Nunca Te Olvides De Dios

RUMORES

Asustada, Karla corre con el teléfono en mano y entra a la habitación rápidamente, y ve a Ángel muy mal, y le dice a Vilma:

— Hablamos ahora, voy a atender a mi esposo.

— Bueno.

Muy angustiada de ver nuevamente a su esposo así, Karla se sienta en la cama, y le expresa:

— Aguanta amor, aguanta, voy a buscar ayuda.

Mientras Ángel grita de dolor, Karla sale del apartamento rápidamente y busca ayuda de unos vecinos que estaban a punto de salir...

Minutos después. Clínica del Country, Ángel es ingresado por urgencias. Cuando una enfermera ve a Ángel y dice en voz baja:

— ¿Otra vez él?

En ese instante, Porfilio, uno de los vigilantes de la empresa está ahí con un ti enfermo, y alcanza a ver a Ángel muy mal, y se sorprende, y dice en voz baja:

— El jefe...

El médico de turno atiende a Ángel, el cual ya anteriormente lo había atendido en su turno tres veces...

El médico Oscar entra la clínica, y se queda conversando con una enfermera, mientras Santiago sigue atendiendo a Ángel. Cuando Porfilio ve salir a Karla llorando devastada, y este asume que a Ángel le paso algo...

Minutos después, Porfilio y su familiar salen de la clínica, y este recibe ayuda de otros familiares, y se llevan a su tío a casa, mientras se va para la empresa...

Rápidamente, Porfilio llega a la empresa, y lo primero que hace es buscar a Alvaro, el otro vigilante, y le expresa sin saludarle:

— ¡EL JEFE MURIO! ¡EL JEFE MURIO!

— ¿Qué fue lo que dijiste? Pero si yo acabo de ver a la jefa pasar y saludarme.

— No, yo hablo de Ángel.

— Ah, ¿y como sabes eso?

— Yo lo vi cuando entro a la clínica donde yo estaba con un tío, y al rato vi como su esposa sale devastada llorando, el murió...

Lo que Porfilio está hablando llega a oídos de la que sirve los tintos, y esta sube a la oficina de los arquitectos, y dice esto...

De inmediato, Francisco llama al teléfono de Ángel, para que lo conteste Karla, mientras los demás arquitectos hablan entre sí, no creyendo que esto ha pasado...

En seguida, Carmen sale de la oficina de los arquitectos, y se va corriendo hacia la oficina de Miriam, mientras Francisco junto con Cilio, Brenda y Daniela, insisten en llamar, pero nadie contesta...

Carmen entra a la oficina, y le dice a Miriam:

— Perdona por entrar así.

— Ya te iba a regañar por eso, ¿qué paso?

— Acabo de escuchar que Ángel murió.

Asombrada, y mostrando tristeza en su rostro, Miriam dice:

— ¿Qué? ¿Quién dijo eso?

— Doña Florencia, la de los tintos.

— Ah, ¿y eso será verdad? ¿Como se le puede creer eso a Florencia, si ella anda de aquí por allá con chismes? Ella, Sofia y Cleme, son iguales, no se les puede creer.

— Doña Florencia dice que escucho eso de Porfilio, el vigilante que estaba con un familiar en una clínica, que el vio todo, vio a la mujer llorando... pues yo creo.

— Pues, si es así, hay que averiguar desde ya donde lo van a enterrar.

— Bueno, ya me pongo a eso.

— ¿Están todos en la oficina?

— No, solo están Francisco, Brenda, Cilio y Daniela.

— Ya veo... los demás están creyendo que esta es su casa...

En ese instante en la oficina de los arquitectos, Cilio recuerda a su amigo, y le expresa a Francisco, a Brenda y Daniela:

— Perdí a un gran amigo, un amigo que tendió su mano para ayudarme cuando yo más lo necesitaba.

Francisco le dice a Cilio:

— Yo todavía no creo esto, hasta que su esposa no me diga, yo no creo, esto puede ser solo un rumor nada más.

Daniela les dice a todos:

— Pero él estaba muy mal, puede ser que sea verdad.

Brenda le expresa a Daniela:

— Yo estoy con Francisco, hasta que la propia esposa confirme esa noticia, yo no voy a creer, es más; yo también voy a ponerme a llamarla.

Francisco le dice a Brenda:

— Karla no me contesta.

— No importa, yo voy a llamar de mi teléfono al teléfono de Ángel, quizás ella responda ese...

En seguida, Brenda llama al teléfono de Ángel, y nadie responde, y dice:

— Algo si tuvo que haber pasado...

Carmen entra a dónde están sus compañeros, para averiguar más de lo de Ángel, y les pregunta a Cilio y a Francisco:

— ¿Ya se pudieron comunicar con la esposa de Ángel?

Cilio le responde a Carmen:

— Nada, ella no contesta.

Francisco le dice a Carmen:

— Yo voy a ir al apartamento de ellos.

Carmen pone su mano derecha en el hombro izquierdo de Francisco, diciéndole:

— Te aconsejaría que hablaras con Miriam, no sea que pierdas el trabajo por eso.

— Claro, es que yo voy hablar primero con ella, con las ganas que me tiene de echarme a la calle, ¿crees que yo le voy a dar esa chance?

— Entonces ve y habla con ella.

Daniela le dice a Francisco:

— ¿Por qué no esperas a que contesten el teléfono?

— No quiero esperar.

Brenda le expresa a Francisco:

— Yo te acompaño donde Miriam, porque yo también quiero ir al apartamento de Ángel, de pronto alguien nos dice algo.

— Gracias Brenda...

En ese momento, Brenda y Francisco van a donde esta Miriam, y le dicen lo que quieren hacer, pero esta no los deja salir, diciéndoles que esperaran a que salieran de trabajar...

En la clínica, Karla está llorando en la sala de espera. Cuando una señora que esta su hija enferma, le da un pañuelo, diciéndole:

— ¡Toma! Te lo regalo.

— Gracias.

— ¿Está usted esperando que la atiendan?

— No, mi esposo es quien esta enfermo y ya lo están atendiendo.

— Ah... ¿puedo decirle algo?

— Si, dígame.

— Entregué a su esposo en manos de Cristo, él se alentará, confié en Dios.

— Gracias señora.

Santiago llama a Karla desde lejos, y cuando esta se acerca a él, este le dice:

— Su esposo esta con ese dolor que no le cesa y eso que él dice a cada momento de un animal dentro, el cual ya le emos hecho de todo examen para ver que es; y todo sale que no tiene nada.



#994 en Otros

En el texto hay: consejos, reflexión familia , espitual

Editado: 03.08.2026

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