El punto débil
Esa noche, la información siguió llegando.
Movimientos sospechosos.
Transferencias.
Contactos.
Todo llevaba al mismo lugar.
Karev no se estaba escondiendo.
Estaba construyendo algo.
Jenny observaba los mapas desde la mesa.
—No está atacando al azar —dijo—. Está cerrando rutas.
Eliander asintió.
—Quiere aislarte.
Andrés la miró.
—¿Qué más ves?
Jenny señaló un punto específico.
—Aquí.
Silencio.
—Siempre vuelve aquí.
Eliander frunció el ceño.
—¿Un almacén?
—No —dijo Jenny—. Es un punto de control.
Andrés entrecerró los ojos.
—Está marcando territorio.
—No —corrigió ella suavemente—. Está preparándose para algo más grande.
El silencio cayó.
Pesado.
Porque eso significaba una cosa:
Esto apenas estaba empezando.
Andrés se acercó a ella.
—¿Y cuál es el objetivo final?
Jenny lo miró directamente.
—Tú.
Y luego añadió:
—Pero no de la forma que crees.