban observandolos, algunos seguían su camino, otros se quedaron; no pasó mucho para que las armaduras se hicieran a un lado, un hombre apareció frente a ellos, junto con una mujer de cabello rizado y una mirada punzante, casi podía sentir como escaneaba cada parte, cada fibra de ellos.

–Majestad, déjeme presentarnos.

–Creo que no es el lugar para eso– mencionó Conall mientras miraba a su alrededor.

–No somos una amenaza para usted o su gente, al contrario, traemos noticias importantes para usted– habló Tao intentando calmar la situación.

–El rey tiene razón Tao, este no es el lugar para hablar sobre eso.

Dada la situación y el tamaño de Tao, entraron a la biblioteca, quisieron tomar su pequeña reunión imprevista en el antiguo salón de estudios de los chicos.

–Ahora ya estando solos, diganme. ¿Qué hicieron con mi hija?, por que supongo que es sobre ella de quien quieren hablar– dijo con un tono de voz poco agradable.

–Como ya dijo mi compañero, no somos una amenaza y mucho menos somos portadores de malas noticias– aclaró Rafferty sereno y paciente, tratando de ganarse la confianza de Conall –Si conocimos a la princesa, Evangeline nos explicó lo que sucedió esa noche en Verklig, y para nuestra desgracia, nosotros no iniciamos el ataque, de alguna forma alguien intenta culparnos, alguien quiere que nos matemos entre nosotros, la princesa, ella viene en camino.

–¿Cómo sé que me dice la verdad?.

Tal y como predijo Evangeline, querían pruebas sobre sus palabras por lo que sacó el regalo que años antes Conall había entregado a su hija. Rafferty extendió su mano, mostrando a Conall la prueba que pedía.

–No tenemos intenciones de engañarlo, y si así fuera, no ganaremos nada.

–¿Por qué ella no llegó con ustedes?– preguntó Dandara.

–Lo intentó pero las alturas no son sus mejores amigas, por lo que decidió seguir su camino a pie, no pudimos convencerla de lo contrario.

–¿Por qué no se quedaron con ella?, ¿cómo la dejaron sola? –volvió a interrogar Dan.

–Al momento ser descubiertos en Dracho, dos principes escaparon, dejando a Evangeline, la princesa Audrey y el principe Dago solos, con el temor de que un malentendido estallara en algo más grave, debíamos llegar a los respectivos reinos antes de que el resto lo hiciera, con respecto a Evangeline, no esta sola, el principe Cedric la acompaña, deben llegar en cualquier momento. Ahora sí nos permite, quisiéramos hablar con el rey, en privado.

–Lo que sea que tengan para decir, puedes hacerlo delante de Dandara.

–Siendo así, me presento; soy Rafferty y al contrario de su alteza el príncipe Cedric, no tengo un cargo, ni un título de importancia. Si estoy aquí, es por asuntos personales, por una promesa que le hice al abuelo de su esposa.

En el rostro de Conall la confusión salió a relucir, pues no podía entender las palabras que Rafferty decía.

–Fui la alianza del difunto padre de Sella, o tal vez la conozca como Courney, la madre de Clara.

–Eso es imposible, Kellan es la persona que menos “mezclaría su sangre”, pero eso significa que…

–Clara fue descendiente de los Drache. Y para su sorpresa, Kellan estaba enterado de los orígenes de Sella.

–¿Cómo supo que mi hija era hija de Clara?.

–Cuando Sella falleció, Clara era apenas una niña, y mi amigo, su abuelo intentó cuidarla lo más que pudo pero sus días en este plano también estaban contados.

Después de explicar la larga y confusa historia, Conall seguía sin procesar toda la información que llegaba a su cabeza.

–Entonces, ¿Kellan siempre lo supo?.

–Si, por esa razón siempre protegió a Clara, por eso cuidando minuciosamente con quien hablaba, quien estaba a su alrededor, pero su plan no funcionó – dijo Tao.

–Esto significa que Kellan tiene mucho más que perder de lo que pensamos, podríamos usar esta información en su contra– aseguró Dandara.

–Podríamos, lamentablemente hemos tratado con este hombre en el pasado, conocemos cuál ha sido su principal objetivo– dijo Tao con un tono de voz que resonaba a resignación, como si eso que estaba pasando, ya lo hubiera vivido –Por alguna razón y a diferencia de su padre, Kellan siempre quiso tener una conexión con Drache. Estuvo a punto de lograrlo sin embargo la desaparición masiva de nuestros habitantes, nos hizo retroceder.

–Y Kellan no es precisamente de los que se quedan con los brazos cruzados– carraspeó Conall.

–¿él provocó el ataque?, ¿pero cómo?– se decía Dandara, buscando una respuesta en su cabeza.

–No lo podemos acusar, al menos no de ese ataque –murmuró Refferty –Por eso mismo, hemos llegado a la conclusión de que alguien más está detrás de ese ataque.



#2928 en Fantasía
#574 en Magia

En el texto hay: dragones, drama amor, magia reina

Editado: 27.12.2025

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.