Punto débil
—La están presionando.
Eliander dejó el informe sobre la mesa.
Andrés lo leyó en silencio.
Cada línea…
confirmaba lo que ya sabía.
—Se movieron más rápido de lo esperado.
—Porque saben lo que es —respondió Eliander.
Silencio.
—No.
Andrés levantó la mirada.
—Saben lo que significa.
La diferencia era clara.
Eliander cruzó los brazos.
—Entonces ya no es una pieza.
—Nunca lo fue.
La respuesta fue inmediata.
Sin duda.
Eso cambió todo.
—Si la capturan… —empezó Eliander.
—No lo harán.
Pero esta vez…
no sonó tan absoluto.
Y ambos lo notaron.