Nunca Te Olvides De Dios

EL NUEVO JEFE Y LOS DOS VETERANOS

El día siguiente, salen del apartamento y saludan a sus vecinos que tienen al frente y al lado, y bajan contentos del edificio, para luego montarse los dos en su carro.

En seguida, Karla le expresa a su esposo:

— Estoy nerviosa.

— ¿Por qué?

— Todavía no puedo creer que eres gerente de esa empresa.

— Yo tan poco lo puedo creer todavía, pero hoy se va hacer oficial... voy hacer gerente de Corporación de Arquitectos.

— Suena muy bien.

— Si... vamos.

— Si.

En ese instante, Ángel enciende el vehículo y se van del edificio, y mientras va por la vía, alcanza a ver a una señora por la orilla de la vía, y ella lo ve, y luego Ángel quita la mirada, y le expresa a Karla:

— Está haciendo una mañana muy bonita.

— Si, pero no vayas tan rápido.

— Disculpa amor, es que estoy pensando en el compromiso que voy asumir. Y estoy nervioso.

— Pues deja tus nervios, necesitamos llegar a la empresa.

— Claro.

— Además, de ahí voy a visitar una amiga en Brunal abogados, en la oficina de abogados.

— ¿Y eso?

— ¿Cómo que eso? Yo sigo buscando trabajar en un caso, o los que se vengan.

— Bueno, bueno, bueno, no te enojes amor, yo solo no quería que fueras sola hasta ya.

— ¿Por qué?

— Porque siento así, pero si tú decides ir, yo te llevaré después que conozcas la oficina.

— Bueno... estoy de acuerdo...

Minutos después, Ángel y Karla llegan a Corporación de Arquitectos, y saludan al vigilante, y a tres personas que estaban hablando con el vigilante y suben...

Don Aristóbulo y Rita también llegan al edificio, pero se quedan dentro del carro discutiendo levemente por causa de su hijo, quien quiere irse al ejército...

En ese instante, Ángel y Karla se encuentran de frente con Jessica, y la saludan, y esta los saluda muy amablemente a él y a Karla. Cuando Ángel le dice a la secretaria:

— Vamos a entrar a la oficina de Don Aristobulo.

— ¿Querrá decir a su oficina?

— No es mía todavía hasta que el jefe me la entregue oficialmente.

— Don Ángel, tiene toda la razón, siga.

— Gracias.

Karla también le dice a Jessica:

— Gracias.

En seguida, Daniela conoce desde lejos a Karla, y se detiene de darle un regalo a Ángel y se va hacia la oficina de arquitectos, y les dice a los que han llegado temprano que Ángel llego con su esposa...

En ese instante, Ángel y Karla entran a la oficina, y Karla queda asombrada por lo espaciosa que es la oficina, y le expresa a su esposo:

— Amor, ¡qué grande es esta oficina!

— Si, es grande y bonita.

— ¡Uy! Que vista tendrás hacia la ciudad... todo está muy bonito.

Ángel abraza a su esposa, diciéndole:

— Qué bueno que te gustó.

— Me encanto, esto es lo que te mereces.

— Nos merecemos querrás decir.

Repentinamente, Aristóbulo y Rita entran a la oficina, y ven a Ángel y a Karla abrazados, y Aristóbulo se sonríe, porque ve a Ángel como un hijo más, y le dice:

— ¡Vaya! No pierdes tiempo.

De inmediato, Ángel se desaparta de su esposa y saluda a Aristóbulo y a Rita, y Karla también los saluda.

Rita también se sonríe, y les pregunta a Ángel y a Karla:

— ¿Ustedes son esposos?

Rápidamente Ángel se le adelanta a Karla, respondiéndole a Rita:

— Si señora, tenemos un año y días de habernos casado.

Con un rostro de agrado, Rita ve a su esposo y luego le dice a Ángel y a Karla:

— ¡Ustedes dos hacen una pareja hermosa!

Aristóbulo también dice:

— A mí también me parece eso, hacen muy bonita pareja.

De inmediato, Karla les responde a Aristóbulo y su mujer:

— Muchas gracias señora, muchas gracias señor.

Ángel le expresa también a su jefe y su esposa:

— Gracias, son muy amables. Y perdonen por entrar a la oficina antes que llegaran.

De inmediato, Aristóbulo que sigue viendo a Ángel como su hijo, le dice:

— Que va, esta es tu oficina, ahora mismo vamos a llamar a todos los empleados de este edificio, para que oficialmente desde hoy seas el nuevo jefe...

Sin perder tiempo, Aristóbulo hace que todos los empleados suban a la oficina principal por medio de Jessica, desde el vigilante, hasta las que hacen oficios, no quedando nadie en los demás pisos. Y todos se amontonaron en el séptimo piso. Cuando Aristóbulo les expresa a todos en presencia de Ángel y de Karla, quienes están con nervios ante tanta gente:

— Muy buenos días para todos.

Todos saludan de nuevo a Aristóbulo. Cuando este les dice:

— Están todos aquí reunidos por una gran razón; he aquí.

Aristóbulo señala a Ángel, diciendo otra vez:

— He aquí, mi sucesor; el nuevo gerente de esta empresa, y que esta es la primera vez que digo esto, y es que lo veo como un hijo mío.

Ángel se sorprende bastante ante eso dicho por su jefe, mientras Rita mira a su esposo también sorprendida. Cuando algunos arquitectos y compañeros de Ángel están que explotan de la rabia y envidia...

Aristóbulo sigue diciendo:

— Yo a la verdad, tengo que retirarme por cuestiones de salud, pero van a quedar en buenas manos, en manos de un hombre serio, capaz, un gran arquitecto que ha demostrado con sus diseños espectaculares, que es el mejor.

Karla mira a su esposo con gran asombro y amor, y Ángel se sonroja por las palabras de su jefe, mientras Carmen y otros arden de ira...

Aristóbulo va a donde esta Ángel y lo abraza ante los ojos de todos, y luego les dice a todos:

— ¡Saluden al nuevo gerente!

De inmediato, todos saludan a Ángel como su gerente y jefe de la empresa...

Luego de eso, Aristóbulo manda a todos hacer sus respectivos trabajos. Cuando Ángel se acerca, y le expresa:

— Gracias señor por esas palabras, pero creo que exagero un poco conmigo.

— ¿Tú crees eso?

— Si, tengo compañeros que son muy buenos diseñando.

— No mejor que tú, no seas modesto, yo te escogí por muchas cosas.



#2558 en Otros

En el texto hay: consejos, reflexión familia , espitual

Editado: 29.05.2026

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