Oco, Além

Belle y Palace Byrds. Lucius y su poder. El reencuentro. Belle se transforma. La dama de las ocho patas contra todos. (parte II)

Belle y Palace Byrds. Lucius y su poder. El reencuentro. Belle se transforma. La dama de las ocho patas contra todos. La bruja del bosque, el coleccionista demonio. (Parte II)

Estruendos, complots, todos están

involucrados.

Explota el inframundo.

Un hombre y una mujer valientes, lo pueden cambiar todo, y dar vuelta hasta el más inmenso universo

En el instante que esa mujer se acercó, no me gustó para nada. Sabía que en el antro blasfemo del Palace existía una basura de personajes que pergeñaban la bandera de la corrupción y la maldad.

  • Claro es un gusto.. mi nombre es Lucius D Gunnes ..
  • Yo…
  • ¡No es necesario!
  • ¿Qué?
  • ¡¡Oye!!.. ¿Quién eres tú?
  • ¡¡Ja!! …¿Disculpa..? – La observé de punta a punta con ese escote y vestido color dorado, con sus ojos endemoniados. Si tenía que comenzar una guerra. Lo haría – Me dije

Al verme Lucius se percató de algo

  • Sin duda..es ella.
  • ¿La detenemos? – Se pregunta Rebi
  • No…. - ¡Je! – no es necesario
  • ¿A qué te refieres?
  • Conozco muy bien a Lucius. ¡Creeme, no será necesario! – Responde William. -

Chasquee lo dedos hacia un grupo de artistas musicales con instrumentos clásicos, quienes se encargaban de ello. El ambiente del baile.

  • ¡Por favor señores! .. ¿Podría pedirles Por una cabeza del mago Gardel?

Todos asintieron. Armaron sus cuadrillas y delante, y quien manejaba la batuta de líder indiscutido, comenzó, el movimiento de manos extendidas guiando a todos los artistas de diferentes instrumentos. De alguna forma el tango y la música, en uno, y otro universo eran similares como el arte. Me coloqué en una posición capaz e intrépida. Una que solo conocía Lucius, de una vieja anécdota en la cual nos tocó danzar aquella canción en un viejo Bodegón del Buenos Aires, escondido en la parte más inverosímil de la ciudad; incordio de los suburbios, en donde van a dejar sus angustias las almas. El viejo Oscar, primero preguntaba ¿Cómo te trataba la vida? conllevando una respuesta de: ¡No me quejo! ¡O podría ser peor! Ese sujeto, era quien manipulaba la barra de tragos, y argumentaba, mientras limpiaba la seca base de madera: Aquí solo se presentan a morir en el frente de batalla quienes son dignos de mirar la barra de un barman y pedir un trago para ver mejor. Una más y nos vamos. – viejo recuerdos de Lucius y de mí, una Belle, nostalgica. -

Y comenzó a oírse como un sonido cautivador y desgraciado. No quería darme a conocer, y tampoco ser una desconocida. Al final éramos el uno para el otro en cualquier situación. Él, hubiera cometido el mismo pecado. A Lucius le gusta la trama del descenlace, pero también los finales que son un comienzo. -

  • Permíteme – Dijo ella. Esthepany a regaña dientes se corrió – Señor Gunnes – Y lo miró con delicadeza.
  • Claro.. Hacía tiempo que no baila esta canción – Me tomó de las manos y con cada ritmo nos íbamos moviendo – un giro por aquí, colocar el pie por allá
  • Es como si retrocediera el tiempo – Dije
  • Que recuerdos – Es una música para alguien especial
  • Lo dice como si realmente estuviera enamorado.
  • Lo estoy. Tengo a la mujer más maravillosa como esposa. Y es quien se encarga de salva mi alma, cuando los esbirros me raptan al infierno de la vida.

No podía creer lo que decía.

  • ¿Y ella?
  • Ella está bien..

Otro giro, y otra vuelta y luego un movimiento de finta para dar un vuelta más. La luz del escenario se centró en nosotros dos y nada más

  • ¡¡Wow!!
  • Mira.. – Decian unas mujeres de estilo cortesana. Existian demasiado de ellas hablando de dinero y atuendos de ropa. Sola, acompañadas. Esperando a alguien. Esperándose ellas con la esperanza
  • ¡Son una pareja increíble!
  • ¡No pensé que bailaran también! - Confesó un rico con una copa que levantó al iré – A la salud de esos dos, que parecen una verdadera pareja de enamorados por sus miradas y manera de confesarse a través del movimiento del tango.
  • Seguro que de cierto sitio se conocen – Dijo otra dama
  • No cabe duda – Expresó Belle de cabello verde que sonreía – ¡No cabe ninguna duda!

Las personas se reunían alrededor, observando nuestros movimientos de danza que se desarrollaban a la perfección

  • ¿Las extrañas?
  • De hecho si….Pero pronto. Estaremos juntos – Se acercó atajando la caída de un movimiento corto y simple, en cuanto la música concluía.

Luego varios aplausos de toda una muchedumbre de hombres y mujeres, nos detuvimos en miradas sabias de pertenencia. Luego de danzar nos hicimos de un momento. Y Luego tanto tiempo, era difícil no apreciar que delante de mi estaba esa persona por la que surqué varios universos para encontrarla.

  • Se asemeja a alguien que conozco.
  • Muchas personas se parecen en éste mundo tan tumultuoso
  • En éste y otros - Expresó Lucius – ¿Realmente cree que puede engañarme? Qué bueno al fin verte – Se decía Lucius – ¿No voy a preguntar el por qué viniste? Esas preguntas de poco valor no interesan cuando se conoce bien el interior de las personas. – Se hablaba así mismo en sus pensamientos
  • Lucius, Lucius. Siempre así de calmo. No importa las razones por las que actúas. Eso es algo propio de cada uno, y solo con los resultados se prueban – Pero debemos irnos de aquí – me dije.




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