Nunca Te Olvides De Dios

UNA NOCHE DE REFLEXIÓN Y EL PAGO ESPERADO DE UN DURO TRABAJO

Con una sonrisa en su rostro, Karla pone sus dos manos en los cachetes de Ángel y se los jala, diciéndole:

— ¿Ahora que se te ha ocurrido?

— Solamente no quiero que estemos hoy rodeados de gente.

— Oh.

— Vamos, organicemos el comedor como si estuviéramos en el mejor restaurante, y disfrutemos de tu pizza preferida.

— Bueno...

En seguida, Karla y Ángel traen copas de vino y las ponen en el comedor. Cuando Karla le dice a su esposo:

— Ah, vino no hay.

— Entonces que sea agua.

— Jugo si hay.

— Entonces jugo.

— Bueno.

— ¿Y de qué hiciste el jugo?

— Jugo de lulo.

— Bueno, me gusta.

Karla va a la nevera y se trae el jugo de lulo, y le sirve a su esposo, diciéndole:

— Ahora estoy haciendo de mesera.

— Pero no eres cualquier mesera, eres mi mesera esposa.

Karla y Ángel se sonríen bastante, y Ángel abre la caja de pizza, diciéndole a su esposa:

— Bueno, disfrutemos de tu pizza favorita.

— Tenia bastantes días sin probar esta.

— Por eso la traje.

Karla come un pedazo de pizza al igual que su esposo. Cuando Karla se acuerda de algo, y le expresa a Ángel:

— Ah, mi madre te manda saludos.

— Oh, se acordó de mí.

— ¡Ángel! Mis padres siempre se acuerdan de ti. Ellos te quieren.

— Tranquila amor, solo jugaba con eso. Yo sé que ellos me quieren, como mis padres a ti, ¿y como están ellos?

— Bien, con el deseo de venir a conocer donde nos ubicamos acá en Bogotá.

Ángel coge la copa y toma jugo de lulo, y le dice a su esposa:

— Que vengan a pasear, mis suegros son bienvenidos.

— Gracias amor, aun que el frio de acá los va hacer volver rápido para Cali.

Riéndose bastante, Ángel le expresa a su esposa:

— Eso sonó como que no quisieras que vinieran tus padres.

— Claro que sí, amor, lo dije solo por el frío que esta haciendo acá, ellos son de tierra caliente; para tus padres este clima si es perfecto. Porque ellos viven en Tunja.

— Si.

Karla y Ángel siguen comiendo y disfrutando de la pizza. Cuando Karla le expresa a su esposo:

— Algo demás le han echado a esta pizza.

— ¿Cómo así? ¿Está mal?

— No, está más rica que las anteriores, esta fabulosa.

— Sera porque cambié de lugar.

— ¿En dónde la compraste?

— En Pizza Nostra.

— Que bueno, hay que seguir comprando allí.

Ángel toma jugo y ve a su esposa fijamente, y contempla su belleza mientras ella sigue comiendo su pizza favorita, y le dice:

— Yo siento que en algún momento tendremos nuestro primer hijo.

Karla deja de comer, y le dice a su esposo:

— Me hiciste acordar de la vecina del frente.

— ¿Ella te dijo algo de eso?

— Si, antes de irse de viaje con su mamá e hijo, me dijo que el día menos pensado voy hacer mamá.

— Y así va hacer, vamos hacer papás.

— Yo se que esa es tu gran ilusión, tu sueñas con ser padre.

— Dios quiera que si... pero, mejor no nos obsesionemos con el tema, paraque el día menos esperado abracemos un niño.

— Así es como dices, pues, yo deseo una niña. Porque las niñas son más dulces.

Sonriente, Ángel le dice a su esposa:

— ¡Karla! ¿No escuchaste lo que dije?

Karla también se sonríe, y le expresa a su esposo:

— Bueno, bueno, cambiemos de tema.

— Ahora que hablaste de la vecina del frente; tienen bastante tiempo que se fueron de viaje.

— Están en Cancún.

— Ah, qué bueno.

Karla saca su último trozo de pizza que le queda, y le dice a su esposo:

— Ahora me acuerdo de la luna de miel en San Andrés.

— Ah.

— Yo me divertí mucho, porque era tu primera vez conociendo el mar.

— Así te vi.

— Amor, te la pasas trabajando aun más de la cuenta y no tienes casi tiempo para pasear y disfrutar de buenos momentos.

— Tienes razón en eso, voy a sacar mas tiempo para conocer más lugares.

— ¿Y que lugar se te ha pasado por conocer?

— Quiero conocer Santa Marta.

— Me gusta, pensé que ibas a decir Cartagena.

— Más adelante, lo de Santa Marta es; porque quiero ver algunos diseños allí, su historia, su mar.

— Entiendo, vas a trabajar.

— No, no... quiero que disfrutemos los dos de ese paseo.

— Que bueno sería.

En ese instante, Ángel se levanta de su silla y abraza a Karla, y la besa...

Dos días después, lunes 8:30 am, Aristóbulo entra a su oficina y luego de confirmar una cita médica, llama a Jessica, diciéndole:

— Por favor, llama a Ángel, Pizarro, Armando y a Francisco.

— Si señor...

Jessica se levanta y va hacia el lugar donde están todos, y les dice a Ángel y su grupo que vayan a donde el jefe, y estos se contentan y salen de la oficina, mientras los otros se quedan hablando de lo que van a recibir sus compañeros...

Ángel y los demás entran a la oficina del jefe y todos lo saludan. Cuando Aristóbulo les expresa:

— Gracias de nuevo muchachos, ustedes no saben que tan contento quedó mi amigo, y personalmente yo quede también muy contento por ese gran diseño.

Los cuatro le agradecen a Aristóbulo por esas palabras. Cuando de mucha emisión, Pizarro le dice al jefe:

— Para que nos tenga en cuenta para otro proyecto de alto nivel como ese, nosotros somos los mejores.

Ángel y los demás lo ven, queriéndole decir que no la embarre. Cuando Aristóbulo le responde a Pizarro:

— Ya veremos, ahora estén atentos a sus teléfonos.

Todos sacan sus teléfonos y los tienen en sus manos. Cuando Aristóbulo les envía el pago especial a los cuatro, diciéndoles:

— Ya les envié el pago, revisen que todo esté bien.

A todos le llega el pago y se sorprenden bastante por todo lo que ganaron, y Francisco dice:

— Uy, pero esto es más delo que esperaba.

Aristóbulo le responde a Francisco:

— Les aumenté un poco más porque Bizcaría mi amigo, quedo muy contento conmigo y eso me abrió negocios muy importantes en España, por eso les volví agradecer.



#2287 en Otros

En el texto hay: consejos, reflexión familia , espitual

Editado: 12.05.2026

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