Muy sorprendido al ver a Karla escuchando lo que le dice a su mamá, Ángel se despide rápidamente de su mamá, y le cuelga; y ante la mirada del médico Oscar Robledo, Karla le expresa a su esposo:
— No te conocía esa faceta, ¿estas engañando a tu madre y a tu padre?
El médico les dice a los dos:
— Los dejo solos para que puedan hablar mejor.
De inmediato, Ángel le da el teléfono al médico agradeciéndole, y este sale de la habitación a ver a otros pacientes. Cuando Karla se acerca a donde está su esposo, diciéndole:
— ¿Por qué le mientes a tus padres? Ahora ellos pensaran que yo me estoy inventando todo esto.
— Amor, deja así y no peleemos, yo después les digo.
— ¿Cuándo?
— Te prometo que yo mismo les voy a decir si sigo así, pero yo confió que me voy a mejorar pronto.
— Me gusta que estés pensando positivamente. Lo único que quiero, es que tus padres sepan la verdad, porque yo necesito ayuda.
— Como te dije, deja que yo me encargue de decirles, espera; de pronto no haya necesidad de angustiarlos.
— Bueno, voy a confiar en ti... esperemos...
Un mes después, Ángel sigue de hospital en hospital, y todos los exámenes le salen que no tiene nada, ni las pastillas de dolor hacen efecto, y ni las hierbas que le hicieron tomar para calmar el dolor le hace efecto, las cuales Marisol y otra vecina le dijeron a Karla para que se las tomara, ni el purgante que le recito el médico, ni ningún remedio por el estilo, nada le ha dado resultado...
Francisco es el único que ha visitado a Ángel varias veces, porque los demás lo han llamado algunas veces y no volvieron a llamar...
En medio del proceso que vive con su esposo, Karla consigue trabajar en un caso de su vecina Vilma, la cual tiene un litigio con su exesposo por una casa...
Rita puso de gerente a Miriam, a causa de que Ángel no volvió a ocupar el cargo, y la empresa cambio drásticamente con ella...
Barrio Chicó, Ángel se encuentra en cama. Cuando Karla entra en la habitación con una bandeja en sus manos, y aun lado de la cama le pone la sopa, y le dice a su esposo, quien se queja un poco:
— ¡Aquí tienes! Siéntate, para que puedas tomar la sopa.
Ángel mira a su esposa, y le expresa:
— Has tenido bastante paciencia conmigo, gracias amor.
— ¿Pero cómo se te ocurre decir eso?, ¿acaso te olvidas que yo soy tu esposa?
— Claro que no.
— Yo voy a estar contigo en las buenas y en las malas, con dinero o sin dinero, todavía tenemos dinero y bastante, por todo lo que has trabajado, pero cuando se acabe, yo estaré contigo, yo trabajaré como lo estoy haciendo con ese caso... no pienses que te voy a dejar.
— No he dicho eso, pero si pensé que...
— ¿Qué?
— Que si me pasa algo buscaras un buen hombre.
— Uy, no, Ángel, ¿porque piensas eso?
— No quiero que te vayas a quedar sola.
— Estas diciendo esto porque hemos hecho muchos remedios y nada que se te quita ese dolor.
— Si, y ya hemos quemado prácticamente todas las opciones, y nada... todos los exámenes me salen que no tengo nada, pero sigo con este dolor...
— Te vas a mejorar, recuerda cuando estábamos en el altar, que solo la muerte nos separaría, así que, del resto; yo siempre estaré contigo.
— Gracias amor.
Karla le da de comer a su esposo. Cuando este le expresa:
— Préstame mi teléfono, voy a decirle todo a mis padres para que vengan y te ayuden.
Karla se alegra por eso, y le da el teléfono a Ángel, quien llama a sus padres...
En ese instante, la mamá de Ángel contesta, diciéndole:
— Hola hijo, ¿cómo estás?
— Hola mamá, aquí; un poco enfermo.
— ¿Como así? ¿Que tienes?
— Lo que Karla les dijo hace un mes, y yo llame para mentirles para que no se preocuparan.
— No lo puedo creer, ¿nos has mentido a tu padre y a mi sobre tu enfermedad?
— Si, y me arrepiento, y pido perdón.
— Ya hijo, ¿realmente que es lo que tienes?
— No sé qué es, tengo mucho dolor y pareciere tener un animal dentro del estómago, que ni los médicos han dado con nada, no me sale nada en los exámenes, absolutamente nada, y me siento débil.
En ese instante, el padre de Ángel entra a la casa. Cuando Ilma le dice:
— ¡Clemente! Tu hijo esta en el teléfono, ven y habla con él, porque lo que dijo Karla hace un tiempo es verdad.
— Cómo así, ¿qué dijo Karla?
— Habla con Ángel.
Clemente coje el teléfono de su mujer, y le dice a su hijo:
— Hola Ángel, ¿cómo es eso que estabas enfermo y no nos habías dicho?
— Hola papá, es que no los quería preocupar.
— Pero ya estamos preocupados y vamos a ir para allá.
— Se los agradezco, porque Karla está muy cansada y atareada sola conmigo, y los vecinos que le ayudan.
Karla le expresa a Ángel:
— Yo no estoy cansada.
Clemente le pregunta a su hijo:
— ¿Ya tomaste remedios de plantas?
— Si, ya he tomado de todo un poco para el dolor del estómago y nada, creo que todas las opciones fueron hechas.
— No digas así, no creo que todo lo hallas hecho, algo debe de hacerse paraque se quite esa enfermedad.
Ilma le dice a Clemente:
— ¡Pásame a Ángel!
Clemente se despide de su hijo y le da el teléfono a su esposa, quien le expresa a su hijo que no tema, que ellos viajan el día siguiente, y que todo va a salir bien...
Ángel termina de hablar con sus padres y pone el teléfono en el nochero. Cuando Karla se alegra bastante porque ya sus suegros saben que Ángel necesita de ellos, y se sienta en la cama, y le expresa a su esposo:
— Estuvo muy bien que le dijeras la verdad a tus padres.
— Si, además; yo necesito que alguien te ayude.
— Quieres que encienda el televisor para que veas noticias.
— Si.
En ese instante, Karla enciende el televisor de la habitación, y lo pone en las noticias, y le expresa a su esposo:
— Ya vengo acompañarte, voy al pateo.