13 Crimoria, 3097
Los días pasan sin pedir permiso, y el tiempo, en su vuelo silencioso, va llevándose personas, momentos y pedazos de lo que alguna vez fue tu hogar, dejándote solo con los recuerdos que siempre dolerán... porque ya no existen.
Aun así, entre todo lo que el tiempo se lleva, siempre habrá alguien aunque no sea persona incluso que decida quedarse, sostenerte y motivarte incluso cuando todo lo demás se haya ido.
Una frase que perseguía a Natsky a donde fuera el único que recuerdo que podría tener de lo que fue alguna vez, una niña amada por sus padres o simplemente una familia feliz, apero al parecer la suerte no estaba de su lado por el simple hecho de existir siendo; lo que era su familia había sido sentenciada a una muerte cruel, ella misma se creía un monstruo pues creía que por su culpa su familia se había roto
7 años... fueron suficiente para quitarle todo lo que alguna vez pudo querer comenzando a odiar a los ángeles con toda su alma pero.... por qué?
Cuando Natsky tenía la edad de 11 años, Izaack el hermano de Lyra después de tanto tiempo logró encontrar a su hermana, siendo su padre; Lucifer, condenado a una de las peores muertes, un juicio Divino, donde se decidiría su castigo.
Durante el juicio Lucifer fue llevado a una gran sala, no estaba atado ni esposado, en la sala se encontraban tres ángeles representando cada cosa que lo persiguió durante el tiempo que calló sobre su hija; La Verdad, El Silencio y La Culpa.
Fue condenado a decir la verdad sobre lo ocurrido desde el nacimiento de su hija, obligado a admitir su culpa y obligado a guardar silencio mientras poco a poco asesinaban a sus hermanos frente a el sintiendo lo que sufría cada uno de ellos.
Cuando llego el momento de pasar con el fue rápido y sencillo pero doloroso para el:
El Ángel de la Verdad le obliga a pronunciar su nombre real —el primero que tuvo antes de contraer matrimonio. Tras decirlo deja de existir, borrando su existencia de cualquier lugar excepto de las personas que de verdad lo amaron, su hija y su esposa.
El Ángel de la culpa lo hace sentir la culpa que sintió su esposa al casarse con el y la culpa que sintió su hija al darse cuenta de que por ella los sentenciaran.
El Ángel del Silencio demora un solo segundo... y en ese segundo, el condenado vive todos los recuerdos dolorosos que sufrió, uno por uno.
Finalmente, el Ángel de la Muerte clava su espada sin atravesar el cuerpo... con un toque frío que congela el alma desde dentro.
Natsky había sido obligada a ver todo el juicio de manos atadas sin poder apartar la vista obligada a callarse o sentenciarían a su madre también, sus ojos no eran más que lágrimas de impotencia al no poder hacer nada
El juicio de su madre fue llevado a cabo 3 días después en el Concilio de las Coronas, donde los ángeles más ancianos y sabios juzgan, sin odio, sin emoción y sin compasión. el juicio fue difícil debido a que Izaack aunque estaba enojado con su hermana la siguió defendiendo salvándolas de la muerte de ambas, pero del castigo no se salvo, en total fueron tres castigos:
1- El Precio de la Sangre
El Concilió decretó que sola una de las tres presencias podría permanecer; ella o su hija
- Dejen a mi hija en paz, ella no tiene la culpa de mi pecado - Gritó Lyra al Concilio
2- La Caída incompleta
No cayó como un demonio caído, eso sería considerado darle la libertad en cambio
Sus alas fueron arrancadas pluma por pluma, ya no representando fe, si no peso
Condenada a no poder volver al cielo ni entrar al infierno
3- La Separación Absoluta
Aunque Lyra estuviera lleva de sangre y lágrimas en los ojos, se le permitió volver a ver y abrazar a su hija por última vez despidiéndose de ella advirtiéndole sobre la vida.
- No quiero que llores mi muerte, si? - Dijo Lyra con los ojos llenos de lágrimas - Eres mi legado y el de tu padre, eres una prueba de que los amores imposibles existen -
- Tu padre y yo te amamos, pero es hora de que comiences tu propio camino - Explicó Lyra
- Prometieron que estarían conmigo, que me acompañarían para siempre - Murmuró Natsky
- Lo se mi amor, pero las cosas no salen como uno desea a veces - Explicó Lyra acariciando las mejillas de Natsky con los pulgares - Prométeme que vivirás, no intentes vengar a mi y a tu padre, vive tu vida, si?- Preguntó Lyra
- Lo prometo - Afirmó Natsky entre lágrimas
Natsky fue escoltada fuera de la habitación, permaneciendo sentada recargada en la puerta de la gran sala.
- Alguna última petición? - Cuestionó uno de los ancianos
- Quiero que le devuelvan a su dragón y le entreguen mi viejo cofre, está en mi habitación - Dijo Lyra ya sin fuerzas
- Denle el dragón a la niña y vayan por ese cofre - Exclamó el mayor de los ancianos
Al final, Lyra fue condenada a vagar por la Tierra como mortal, olvidando todo lo que conocía; el cielo, el infierno, de donde venía y a su familia.
Natsky quedó huérfana pues su tío; Izaack, se negó a adoptarla pues creía que era la causa de que su hermana hubiera muerto, mientras que su abuelo; el Rey del Infierno también se negó pues no quería más problemas, quedando sola con su dragón; Ethenary, quien había jurado protegerla aunque fuera lo último que hiciera
19 Aurelios, 3094
Se le fue entregado el viejo cofre de su madre a Natsky y fue expulsada del corazón del Cielo, teniendo que vagar por el reino del cielo sola con su dragón, cada persona que pasaba la miraba como un monstruo pues su caso se había hecho conocido en el Cielo y el Infierno, siendo apodada "La hija de las Sombras" teniendo que cargar con un tatuaje por todo su brazo, lo que le impedía intentar ser por otra persona