Nuevo Código De Sangre

¿Hacer Lo Correcto?

¿Alguna vez escucharon sobre una demonio que hace el bien?

Tal vez esta sea la primera vez.

Era un día nublado. Se veían truenos y relámpagos en el cielo.

Estaba sentada en la punta de un edificio. No me dedicaba a ser una equilibrista profesional ni a hacer acrobacias arriesgando mi vida.

Tenía un don y estaba relacionada con los demonios, mis dos cuernos negros y curvos lo demostraban, pero mi sangre también era diferente. Los médicos y científicos llamaban al proyecto: Nuevo código de sangre.

Tambien tenía mi propio código moral y ético. El nuevo código de sangre es todo en mi vida.

Me levanté y me puse al borde del edificio, como si fuera a hacer lo peor.

Saqué mi celular y vi las noticias.

Los medios pagados por el gobierno de Magnum Hell me estaban criticando con noticias falsas.

“La amenaza demoniaca, Marina Radith, sigue causando caos en la ciudad. Se sabe que causo del derrumbe del edificio en Nueva Cordoba. Se ofrece una recompensa para el que tenga información sobre su paradero”

Era mentira, yo había salvado a la gente del derrumbe.

El periodista joven llamado Jair Torres me conocía.

¿Era mi amigo y ahora me traicionaba?

Guardé mi celular en el bolsillo de mi gabardina marrón y lo cerré.

Me sentía melancólica.

Cai del edificio de veinte pisos.

Sentía el viento chocar con mi rostro.

No pensaba en hacer lo peor. Era todo lo contrario.

Abri mis alas de demonio en el aire, y me impulse con fuerza para volar sobre la ciudad.

La gente no podía verme volar por mi velocidad.

Mi rutina no era la de una típica chica de dieciocho años. Me dedicaba a volar toda Córdoba para evitar las amenazas. Mi sentido del peligro me ayudaba a sentir cada amenaza.

Estuve patrullando toda la noche. No necesitaba dormir por ser una vampira.

Ya había recorrido todo, así que volví a mi hogar.

Use mis alas para volar hasta mi departamento. Entre por la ventana del edificio con un giro y una acrobacia. Era un lugar de paredes grises.

El ambiente era distinto. Era más asfixiante.

Revise la heladera para ver que había para almorzar. Estaba vacía, y solo habían huevos.

Miré en la alacena. Vi que había avena y un par de cosas más.

Termine haciéndome un omelette con mucho queso. Era adicta.

Cuando termine de comer, alguien toco a mi puerta.

Al abrir vi que era la dueña del edificio.

-Hola, Marina...

Me dio un papel sin decir nada más.

Respondí preocupada.

-¿Mas deuda?

Ella respondió.

-Te estoy haciendo el favor de esconderte del estado. Vos tenés que cumplir tu parte. Tenes que pagar.

La miré y tartamudeé un poco.

-Es que me echaron de la agencia de investigaciones del estado. Todo por salvar personas.

Me miro seria.

-También causas daño a la propiedad e interrumpes investigaciones policiales. Eso no esta bien y aun así te sigo escondiendo.

-No es mi culpa, eso lo hacen los villanos y terroristas.

No me presto atención.

-Paga tus deudas o diré que viniste a usurpar.

-¡Eso es mentira!

-¿Crees que sacrificare mi pellejo por ti?, no me van a descubrir a mí.

Se fue sin decir más nada.

Alejandra es alguien amargada a pesar de tener todos los lujos, pero nunca me trato así.

Todos estaban en mi contra, pero yo seguiría haciendo lo correcto.

Me senté en un costado a reflexionar.

¿Era lógico lo que estaba haciendo?

¿Qué hago si todos me odian?

¿Debía acabar con todo y hacer lo peor?

¿Y si termino con mi vida?

No...tenía que seguir haciendo lo correcto.

Dije para mí misma.

-Marina, debes levantarte de nuevo.

La vida era difícil.

Mi nuevo código de sangre no me permitía hacer una locura.

De repente, me cortaron la luz por la deuda que tenía.

Dije para mí misma.

-Mierda... ¿ahora cómo podría sobrevivir?

Saque mi celular. No tenía internet en mi celular.

Pense en otra cosa y llame a mi amiga, Yus Himeno.

Me sentía terrible.

Ella respondió.

-¿Marina?

Respondí llorando.

-¡Me siento como una muerta, no puedo seguir con esto!

Ella sabía lo que me estaba pasando.

-No hagas una locura, Marina... Por favor.

-Desde que murió mi abuela, la vida solo me golpea. Quiero acabar con esto. Nadie me ama.

Yus respondió casi desesperada.

-Yo te amo...

Me quede petrificada.

-¿Que?

Respondió.

-Si... me gustaría salir contigo Marina.

Sonreí mientras mis lagrimas seguían cayendo.

-Okey... podemos planear algo.

Mi actitud mejoro al instante.

Yus me dijo.

-Muy bien... nos veremos en mi departamento mañana.

-Hecho...

Corte la llamada.

Seque mis lagrimas con mis dedos. Estaba más tranquila. Alguien me amaba.

Espere un rato antes de volver a salir.

Camine hasta el balcón de mi departamento.

Debía salir a salvar gente y detener criminales. No tenía otra cosa para hacer.

Ya no podia tener pasatiempos, ya que todos me odiaban, aunque les salve la vida.

Abri mis alas de demonio y salte al vacío.

Empecé a volar antes de caer al piso.

Me desplace libremente, como si fuera un águila buscando su alimento.

No tenía amigas, no tenía novia, no tenía mama ni papa.

Estaba sola en el mundo, como si nadie me recordara.

Recuerdo cuando era criada por mi abuela. Ella me mando a una primaria católica y a la escuela secundaria de educación avanzada.

Yo era la tipica nerd de lentes que llevaba sus libros en sus brazos.

Nunca use mis poderes para defenderme. Mi abuela me lo prohibía.

Ella no pudo cortar mis cuernos, ni siquiera con una cierra eléctrica. La herramienta se rompió. Parecen indestructibles.

Mis cuernos quedaron en mi cabeza.

Mis compañeras me generaron muchos problemas de autoestima.



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En el texto hay: urbano, vampira, superheroina

Editado: 22.06.2026

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