Nunca pensé volver a tu lado

Capítulo XXVII

Allyson.

Una semana antes: momento en el que Allyson recibe la llamada.

Ni siquiera he tenido tiempo de asimilar lo que Jamie nos ha contado, es tan difícil saber que es verdad y que es mentira. Y si ella no es quien causó el accidente de mi madre, entonces ¿quien fue?

—¿Allyson, dónde estás?—pregunta mi padre al otro lado de la linea.

—En... la oficina—no especifico en cual—¿Por qué?

—Necesito que vengas a casa ahora mismo—me pide—es urgente—su tono de voz preocupado me hace saber que algo anda mal.

—¿Que sucede, papá?

—No te puedo explicar por teléfono, cuando llegues hablamos ¿vale?

—Papá...

—Apresurate, hija.

—Vale, voy para allá.

Cuelgo.

Voy hasta dónde mi mejor amiga, le explico que me acaba de decir mi padre y que debo irme cuanto antes.

—Tranquila, yo le digo a Ryan que tuviste que irte.

—Gracias, Kay.

Me despido de ella y salgo de la empresa. Rápido consigo un taxi que me lleve a casa, si es urgente no me dara tiempo de ir por mi auto que esta en el estacionamiento de mi trabajo. Fue tan repentino que Ryan y yo vinimos juntos en su camioneta.

Durante el camino le llamo a Doug para avisarle que llegare un poco tarde. No se ni por qué precisamente lo llamé a el.

—¿Quieres que le avise a Ryan?—preguntó.

—No, yo lo llamare más tarde.

—Vale—al terminar la llamada guardo el movil en mi bolso.

No se que ha sucedido, pero papá se escuchaba realmente preocupado. Intento ser positiva, y pensar que no ha sido nada malo y cuando menos lo espro ya he llegado. Pago el taxi y saldo corriendo a la entrada de mi casa.

Mi padre me esta esperando en sentado en el sofa, dejo la bosla en la mesita y me acerco a él.

—¿Qué era tan urgente?

Respira profundo, como si tubiera que darme una mala noticia.

De la nada recuerdo cuando me dijo lo de mi madre y temo a que haya pasado algo similar.

—Andrea murio esta mañana—dice por fin.

Dios, Andrea era hermana de mi abuela, ellas eran muy unidas desde siempre. Hace unos meses, mi abuela viajo para estar con ella, y ahora ha muerto. No me imagino como ha de sentirse en este momento.

—Harrison acaba de llamar, Noah se puso muy mal con la noticia.

—No puede ser—murmuro—tenemos que ir.

—Para eso te llame, a tu abuela le vendra bien estar con nosotros, cariño. Por ahora ella no puede viajar, el funeral sera esta noche y supongo que ella querra estar con su hermana.

—Sí, yo... Jake...

Expulso el aire qué estaba conteniendo.

—Vamos por el, sirve que le explicas a la directora la situación.

Asiento.

Mi padre me lleva hasta el colegio, aun no es hora de salir por lo que pido hablar con la directora, y le explico que debemos salir de emergencia.

El permiso que me dan es para máximo dos semanas, no se cuanto tiempo estaremos allá pero, debe ser el mayor posible para que mi abuela este bien, y pueda regresar con nosotros. Dejo todo pagado para la fiesta de fin de curso, que sera muy pronto.

La maestra de mi hijo me dice que al volver le dará las actividades que se harán en estos días que el no este. Son trabajos pequeños para un niño de jardín de niños, aun asi debe entregarlos. Le digo que cuando vuelva mandare a alguien por ellos, y rápido salimos a donde mi padre.

—¿Por qué nos vamos tan pronto, mami?—me pregunta Jake cuando lo subo al auto.

—La abuela Noah esta un poco mal, cielo, tenemos que estar con ella.

—¿Y ya no voy a venir al colegio?

—Por supuesto que si, solo iremos unos dias en lo que se recupera y pueda venir con nosotros.

—Vale.

Regresamos a casa y de inmediato hago la maleta de Jake. Después sigo con la mía y para cuando bajo con las dos papá ya tiene la suya lista. Las sube a una de sus camionetas, mientras ayudo a Celia a preparar algunos aperitivos para el camino, porque es muy largo.

Ella también irá con nosotros, no como empleada porque también conoce a mi abuela, y también es parte de la familia. Asi que también lleva su maleta.

Una vez todo listo tomo mi bolso, y al gato también y subimos a la camioneta, y reviso el móvil, tengo dos llamadas perdidas de Ryan. Me hago una nota mental de avisarle aunque sea que no estaremos un tiempo. Ahora no tengo tanta batería, así que cuando llegue pondre el movíl a cargar y lo llamare.

Constantemente estoy llamando a mi abuelo desde el teléfono de mi padre para saber como sigue mi abuela, tengo la misma respuesta lo que me tranquiliza un poco que no vaya a pasar a mayores.

Cuatro horas después llegamos a nuestro destino, entramos a la casa de Lenny, la hija de Andrea, les doy el pésame y subo a la habitación donde se encuentra mi abuela.

—No ha querído que nadie se acerque—me dice mi abuelo.

—Abue, estamos aquí—me acerco a ella, que esta llorando.

—No, no, no, mi hermana esta bien, mi hermana esta bien—siento un nudo en la garganta al ver como repite eso con las manos en sus oídos—mi hermana esta bien, mi hermana esta bien.

—Abuela, la tia Andy ya no esta con nosotros—me duele decirle esto a mi abuela.

Me duele la muerte de ella, a pesar que casi no convivimos, llegue a tenerle cariño, por ella mi madre me puso su nombre. Después de la muerte de mi madre, ella fue quien más apoyo a mi abuela, y me alegró mucho sbaer eso porque papá y yo estabamos destrozados, y no podíamos hacerlo.

Perder a una madre duele, perder a tu esposa duele, y ella perdio a su unica hija. U ahora ha perdido a su hermana.

—¡No, ella está bien, ella...!—un quejido la interrumpe.

Se lleva una mano al pecho y pine una mueca de dolor.

—Abuela ¿Que tienes? ¿Que siéntes?

Alarmada llamo a papá.

—Estoy bien—dice, pero aun tiene esa mueca de dolor—solo quiero ver a mi hermanita.




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