ObsesiÓn

I

Ocho años.

Habían pasado exactamente ocho años desde que desaparecí, ocho años desde que dejé atrás todo lo que alguna vez sentí mío. Y, aun así, bastó con volver a respirar el aire de este lugar para sentir que una parte de mí nunca se había ido.

Cerré los ojos durante unos segundos mientras el automóvil avanzaba lentamente por las calles que me vieron crecer. Todo parecía igual, pero yo no era la misma y ese era el problema. Pasé demasiado tiempo siendo una superviviente y ahora no sabía qué parte de mí quedaba; de aquella Gianna que había desaparecido ocho años atrás.

Cuando abrí los ojos, observé cómo la ciudad quedaba atrás mientras el vehículo se acercaba a mi destino. Mi mano se cerró alrededor de la pequeña fotografía que había logrado conservar. La única razón por la que había soportado todos estos años.

Él sonreía.

Una sonrisa inocente que me fue arrebatada.

—Te prometí que volvería por ti —susurré.

No sabía si se lo estaba diciendo a él o a mí misma. Quizá a la niña que alguna vez fui. Tal vez a la mujer que murió aquella noche.

Pero una cosa sí sabía: yo no regresé para olvidar.

Regresé para recordar.

Para cobrar y recuperar lo que me pertenecía.

—¿Quieres que nos detengamos?

La voz de Sofía me hizo salir de mis pensamientos.

Giré la cabeza. Estaba sentada a mi lado, observándome con esa expresión que conocía demasiado bien.

Preocupación.

—No.

—Llevas casi diez minutos apretando esa fotografía.

Bajé la mirada hacia mi mano. Tenía razón.

—Si supieran que soy yo, ¿qué crees que harían?

—Probablemente, detenerte. Por eso no lo saben. A veces olvido lo peligrosa que puedes llegar a ser.

—No soy peligrosa.

—Claro que no.

La miré con una ceja levantada y ella sonrió.

—Solo estás regresando después de ocho años, vas a trabajar directamente con las dos familias que destruyeron tu vida y, además, pretendes enfrentarte a ellas sin que sepan quién eres.

Abrí la mano y observé nuevamente la fotografía. Había aprendido a esconderla durante esos últimos meses en Italia. La guardé dentro de mi bolso antes de que el automóvil se detuviera y levanté la mirada.

El enorme edificio frente a mí pertenecía a una de las empresas más importantes de Verona.

Castello Construction.

Imponente.

Durante años había evitado incluso pronunciar ese nombre y ahora estaba frente a sus oficinas, a pocos metros de las personas que alguna vez consideré mi familia.

—¿Lista? —preguntó Sofía.

Tomé aire.

—Sí.

Sonrió.

Bajé del automóvil y Sofía salió detrás de mí con una carpeta bajo el brazo. Caminamos juntas hacia la entrada, acompañadas de los guardaespaldas. No había llegado hasta aquí para mirar desde lejos.

El vestíbulo estaba lleno de empleados. Algunos levantaron la mirada, pero no los reconocí o no quise reconocerlos.

La sala de reuniones estaba en el último piso. Había una enorme mesa de cristal en el centro y varias personas ya estaban allí: ejecutivos de los Castello y representantes de Costantini Hotels. Todos hablaban entre ellos. Ninguno parecía prestarme atención, y eso era exactamente lo que quería.

Sofía caminó delante de mí.

Algunos hombres se acercaron inmediatamente.

—Señorita Belova.

—Buenos días.

—Finalmente podemos conocernos personalmente.

Sofía sonrió.

—Ha sido un placer trabajar con ustedes durante estos meses.

—Todo ha salido perfectamente.

—Me alegra escuchar eso.

Yo permanecí unos pasos detrás. Nadie me preguntó quién era. Para ellos, probablemente solo era una asistente más. Me senté en uno de los extremos de la mesa, mientras Sofía ocupaba el lugar principal.

Era lo que todos esperaban.

Durante meses habían hablado con ella. Ella había llevado las negociaciones, había enviado las propuestas, había revisado los documentos y había construido la relación profesional con las tres familias.

Pero había una cosa que no sabían.

Sofía nunca había sido la verdadera responsable.

Solo había sido mi rostro.

El rostro que necesitaba para regresar sin ser reconocida.

—Creo que podemos comenzar —dijo uno de los ejecutivos.

Sofía asintió.

—Por supuesto.

Abrió la primera carpeta.

—Como todos saben, el Proyecto Aurora será uno de los desarrollos hoteleros más importantes de la historia reciente de Verona.




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