Conexión silenciosa
Esa noche…
el teléfono vibró.
Jenny lo miró.
Número desconocido.
Dudó.
Contestó.
Silencio.
—Habla —dijo ella.
Nada.
Pero podía sentirlo.
Respiración.
Presencia.
—Si eres tú… di algo.
Silencio.
Y luego…
la línea se cortó.
Jenny se quedó inmóvil.
Su corazón latía más fuerte.
Porque no necesitaba confirmación.
Lo sabía.
Era él.
Y eso…
lo cambiaba todo otra vez.