Belle y Palace Byrds. Lucius y su poder. El reencuentro. Belle se transforma. La dama de las ocho patas contra todos. La bruja del bosque, el coleccionista demonio. (Parte II)
Estruendos, complots, todos están
involucrados.
Explota el inframundo.
Un hombre y una mujer valientes, lo pueden cambiar todo, y dar vuelta hasta el más inmenso universo
En el instante que esa mujer se acercó, no me gustó para nada. Sabía que en el antro blasfemo del Palace existía una basura de personajes que pergeñaban la bandera de la corrupción y la maldad.
Al verme Lucius se percató de algo
Chasquee lo dedos hacia un grupo de artistas musicales con instrumentos clásicos, quienes se encargaban de ello. El ambiente del baile.
Todos asintieron. Armaron sus cuadrillas y delante, y quien manejaba la batuta de líder indiscutido, comenzó, el movimiento de manos extendidas guiando a todos los artistas de diferentes instrumentos. De alguna forma el tango y la música, en uno, y otro universo eran similares como el arte. Me coloqué en una posición capaz e intrépida. Una que solo conocía Lucius, de una vieja anécdota en la cual nos tocó danzar aquella canción en un viejo Bodegón del Buenos Aires, escondido en la parte más inverosímil de la ciudad; incordio de los suburbios, en donde van a dejar sus angustias las almas. El viejo Oscar, primero preguntaba ¿Cómo te trataba la vida? conllevando una respuesta de: ¡No me quejo! ¡O podría ser peor! Ese sujeto, era quien manipulaba la barra de tragos, y argumentaba, mientras limpiaba la seca base de madera: Aquí solo se presentan a morir en el frente de batalla quienes son dignos de mirar la barra de un barman y pedir un trago para ver mejor. Una más y nos vamos. – viejo recuerdos de Lucius y de mí, una Belle, nostalgica. -
Y comenzó a oírse como un sonido cautivador y desgraciado. No quería darme a conocer, y tampoco ser una desconocida. Al final éramos el uno para el otro en cualquier situación. Él, hubiera cometido el mismo pecado. A Lucius le gusta la trama del descenlace, pero también los finales que son un comienzo. -
No podía creer lo que decía.
Otro giro, y otra vuelta y luego un movimiento de finta para dar un vuelta más. La luz del escenario se centró en nosotros dos y nada más
Las personas se reunían alrededor, observando nuestros movimientos de danza que se desarrollaban a la perfección
Luego varios aplausos de toda una muchedumbre de hombres y mujeres, nos detuvimos en miradas sabias de pertenencia. Luego de danzar nos hicimos de un momento. Y Luego tanto tiempo, era difícil no apreciar que delante de mi estaba esa persona por la que surqué varios universos para encontrarla.