Brenda también deja de trabajar y va hacia donde esta Miriam y Carmen. Cuando Miriam le responde a Carmen:
— Eso solo fue un golpe de suerte.
Brenda alcanza a escuchar, y les pregunta a las dos:
— ¿Qué es un golpe de suerte?
Carmen le dice a Brenda:
— Es que estamos hablando del grupo que conformó Ángel.
— Ah, era eso; al parecer ganaron mucho más de lo que esperaban.
Miriam les dice a las dos:
— Déjenlos que disfruten, lo que tenemos que hacer de ahora en adelante; es mejorar en nuestros diseños. Para ser mejores que ellos.
Brenda les dice a las dos:
— Así es...
En ese momento, y luego de conversar con sus compañeros de la maqueta que tienen que hacer del proyecto ganador, Ángel se va a su puesto de trabajo, y sigue trabajando en un proyecto de una urbanización en el sur de Bogotá que tienen todos que trabajar en el terreno, y un plano que estaba de primero antes del proyecto del hospital de cuarto nivel, y se pone adelantar ese trabajo...
Centro de Bogotá. Consultorio Médico, Aristóbulo es atendido y examinado por su médico de confianza. Tomándole la presión, palpando el lugar donde le duele y pesándolo. Cuando el médico le dice:
— Don Aristobulo, ya se puede sentar.
Asustado por la cara que alcanzo a ver del médico, Aristóbulo se sienta, y le pregunta:
— ¡Olmer! ¿Pasa algo malo?
— No, tranquilo... estoy es ordenando hacer unos exámenes, hay voy a mirar bien... aunque lo veo como preocupado.
— Estresado diría yo.
— ¿Por qué? El estrés no es para nada bueno, usted debería estar más tranquilo.
— Me tiene preocupado un hijo.
— ¿Esta enfermo?
— No... está en rebeldía...
— Ah.
— ¡Olmer! ¿Puedo pedir un concejo como amigo?
— Claro, dime...
— Es que mi único hijo quiere volver al ejército, diciéndome que eso es lo que a él le gusta, y tiene la empresa por menos. Sabiendo que tarde o temprano él tiene que remplazarme, porque los años no pasan en vano, y me estoy sintiendo cansado... a mi hijo no le importa nada de eso y se quiere ir.
— Bueno amigo, dándote mi humilde opinión... no quiero que te molestes conmigo.
— Olmer, tranquilo, dime lo que sea.
— Deja a tu hijo hacer lo que el sueña hacer, pueda que en algún momento se arrepienta y busque ayudarte... yo tengo un hijo de cinco años y ya le gusta el futbol, yo no lo voy a obligar que sea médico como yo, si a él le gusta ser médico como el papá, que lo ve todos los días, que lo sea, pero si va por otra carrera, que la haga, después que sea algo de bien.
— ¿Y qué hago con la empresa?
— Búscate un gerente entre los más destacados de la empresa, paraque te rinda cuenta y ya, fin del asunto, y tu podrás descansar dándote unos buenos viajes y disfrutar de lugares que aún no conoces.
Pensando seriamente en lo que le dijo Olmer, y apreciando la posibilidad de conocer nuevos lugares fuera del país, Aristóbulo se decide rápidamente, y le dice a su amigo:
— Gracias por esa idea, voy a llamar ahora mismo a mi secretaria para que me reúna todas las hojas de vida de los muchachos, para revisarlas detenidamente en mi casa.
— Buena decisión.
Aristóbulo saca su teléfono celular, mientras el médico sigue ordenando exámenes en el computador...
En seguida, Aristóbulo habla con su secretaria, diciéndole que quiere que todos sus arquitectos le envíen por correo sus hojas de vida...
En ese instante, Jessica le expresa a su jefe:
— Ya se las envió a su correo, porque todas las tengo en el portátil.
— Bueno, así quedamos.
— ¿Solo eso señor?
— Por ahora sí.
— Bueno señor.
De inmediato, Jessica busca la información de todos los arquitectos, y se las manda al correo de su jefe, y piensa:
"¿Para qué querrá esto el jefe?" ...
En seguida, Jessica se cerciora que toda la información fue enviada, y le manda un mensaje de WhatsApp a su jefe, diciéndole que ya fue enviada la información...
En el consultorio, el médico le expresa a Aristóbulo, quien ya vio el mensaje de Jessica:
— Estos exámenes son para que se los tome los más pronto posible.
— Mañana mismo me los tomo.
— Bueno don Aristobulo, ya le estoy sacando copia de todos.
— ¿Y cuantos exámenes son?
— Tres por ahora, y estos son: Una resonancia magnética, una radiografía, y una tomografía.
— Ah... pero... pero.
— Don Aristóbulo no se ponga nervioso, estos exámenes son necesarios para ver porque le duele esa parte de la espalda.
— ¡Olmer! Dime la verdad. ¿tú qué opinas?
— No voy hacer irresponsable para decirte algo concreto sin antes ver los exámenes, vuelvo y te repito; no te asustes, ten calma.
— Bueno.
— Es mejor que ocupes el tiempo en poner a alguien en la empresa, y luego te haces los exámenes, todo va a salir bien.
— Dices que no me asuste, y me acabas de asustar con eso de todo va estar bien.
Olmer se sonríe un poco, y le expresa a Aristóbulo:
— Oh amigo, no lo dije para asustarte.
— Bueno, voy hacerte caso y lo más pronto posible pondré a alguien que se ocupe de la empresa, le pediré ayuda a mi esposa.
— Eso está bien...
Corporación de Arquitectos, Jessica está en su puesto con mucha inquietud sobre el correo que le envió a su jefe. Cuando ve a Roberto que viene por el pasillo e intenta ponerlo sobre aviso. Cuando Jackson, Daniela y Ronald, llegan de ver el proyecto de la urbanización del sur y se encuentran con Roberto...
En ese instante, los cuatro arquitectos se ponen hablar de la visita de la urbanización, mientras Jessica espera a que Roberto se quede solo para decirle lo de las hojas de vida...
En la oficina, Ángel sigue trabajando en la urbanización, revisando con detalles todo. Cuando es abordado por Salomón, quien le dice:
— Ah, estas cogido con eso.
— Claro, estoy revisando el proyecto de la empresa.
— Pues el diseño ya está completo, y revisado y aprobado por el jefe.