Nuestros sueños

Capítulo 11

El pequeño grupo salió de la biblioteca siguiendo la princesa , Cedric adelantó un poco su paso quedando al lado de ella, sin saber cómo iniciar la conversación, su relación era un tanto extraña, ambos habían esperado con tantas ansias el momento donde por fin se encontraran y ahora que estaban frente a frente, no sabían qué hacer.

–¿Cuál es el plan para mañana?– preguntó Cedric.

–Mañana haré exactamente lo que se dijo, iré con mi tía la reina, le contaré nuestro plan, después partiré a Verklig.

–Nuevamente nuestros caminos se separan. Voy a extrañarte mientras estés lejos–Cedric era un romántico y no podía negarlo.

–Cedric, nosotros cuatro aún podemos oírte. ¿Pueden seguir con lo suyo mientras no estemos cerca?.

El hombre de blanco cabello estaba tan apenado por las palabras de su amigo, un color rojizo se apoderó de su rostro, fruto de la vergüenza que pasó hace unos instantes, por otro lado Evangeline no pudo evitar soltar una pequeña risa.

–Aunque no lo creas, yo también voy a extrañarte, no me agrada ir a Verklig para nada, pero si tu estas ahí, haré todo lo posible para llegar lo más rápido que pueda.
El camino a la casa de los Barones no era largo sin embargo fue lo suficientemente duradero para que los cinco intercambiaran un par de risas. Al llegar a la casa, Evangeline toco la puerta esperando una respuesta; como era costumbre las casas de Towerkuns se decoraban de acuerdo a el gusto de sus propietarios, pero la casa de Nox y Forgaty se sentía diferente, la casa tenía un color blanco, en los bordes y decorados predominado los colores plata y materiales como el marfil. La casa no era fea y mucho menos descuidada, todo lo contrario, tanto por fuera y por dentro, era una casa hermosa, aún vista desde lejos se podía apreciar que la luz del sol entraba por todos los rincones de la casa, sin embargo había algo que no le agradaba, era como si toda esa hermosura fuera solo una fachada para esconder algo mucho más grande; era curioso porque ese mismo sentimiento salía a flor de piel cuando estaba cerca de Fogarty y su familia.

No esperaron mucho en la puerta ya que el hijo mayor de la familia atendió la puerta, con la misma cara de pocos amigos que lo representaba.

–¡Hola pequeño!, ¿está tu mamá en casa?– preguntó con una sonrisa nerviosa.

–Ustedes mismos la han enviado a preparar un lugar para los visitantes, me parece poco inteligente que venga a buscarla aquí, princesa– contestó sarcásticamente.

–”Hubiera preferido toparme con su hermana”– De toda la familia, Elizabeth era la única que se sentía en parte agradable, en sus padres se sentía un a falsa amabilidad, como si una máscara estuviera en sus caras todo el tiempo pero podrías darte cuenta que esa máscara era falsa; todo lo contrario a su hijo, él decía lo que pensaba, no mostraba una fals cara lo que le agradaba sin embargo era grosero, actuaba como si este mundo no lo mereciera, como si cada vez que hablaran estuviera haciendo el favor de contestar, por lo que tampoco era agradable hablar con él. Elizabeth era distinta, daba a entender cuando no eras de su agrado sin embargo tampoco te trataba con una falsa amabilidad, solo se limitaba a no ser grosera; pocas fueron las ocasiones en las que hablo con la chica, le parecía alguien con quién con quién se podía tener una conversación sobre ciertos temas, es muy inteligente, de las mejores notas de su clase, aplicada en varias artes como la pintura, el dibujo, la poesía. Era una pena que todas esas cualidades se perdieran, en las pocas conversaciones que tuvo con Elizabeth le dio a entender que sus padres la educaron así para que su futuro esposo tuviera una mujer de la cual presumir con orgullo pero solo eso, ella se dedicaría a las cosas del hogar –Tienes razón Luis, he formulado mal mi pregunta, ¿sabes donde puedo encontrar a tu mamá?– contestó Evangeline con tranquilidad, después de todo ya sabía cómo ”lidiar” con el carácter de cada miembro de esa familia, no eran de su agrado, era cierto pero eran parte de la corte de su padre, de los pocos que lo apoyaron cuando ella llegó a Towerkuns, no iba a hacer un escándalo.

–Está en las villas del sur– dijo sin agregar nada más que una cara amargada.

–Muchas gracias, jovén Luis– Evangeline dio media vuelta, tras dar dos pasos lejos de la puerta escuchó detrás de ella un fuerte sonido proveniente de la misma que acababa de cerrar Luis con gran fuerza.
–Algo grosero el muchacho, ¿no te parece?– comentó Nola.

–Debe de estar molesto por algo; siganme por fin los llevaré a donde podrán descansar.

A los pocos minutos llegaron a las ya mencionadas villas del sur, por lo general esas villas eran las que no estaban ocupadas, ni por negocios, ni familias, ni siquiera los animales. Towekuns no era un reino grande, después de la gran masacre que ocasionó el Rey Cruel en contra de las personas con magia, Towerkuns sufrió una disminución considerable de sus habitantes, Towerkuns ni siquiera estaba considerado para ser un reino sin embargo los planes de Kellan cambiaron todo. Y al ser el responsable de que parará tanto la masacre, como la guerra; nadie se atrevía a cuestionarlo.

Evangeline dejó al grupo en su recinto para después desaparecer frente a sus ojos, pero no sin antes intercambiar un mirada coqueta con Cedric, para después aparecer en medio de la plaza principal donde ya la esperaban sus amigos, tomó asiento junto a Farrokh, todas las miradas estaban posadas en ella, lo cual no era extraño sin embargo era diferente, con ellos no tenía que ser la princesa de ningún reino, la hija de alguien, la nieta de un gran rey, sobrina de una reina malvada o incluso el secreto mejor guardado de la princesa rebelde, era solo Evangeline, podía ser ella.



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En el texto hay: dragones, drama amor, magia reina

Editado: 12.01.2026

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