Después de hablar con Jessica, Ángel se va costar a la cama sin que Karla lo vea. Cuando esta sale del baño y no lo ve en la sala, dice:
— ¡Ángel!
— Estoy en la habitación.
Karla va hacia la habitación, y le pregunta a su esposo:
— ¿Te encuentras bien?
— No te voy a mentir... tengo un dolor leve, pero no te preocupes, ya se me quitará.
— ¿Cómo dices que no me preocupe? Voy a buscar alguna cosa para que se te quite ese dolor...
Rápidamente, Karla sale de la habitación. Cuando Ángel dice con voz alta:
— ¡AMOR! ¡¿A DONDE VAS?!
— Ya vengo...
Karla sale del apartamento y toca la puerta de su vecina Marisol, quien abre, diciéndole a Karla:
— Hola vecina, ¿cómo llego Ángel?
— Hola Marisol, mejor de lo que lo sacamos ayer en la noche, gracias a ti y a tu esposo, y también con los vecinos del frente que me ayudan a sacar a Ángel.
— Tranquila Karla, todos somos como familia aquí, si algo sucede todos nos unimos.
— Muchas gracias Marisol, yo venía a preguntarte algo.
— Dime.
— ¿Será que hay algún remedio para quitarle ese dolor de estómago a Ángel? Porque a mí no se me ocurre nada, excepto llevarlo al hospital, pero allá lo han examinaron ayer y no encontraron nada.
— Bueno, como te dije hace unos días, no será que Ángel tiene el estómago sucio y necesita purgarse.
— Oh, si... puede ser eso.
— ¿Cuándo fue la última vez que Ángel se purgó?
— Ya ni me acuerdo... espera, tengo que preguntarle a él, porque conmigo no.
— Pregúntale, porque yo creo que debe de tener el estómago muy sucio.
— Voy a preguntarle.
— Bueno.
En ese instante, Karla recibe una llamada del hospital donde le hicieron la endoscopia a Ángel...
En el apartamento, suena el teléfono de Ángel, y este ve que es Francisco, y contesta la llamada, diciendo:
— Hola Francisco.
— Hola jefe, acabo de pasar por la oficina y no lo vi, ¿cómo esta?
— Pues, la verdad, estoy un poco indispuesto y no voy a poder ir a la empresa hoy.
— Lo importante es que te sientas bien.
En ese momento, Karla entra en la habitación, y le dice a Ángel:
— Me llamaron del hospital Universitario San Ignacio.
De inmediato, Ángel se despide de Francisco, y le pregunta a Karla:
— ¿Qué te dijeron?
— Voy a reclamar los exámenes de la endoscopia.
— Ah.
— Pero antes de eso, venía a preguntarte algo.
— ¿Sí?
— ¿Cuándo fue la última vez que te purgaste?
Ángel se queda pensando un rato. Cuando su esposa le expresa:
— ¿No te acuerdas?
— No, realmente no me acuerdo, pero creo que llevo mucho tiempo.
— Eso me imagine... Marisol me dijo que quizás tengas el estómago sucio, y que por eso te duele tanto el estómago.
— Puede ser.
— Por eso voy hablar con el médico, a ver que te manda para purgarte.
— Por favor hazlo, porque necesito recupérame para atender la empresa...
— ¿Solo piensas en la empresa?
— Es que...
— ¿Qué?
— Don Aristóbulo confió en mí, y yo no quiero pagarle dejando la empresa tirada.
— No estas dejando la empresa tirada, estas enfermo que otra cosa... necesitas alentarte lo más pronto posible para que sigas trabajando.
— Tienes razón.
— Voy a sacar una cita, para ver que nos recita el médico para que te purgues.
En ese instante, Ángel se vuelve a quejar fuertemente de dolor, y Karla lo atiende rápidamente, y al ver que este está mal, lo saca del apartamento sin que los vecinos se den cuenta, y sube a Ángel al carro...
Karla se sube al carro, y mete las llaves. Cuando Ángel le expresa:
— Maneja con cuidado.
— Tranquilo amor, tú ya me has enseñado bien.
Ante el fuerte dolor, Ángel le expresa a su esposa:
— Lo digo porque estas muy asustada y acelerada.
— ¿Cómo no voy a estar asustada? Ya no hables más, te voy a llevar aquí cerca.
— ¿Donde?
— A la clínica de Country...
De inmediato, Karla enciende el carro y se va rápidamente a la clínica que queda cerca del barrio...
Urgencias. Clínica del Country, Karla baja a Ángel con gran dificultad. Cuando el vigilante de la clínica la ayuda a entrar a Ángel...
Minutos después, y luego de atender a dos personas, el médico Oscar Robledo atiende a Ángel...
Irremediablemente Ángel es internado en la clínica, por causa que se incrementó el dolor...
En seguida, el médico le dice a Karla:
— El señor Ángel se tiene que quedar en la clínica.
— ¿Por qué?
— Señorita, el no presenta mejoría y tiene que estar en observación.
— Lo puedo ver.
— Claro, entre.
— Voy a llamar a sus padres primero.
— Bueno.
Karla saca su teléfono y se va a la sala de espera y habla con la mamá de Ángel, y le explica todo lo que está pasando, para que ella y el padre de Ángel vengan a Bogotá...
En seguida, Karla cuelga el teléfono y entra a donde esta Ángel, y le dice:
— He llamado a tus padres, paraque vengan.
Ángel se enoja con Karla, y le dice:
— ¿Por qué hiciste eso? Yo ya estoy mejor.
— Son tus padres y merecen saber cómo estas, ¿y si te pasa algo, quien me va a quitar la culpabilidad de no haberles dicho nada? Antes ellos me van a decir del porque me quede callada.
— Debiste de haberme dicho, yo no los quiero preocupar.
— Pues ya lo saben, y van alistar todo para venir a Bogotá.
— Déjame solo un momento.
— Yo sé que te has puesto enojado conmigo, pero eso fue lo correcto.
— Déjame solo Karla.
— Bueno amor, ya vuelvo.
Karla sale de la habitación, mientras Ángel mira hacia el techo y piensa en sus padres. Cuando el médico entra en la habitación, y le expresa a Ángel:
— Ya no te ves con un rostro de angustia y dolor. Parece que estas mejorando.
— Doctor, ¿me puede hacer un favor?
— Claro, dime.
— ¿Me puede prestar su teléfono?
— Ah...