El recuerdo constante
Jenny caminaba por la calle con una bolsa en la mano cuando lo vio.
No a él.
Pero casi.
Un hombre.
Misma postura.
Misma forma de caminar.
Su corazón se aceleró.
Se detuvo.
Lo observó.
Por un segundo…
quiso correr hacia él.
Pero no lo hizo.
Porque no era él.
Nunca lo era.
Soltó el aire lentamente.
—Esto no es normal… —murmuró.
No era sano.
No era lógico.
Pero era real.
Porque no importa cuánto cambiara su vida…
él seguía ahí.
En los detalles.
En los silencios.
En todo lo que ahora le faltaba.