Nunca Te Olvides De Dios

EL DÍA MÁS ALEGRE DE MI VIDA Y EL SUEÑO IGNORADO

Estupefacto y atónito, y no creyendo en lo que está sucediendo, Ángel se queda mirando al jefe, mientras Pizarro y demás compañeros celebran que es su nuevo gerente, menos Miriam, Carmen y Roberto, quienes se alejan un poco de ellos...

De inmediato, Aristóbulo le expresa a Ángel:

— Que dices gerente, ¿aceptas tu nuevo cargo?

Ángel mira a sus amigos, y luego se acerca a su jefe, diciéndole:

— Claro señor, yo gran humildad acepto ser gerente.

— Tienes una gran responsabilidad aquí.

— Si señor.

— He dedicado casi toda mi vida en esta empresa, y quiero que siga progresando, porque yo sé que tú eres capaz.

— Gracias señor por confiar en mí, prometo que no lo voy a defraudar.

— Eso espero.

Miriam le dice a Roberto y a Carmen:

— Ese... ese puesto era mío, el prácticamente me lo dijo.

Extrañado, Roberto le pregunta a Miriam:

— ¿Quién te dio?

— El jefe en persona.

De inmediato, Carmen ata cabos, y le dice a Miriam:

— Ah, de allá es donde venias y no me quisiste decir nada, y hasta me regañaste.

— Si, vine de allá, y hable con el jefe, y mucho; tanto que quede convencía que yo era la nueva gerente.

Roberto le expresa a Miriam:

— Pues no fue así, el nuevo gerente es Ángel. Y nos volvió a ganar...

En ese instante, Aristóbulo le expresa a Ángel:

— Quiero que te sientes en mi silla, quiero ver como quedas.

Apenado, Ángel le dice a su jefe:

— Señor, es su silla favorita.

— Ahora va hacer tu silla favorita, anda; siéntate.

— Bueno, si usted lo dice.

— Anda, también te l voy a dejar, es toda tuya.

Con una sonrisa en su rostro y sudando un poco, Ángel se sienta lentamente en la silla favorita del jefe. Cuando Aristóbulo le dice:

— No me equivoque, tienes pinta de gerente, y yo no dudo de tus capacidades.

Francisco y los demás aplauden, mientras algunos se les cambia el semblante, y se enojan al ver a Ángel allí sentado...

Jessica entra, y luego Cleme, la de los oficios entran también, y como ven a casi todos aplaudiendo a Ángel, ellas también aplauden...

En seguida, Ángel les dice a todos:

— Gracias por esos aplausos, voy hacer todo lo posible, para ser muy bien mi trabajo...

Horas después, Aristóbulo vuelve a su puesto, y organiza sus cosas, para que Ángel ponga las suyas, y llama a su esposa Rita, para contarle que finalmente escogió a Ángel para gerente.

Ángel termina de hablar con su esposa, diciéndole que es el nuevo gerente, y esta se alegra bastante...

Armando se acerca a Ángel, diciéndole:

— No vayas hacer duro con nosotros, recuerda que fuimos compañeros de grupo.

— Oh, Armando, pero que dices, yo voy hacer el mismo de siempre, no te preocupes amigo.

— Lo digo, porque muchos cambian cuando suben de puesto.

— Se de lo que dices, pero yo voy hacer el mismo.

Francisco y Pizarro abrazan a Ángel, y lo hacen levantar de su silla, diciéndole los dos:

— ¡Eres grande!

Pizarro le expresa a Ángel:

— Tenemos que celebrar esto. Esto no se ve todos los días.

Armando les dice a todos:

— Busquemos un lugar para ir a celebrar esta gran victoria de nuestro amigo.

Ángel los mira a todos, y les dice:

— Tenemos trabajo, además; ahora más tarde voy a estar ocupado.

Francisco les dice a todos:

— Es mejor celebrar con la mujer.

De inmediato, todos se ríen de eso. Cuando Ángel les expresa a todos:

— Amigos, después celebramos juntos, ahora tengo que dejar un plano en orden.

En seguida, Francisco le dice a Ángel:

— ¿Quién se quedará con tu trabajo aquí?

— No lo sé, su pongo que uno de ustedes.

Todos se miran. Cuando Armando le expresa a Ángel:

— En la oficina del jefe, que mañana va hacer tu oficina terminaras esos trabajos con más calma.

Con cara de agradar a Ángel, Daniela se acerca a todos los que están reunidos, y le dice al nuevo gerente con voz dulce:

— Acuérdate de mí ahora que vas hacer jefe de todos. Yo siempre te he trato bien.

Francisco le dice a Daniela:

— Tranquilízate Daniela, este hombre está casado.

— ¿Qué te sucede Francisco? Yo le hablo como amiga y compañera de trabajo.

Los demás se sonríen. Cuando Ángel le responde a Daniela:

— Yo sé que tú y todos los demás me han tratado bien, todos somos muy bueno compañeros, y como les dije a los demás, yo no voy a cambiar.

Con un rostro sonriente, Daniela le dice a Ángel, mientras Pizarro y Armando hablan en secreto:

— Eso espero...

6:40 pm, caminando muy alegre, Ángel baja de la empresa entra en su carro, y piensa:

"Voy hacer gerente... esto es grandioso"

En seguida, Ángel mira su reloj y luego enciende su vehículo y se va de ese lugar...

Al llegar a su apartamento, Ángel se encuentra con la sorpresa que su vecina del frente ya llego de su viaje junto a su familia, y la saluda, diciéndole:

— Hola Vilma, que sorpresa.

— Hola Ángel, ya te extrañaba a ti y a Karla.

— ¿Cuándo llegaste?

— Hace veinte minutos llegamos al apartamento, mi madre está durmiendo y mi hijo está en la sala jugando con un amigo del piso de abajo.

— Qué bueno que ya están aquí, así nos hacen más compañía...

En seguida, Ángel y Vilma se despiden, y Ángel entra a su apartamento, y llama a Karla, pero nadie contesta, y la llama al teléfono, y esta le contesta, diciéndole que esta por ahí cerca comprando unas cosas...

Siete minutos después, Karla entra a su apartamento, y trae consigo una bolsa de frutas, y le da un beso a su esposo y lo abraza, y celebran el logro obtenido. Cuando Ángel le dice:

— Quiero que mañana me acompañes a organizar la oficina.

De inmediato, Karla pone su mano derecha en la frente como si recibiera una orden de un coronel, diciéndole a su esposo:

— ¡Como usted mande mi señor gerente!

Ángel no aguanta la risa, y abraza de nuevo a su esposa, quien también se ríe de lo que hizo...



#2558 en Otros

En el texto hay: consejos, reflexión familia , espitual

Editado: 29.05.2026

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