Obertura

Capítulo 21

El chico del café.
 


Pasaron dos días desde la noche en que ambas confesaron toda la verdad a Sofía, quien se mostró muy compresiva con ellas.

Las chicas no sintieron más que alivio y agradecimiento cuando ella dijo las quería ayudar.

Lloro con ellas al escuchar su historia, les dio todo su apoyo, ella no las dejaría volver, no cuando no tenían a donde ir, pero sobre todo no las dejaría volver a ese infierno del que lograron escapar a penas.

Las tranquilizó y les ofreció su ayuda, ella haría todo lo que pudiera para que ayudarlas.

Ambas la abrazaron y le agradecieron, lo primero que sugirió fue llevar a Azul al médico, saber como su embarazo y dependiendo de que dijiera el médico, Sofía la ayudaría a buscar un trabajo.

Ambas cuidarían de Summer y cuando estuviera bien también comenzaría a trabajar.

Así que a la mañana siguiente después del desayuno, se las llevó a ambas, quería que revisaran a Summer también para saber cuál era su estado actual.

Sofía le dijo al doctor que ambas eran unas sobrinas que estaban de visita.

El médico confirmó a Azul su embarazó de ocho semanas, ambos se encontraban bien, pero Azul estaba baja de peso, así que le dejó una dieta para recuperar su peso y receto tomar vitaminas y acudir a un ginecólogo cada mes para un control.

Summer por su parte debía seguir baja la supervisión de Sofía, quien ahora debía encargarse de que esta tomara sus medicinas a la hora indicada y que evitará hacer todo tipo de movimiento brusco.

Por lo que Summer se pasaba la mayor parte de su día en reposó, Azul insisti6o en comenzar a buscar trabajo pero Sofía quien tomó en seguida el papel de protectora de ambas le ofreció un empleo, trabajar con ella.

Sofía cosía y bordaba prendas para mucha gente en el pueblo, por lo que decidió que ese sería un buen trabajo para Azul, no tendría que estar parada mucho tiempo por lo cual sería un trabajo perfecto por su embarazó.

Azul no se sentía muy seguro sobre el hecho de hacer aquello, nunca en su vida había hecho aquello, pero Sofía se mostro muy interesada en enseñarle el oficio.

Un par de dias de clases con Sofía fue todo lo que Azul necesitó para enamorase de las cosas que Sofía podía hacer.

La mujer sentada en el sillón de la sala con sus lentes y sus muchos colores de hilos, hacia todo parecer una obra de arte.

Fue todo lo que  Azul necwsito para amar aquel trabajo, no era muy buena pero se prometió a si misma que nunca se daría por vencida.

Summer ayudaba a Sofía en la cocina, a pesar de las insistencias de la mujer en que la chica debía ir a descansar, la castaña también se había hecho muy buena amiga de los animales del hogar. El perro y el gato siempre entraban al cuarto de ellas buscando a Summer, y cuando estaba en la sala viendo a Azul aprender lo que Sofía le mostraba, Nieve -el gato- siempre llegaba a colocarse en su regazo para hacer que Summer le hiciera mimos.

Los días comenzaron a pasar entre Azul mejorando con su trabajo y comenzó a  conseguido unos clientes por si misma, que ahora pagan por las cosas ella misma creaba, eso tenia muy feliz a Azul, pues al fin encontro algo en lo que era buena y le ayudaba a ganar dinero.

Los habitantes de casa comenzaron a hacer cumplidos a las chicas por su trabajo, pues Azul hizo un hermoso mantel para la mesa, se lo regalo a Sofía como muestra de agradecimiento, su mentora lloró ante el detalle.

Summer por su parte era alagada por su comida, todos decían que era muy rica, bueno todos menos Úrsula quien parecía siempre molesta con ambas por algo, pero no sabían que habían hecho para ganarse el odio de esa chica.

Por su parte Amador se pasa mucho tiempo intentando sacar una buena conversación con Summer, pero ella aún no se sentía segura hablando con las personas, no se sentía cómoda.

Todos en la casa tenían sus trabajos y la mayor parte del día, solo ellas y Sofía se quedaban en casa por lo que en la noches Summer evitaba mucho estar cerca de los demás.

Un tiempo después de su llegada, el doctor le restiro a Summer todo tipo de reposo y medicamentos ella estaba sana al menos físicamente. Sabia que sanar en su interior le tomaría mucho tiempo.

-Me alegra tanto que ya estés bien. -Azul la abrazó cuando esta salió del consultorio.

-No te parece un poco extraño que todo esté bien ahora.

-Sí, lo se, me cuesta creer que todo esté bien, cuando hace casi un mes no teníamos idea de saldriamos con vida.  -Azul la abrazo. -Y míranos ahora, total y completamente libres. -sonrió.

-Y con esta cosita en camino.

Azul sonrió, tenía tres meses recién cumplidos.

-Oye, debes acompañarme hoy recibí un poco de dinero y necesito ir a comprar unas cosas.

-Claro vamos.

Las calles de aquel lugar habían dejado de ser desconocidas y ahora camiban por ellas como si las conocieran de toda la vida.

El frio del invierno ya estaba instalado, estaban a doce días de noche buena y ambas sentían cierta incertidumbre sobre como seria la navidad ahora.

Se detuvieron en una tienda de telas y Azul comenzó a pedir cosas, Summer no tenía ni idea sobre qué estaba comprando su amiga, por lo que se asomo por la ventana, se quedo mirando la calle.

Algo muy peculiar llamo su atención. Un chico de no más de seis años estaba sentado con un helado en sus manos. La idea de comer helado en el invierno le pareció un tanto loca, pero al ver al niño tan feliz con su helado, se dio cuenta que ella perdió la emoción en su vida, su niñez paso muy rápido y pocas veces pudo disfrutar de esta de una forma feliz.

Se sintió mal por ello y se prometió a si misma que dejaría de preocuparse tanto ahora, ya no estaba en casa de su padre, ahora sería feliz, sin importar que sucediera ahora, ella estaba dispuesta a vivir su vida y ser feliz tanto como pudiera.

El niño del helado se fue con su madre por la calle y fue en ese comento que vio a un chico de el otro lado de la heladería, estaba sentado frente a la ventana comiendo un helado. Tenía el cabello castaño y la piel sonrosada por el frío.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.