Nunca Te Olvides De Dios

ANIVERSARIO

9:22 am, Bogotá-Colombia. Corporación de Arquitectos, Ángel se encuentra trabajando muy duro con varios compañeros en la presentación de un proyecto arquitectónico, para la aprobación del gerente, y en medio del trabajo complicado; se acuerda del aniversario de su esposa Karla, y se levanta del portátil, diciendo en voz baja:

— Oh, hoy es el segundo aniversario de mi matrimonio, y no le dije nada a mi esposa, ¡estoy en problemas!

En seguida, Pizarro, uno de sus compañeros de trabajo, mira a Ángel junto a Francisco, y otro compañero, y Pizarro le dice:

— ¿Piensas dejarnos metidos en el proyecto? Porque sin ti nos va a quedar más difícil.

Francisco y Armando también le dicen:

— ¡No los dejes!

Ángel les expresa a todos:

— Pues, ahora no los voy a dejar, pero cuando terminemos de hacer el esquema, hay si van a tener que terminar sin mí, ahora me disculpan un momento, voy a llamar a mi esposa.

En seguida, Ángel se aleja un poco de sus compañeros, y llama a su esposa, y cuando esta contesta, le dice:

— Hola amor.

— Hola. ¿Pasó algo?

— Si.

— No me asustes Ángel.

— Pasó que me olvide de nuestro aniversario.

— Ah, eso lo sabía desde muchos días atrás, yo presentía que te ibas a olvidar por el ajetreo de ese proyecto, pero yo esperaba que te acordaras, y no te acordaste. Y saliste a trabajar sin decirme nada.

— Oh, perdóname amor, recién me acorde ahora.

— Tranquilo amor, yo entiendo que ese proyecto te tiene muy atareado.

Pizarro y Francisco miran de reojo a Ángel. Cuando este le dice a su esposa:

— No hay excusa para mí, quiero que te arregles y te pongas aún más hermosa, porque te voy a llevar a un lugar muy bonito.

Karla se sonríe bastante, y le pregunta a su esposo:

— ¿A dónde me vas a llevar?

— Es una sorpresa, solo espérame arreglada.

— Bueno, bueno, te espero.

— Un beso.

Karla le manda un beso a su esposo, y este se sonríe, y también le manda un beso, y cuelga el teléfono. Cuando Armando le expresa:

— Oh, Ángel, ¿será que estarás concentrado para ayudarnos en este proyecto?

— Claro, vamos a sacar esto adelante.

Pizarro le dice a Ángel:

— No podemos dejar que los demás grupos nos ganen este proyecto.

Francisco también expresa:

— Si, porque si le demostramos a don Aristobulo que nuestro proyecto es el mejor, de seguro nos tendrá en cuenta a nosotros cuatro para cosas más grandes.

Ángel les dice a todos:

— Dejemos de hablar tanto y trabajemos ya en el proyecto, porque tengo una cita...

En seguida, los cuatro se ponen a trabajar en mejorar el proyecto en el portátil de Ángel. Cuando Francisco dice en voz alta, acordándose de los demás grupos:

— ¡Ahí muchachos!

Ángel y los demás se asustan pensando que han dañado un trazado, y dicen todos:

— ¡¿Qué pasó?!

— Un mal pensamiento.

Pizarro le expresa a Francisco:

— ¿En qué pensaste?

— En que el proyecto de los demás iba hacer mejor que el de nosotros.

Armando le dice a Francisco:

— Nosotros vamos a ganar este importante proyecto, no olvides que tenemos a Ángel con nosotros, uno de los mejores arquitectos.

Con mucha humildad, Ángel le expresa a Armando:

— No digas esas cosas Armando, también les digo a los demás; los otros compañeros que están en los otros grupos son muy buenos, así que, nadie se confié, y sigamos trabajando.

De inmediato, todos se concentran en seguir diseñando y aportando ideas para el proyecto. Cuando doña Sofia, una de las empleadas del edificio, entra a limpiar el piso de la oficina donde están, y todos la saludan...

Después de dos horas y media, el proyecto queda bastante adelantado en el portátil, y Ángel se despide de sus compañeros, los cuales no quieren que se vaya todavía, y sale del edificio. Despidiéndose también del vigilante del edificio, y se monta en su vehículo.

En ese instante, Ángel llama a un amigo dueño de un restaurante, y le pide, encargándole mucho; que le prepara una comida especial porque esta de aniversario con su esposa...

Barrio Chicó, Karla termina de arreglarse con su mejor vestido, y sus mejores zapatos, el vestido azul cielo que le encanta a Ángel.

Karla se levanta de donde está sentada, y ve el cuadro donde está junto con su esposo, y coje el cuadro de matrimonio, y dice:

— ¿Cómo pasa el tiempo? ... ¿tan rápido ya cumplimos dos años de casados?...

Karla deja el cuadro donde estaba. Cuando recibe un mensaje de WhatsApp de su esposo, diciéndole que ya va en camino, y Karla se sonríe, y le manda un audio:

— Amor, primero que todo, conduce con cuidado, y lo otro; yo ya estoy lista...

Ángel ve el mensaje y escucha el audio de su esposa, mientras ya está cerca del apartamento...

En ese momento, Ángel entra a la calle noventa y cuatro del barrio Chicó, y llega al edificio donde vive, y se baja de su vehículo. Diciéndole al portero que esta afuera:

— ¿Cómo fue tu día Alfonso?

— Gracias señor por preguntar, bien; como todos los días.

— Que bueno, que la pases bien.

— Bueno.

En seguida, Ángel sube a su apartamento, que está ubicado en el número diez, y al entrar; se sorprende al ver a su esposa muy hermosa, y con el vestido que tanto le gusta. Y le expresa:

— ¡Wau! Amor; me he vuelto a enamorar perdidamente de ti, que hermosa estas.

— Oh, amor, no exageres, yo me veo igual.

De inmediato, Ángel besa a su esposa, y luego le expresa:

— No exagero, me case con una de las mujeres más hermosa de Bogotá.

Karla se sonríe bastante, y le dice a Ángel:

— ¿Solo de Bogotá?

— Que digo, de toda Colombia.

— Bueno, bueno, hablando de nuestro aniversario, ¿a dónde me vas a llevar?

— Aun lugar sacado como de un cuento.

— ¿cómo así?

— Vamos, para que veas de que hablo.

— Bueno...

Ángel y Karla van saliendo del apartamento, y se encuentran con Marisol, la vecina de al lado del apartamento noveno, quien les dice al verlos tan elegantes:



#1709 en Otros

En el texto hay: consejos, reflexión familia , espitual

Editado: 16.03.2026

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