Nymeloth

Capitulo 1: la luz de la esperanza

Anastacia reindester

¿ Quien diría que alguna vez podría salir de este infierno?

Ya me había rendido, mi vida solo era monotona y estaba marcada por el dolor.

Creo que ser entregada como mercancía a un hombre no es tan malo, Proque al menos ya no vivire en este lugar que tanto dolor me causo y que tanta lagrimas me hizo derramar.

jamás viví, yo sobrevivi, Pero eso me costó mi felicidad, mis ojos perdieron su brillo hace mucho tiempo, si supieran que tengo poderes, que mi madre jamas fue humana.

Siempre fui despreciada por se una hija ilegítima del rey, era hija de una cualquiera, al menos eso decían, pero no sabían la verdad.

Que mi madre era una hada que dejó su reino para casarse con el rey y el al final la abandonó.

Era una mañana de primavera, mi estación favorita, Pero está vez ya nada sería igual.

En frente mío se encontraba un hombre llamado Dargon, descrito por los rumores como alguien cruwl y despiadado, incapaz de tener sentimientos.

El me miró de arriba a bajo, sus ojos ámbar brillaban, su pelo dorado lo hacía parecer un angel y su piel blanca se contrastaba con el sol.

A simple vista parecía un ser divino, Pero todos sabemos que las apariencias engañan

-¿ Cómo te llamas niña?

-me llamo Anastacia

- que nombre tan poco común. En una hora partiremos, espero que para entonces estés lista.

Lugo de decir esto se fue.

Camine directo al cementerio, antes de irme debía despedirme de mi madre, quien debido a que su cuerpo estaba frágil por ocultar sus poderes, no soporto mi poder, y murió luego de darme a luz, pero antes me llamo Anastacia.

-madre, he venido a despedirme, me iré a un lugar muy lejos de aquí y ya no regresaré. Por un lado ya no sufriré por el otro tengo miedo de que a dónde me lleven sea peor que dónde estaba antes.

Te quiero mucho mamá, hasta pronto.

Me arrodille ,dejé el ramo de jazmín, era su flor favorita y luego acaricie su lápida. Despues me levanté y camine directo a mi cuarto.

Al rato alguien toco a mi puerta para avisarme que ya debíamos partir.

Dargon me abrió la puerta del carruaje y yo subí, luego subió el y la cerró.

-antes de irnos ¿ Hay algo que debas hacer?

-no, ya hice lo que tenía que hacer y no oeisni regresar.

En el camino el no dejaba de mirarme fijamente, como si quisiera decifrar algo... Quizás tenía que ver con mis poderes



#563 en Fantasía
#2982 en Novela romántica

En el texto hay: tragedia, amor, madurar

Editado: 30.09.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.