Nunca te olvidé

capitulo 30

La jugada inesperada

La mañana siguiente llegó con tensión.

Demasiado movimiento.

Demasiadas señales.

Y entonces…

la noticia.

Uno de sus contactos clave había desaparecido.

Sin aviso.

Sin rastro.

—Esto no es coincidencia —dijo Eliander.

—No —respondió Andrés—. Es presión.

Jenny sintió ese mismo presentimiento de antes.

—Está acelerando.

El teléfono de Andrés vibró.

Número desconocido.

Pero no dudó.

Contestó.

—Sabía que responderías.

La voz era calmada.

Segura.

Peligrosa.

Andrés no dijo nada.

Esperó.

—Siempre fuiste predecible en eso.

Silencio.

—Karev —dijo finalmente Andrés.

Una leve risa al otro lado.

—Me alegra que no me hayas olvidado.

Jenny observaba cada gesto.

Cada reacción.

—Si querías llamar la atención —dijo Andrés—, lo lograste.

—No busco tu atención —respondió Karev—. Busco tu caída.

El aire se volvió más frío.

—Entonces ven por mí —dijo Andrés.

—Oh, voy a hacerlo.

Pausa.

—Pero primero…

silencio.

Demasiado largo.

Demasiado calculado.

—Quiero ver cuánto estás dispuesto a perder otra vez.

La llamada se cortó.

Jenny sintió el peso de esas palabras.

—No va a atacar directamente.

Andrés la miró.

—No.

Eliander tensó la mandíbula.

—Va a destruir todo alrededor.

Jenny dio un paso adelante.

—Entonces no lo dejemos elegir el ritmo.

Ambos la miraron.

—Lo buscamos nosotros.

Silencio.

Pero no de duda.

De decisión.

Andrés asintió lentamente.

—Esta vez… no vamos a reaccionar.

Su mirada se volvió más fría.

Más peligrosa.

—Vamos a adelantarnos.

Y en ese momento…

la guerra cambió.

Ya no eran el objetivo.

Ahora…

eran la amenaza.



#158 en Ciencia ficción
#547 en Detective
#442 en Novela negra

En el texto hay: amor mafi

Editado: 10.04.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.