ObsesiÓn: cuando el amor es un problema

1 El reloj comenzó a girar

 

Dejo mi motocicleta aparcada a la orilla de la carretera y comienzo a buscar pistas, solo necesito encontrar ese pequeño artefacto que me permitirá ganar una suma importante de dinero, ya que al encontrarla podría ser la prueba suficiente, para secar a ese desgraciado que violo, drogó, asesino y descuartizo a una pobre chica de diecinueve años de edad. Sigo caminando y alumbrando con la linterna de mi celular, cuando veo que algo brilla cerca de unos matorrales, voy dando pequeñas pisadas, para así no entorpecer con las huellas de mis zapatos la escena del crimen. Me pongo el teléfono celular en la boca para evitar que se caiga y de esta forma darme luz, me apresuro a ponerme guates y vuelvo a tomar con mi mano el jodido celular. Al agacharme puedo ver que se trata de un cuchillo, que tiene pequeñas manchas, me apresuro a abrir una bolsa y lo deposito en ella, luego la cierro y sigo buscando algo, el que, no lo sé, solo sé que tengo una corazonada de que hay algo más aquí en este lugar. Son las dos de la madrugada y estoy, tan presa del aburrimiento y de cansancio que cuando me estoy comenzando a rendir tropiezo con algo, es idea mía o este lugar se está oscureciendo cada vez más, me comienzo a decir que son solo alucinaciones, comienzo a alumbrar el suelo para ver con qué cosa me trómpese. Y veo que hay una bolsa enterrada, seguramente mi pie se enredó con ella e hizo que casi me callera. Comienzo a marcharme para poder irme de este jodido y tétrico lugar, pero hay algo que no me permite hacerlo todavía, me siento como un sabueso que ha olfateado su presa y no la quiere dejar ir, y es ahí cuando sale la detective que llevo dentro. Vuelvo al lugar en la que se encontraba la bolsa y procedo a desenterrarla con mis manos, dejo el teléfono en una roca, me dispongo tirar con fuerza de la bolsa, la cual se encuentra jodidamente atrapada, me demoro unos minutos en lograr sacarla, sin que se afecte la evidencia, claro si es que tuviera una. Cuando logro sacarla, tomo un largo respiro y siento como la adrenalina fluye por mi cuerpo haciéndolo que se ponga en alerta, abro la bolsa lo más cuidadosamente posible, encuentro ropas manchadas de sangre, unos guantes y un gran cuchillo carnicero con restos de sangre ¡bingo! Ahora espero que el ADN que hay en estos objetos sea del asesino y de nuestra víctima, lo que menos quiero es involucrarme en otro caso. Me encontraba extasiada ya que si hice un buen trabajo recolectando estas pruebas voy a ganar una módica suma de cinco millones de pesos, resulta que el padre de la chica asesinada es una persona muy influyente en la economía comercial y eso quiere decir que tiene mucho dinero. Me dispongo a guardar todo en una bolsa de basura de gran tamaño cuando un escalofrió recorre mi cuerpo, mierda porque tenía que venir tan pronto, es decir le dije que me buscara si había ocurrido algún problema. Mi principal infórmate y ayudante se materializó de repente frente a mí.

- Bhoooo.- dijo mi mejor amigo, luego observo la bolsa.- valla no me digas que has encontrado evidencia, maldición te dije que quería acompañarte, pero no, tuviste que dejarme en la jodida estación de policía para observar y escuchar todo lo que decía el estúpido de Cristian… eres la peor amiga del mundo, te odio.

- Oh vamos tu sabes que eres el único amigo que tengo y además eres el único que puede vigilarlo sin algún inconveniente, ya que no puedes ser visto, en pocas palabras eres mi arma secreta.- le dije guiñándole un ojo.- ya sabes al ser fantasma logras hacer cosas que yo no puedo, es por eso que te amo.

Oh si se me había olvidado decir que veo fantasmas, pero solo he podido entablar una conversación con David.

Tres años atrás

Todavía recuerdo la segunda vez que lo vi, ya que la primera vez se encontraba dentro de un ataúd, la segunda fue cuando estaba buscando a su asesino, recuerdo que estaba buscando pistas para inculpar a un posible asesino, todo apuntaba que su cuñado lo había matado y si encontraba alguna pista ese hombre sería juzgado y condenado a prisión por un mínimo de doce años. Busque incesablemente pistas hasta que pude encontrar una buena, no sé porque motivo no quise llevarla de forma inmediata y entregársela al padre del difunto, por lo tanto me fui a mi dulce hogar a dormir. a las altas horas de la madrugada, sentí un ruido y me senté en la cama lo más rápido posible y tome mi arma que se encontraba debajo de mi almohada, de pronto apareció un hombre a los pies de mi cama, lo reconocí al instante solo que llevaba una camisa de color azul muy oscuro y unos pantalones caquis, me encontraba en shock, ósea no cualquier día se te aparecía un fantasma, me di un pellizcó para ver si esto era un sueño y lastimosamente no lo era, el fantasma empezó a deslizarse por mi habitación era como si estuviera examinándola, estuvo un buen momento haciendo eso hasta aburrirse. Él se acercó a mí y me dijo con una voz lúgubre y triste.

- Busca a mi asesino y enciérralo, las evidencias que necesitas se encuentran debajo de mi casa y no te atrevas a culpar a un inocente.

- De que hablas, ya encontré las pruebas para meter en prensión a tu asesino, no te preocupes puedes descansar en paz.- le dije con la voz más tranquila que pude lograr.

- ¿Eres estúpida o te estás haciendo?, mi cuñado no tuvo nada que ver con mi muerte, no puedo creer que mi padre haya contratado a alguien tan ineficiente como tú, solo para que lo sepas, mi queridísimo hermanastro planeo mi muerte en con junto con la zorra de mi mujer, mi cuñado es tan ingenuo y estúpido que no se dio cuenta que habían inventado una evidencia falsa para poder inculparlo… ahora encárgate de que juzguen a esos enfermos de mierda, que para algo te pagan.




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