Micah cayó al suelo debido al golpe repentino cayendo sobre Lumi quien simplemente soltó un gruñido al sentir el peso del chico sobre el ayudándole a incorporarse
Mientras tanto Natsky solo dio un paso hacia atrás por el impacto casi sin hacer reacción alguna, el guiverno negro solo observaba por detrás esperando algún tipo de orden en caso de que fuera necesaria su intervención.
- Lo siento, estaba un poco distraído - Decía Micah mientras se levantaba - Estás bien? - Preguntó Micah mirando a la persona que tenía de frente
- ... - Natsky prefería mantener el silencio
- Veo que no eres una persona de muchas palabras - Señaló Micah con una pequeña risa nerviosa -Soy Micah! - Indicó, ofreciendo una mano
Natsky solo observaba al chico, su mirada pasando de su mano al pequeño Kirin detrás de el, sin embargo solo se limitó a contemplar la escena frente a ella, antes de pasar por un lado y continuar caminando.
- Oye!, no te vayas! - Decía el chico mientras se apresuraba a seguirla
Natsky siguió caminando sin prestarle atención, cuando el chico llegó a su lado se limitó a mirarlo de reojo antes de volver su mirada a su compañero y luego al frente
- Eres nueva por aquí? - Interrogó Micah pero no obtuvo respuesta - Tu dragón es bonito - Mencionó
Ethenary le gruñó al chico de una manera no agresiva si no un tipo de agradecimiento mal hecho pero con buena intención, Luminian quien captó la tensión en el ambiente trató de alejar a Micah de ambos pero este se negó, demasiado curioso por saber quien era la chica que se encontraba a un lado de el ignorándolo, le causaba intriga como alguien podía llegar a ser tan cerrado
Pasaron casi treinta minutos caminando mientras Micah intentaba hacer hablar o siquiera que la chica hiciera un ruido, preguntando y preguntando cosas hasta que se quedó sin ideas pero eso no haría que se rindiera
- Y... te gusta escribir? - Cuestionó Micah ya sin tener ideas
- Si - Respondió Natsky en un tono cortante - Ya te callas? - Exigió, ya cansada de el
- Claro, lo siento - Susurró el - Te parece si te invitó algo como disculpa? - Preguntó Micah emocionado
- Vas invitando a comer a cada persona que conoces? - Preguntó - Algún día tu confianza te va a matar -
Natsky siguió caminando a paso rápido hasta que dejó detrás a Micah quien no pudo seguirle el paso, el chico quedó con sus dudas sin responder y con una curiosidad aun mayor sobre conocer a cierta chica.
El atardecer cayó desapareciendo el brillo del Sol por lo que Micah se vio obligado a volver a casa de su tía quien ya lo esperaba para comer
- Por qué tan serio? - Examinó Estelia - Hoy no tienes tu típica sonrisa querido
- Es solo que, conocí a una chica hoy - Explicó Micah - Pero no pude siquiera hablar con ella, era muy callada - Declaró decepcionado
- Bueno, no todos son alegres y expresivos como tu cariño - Dijo Estelia - Cada persona tiene una personalidad diferente según lo que ha vivido - Mencionó
Ambos dejando el tema de lado comenzaron a cenar, a Micah le encantaba la comida de su tía pues se le hacía deliciosa a diferencia de su madre quien comenzó a cocinar sin amor y solo por obligación.
Mientras tanto Natsky y su compañero descansaban bajo un Árbol medio lejos del pueblo donde comían frutas que por suerte lograron robar y encontrar por ahí
- Come, si tienes hambre te vas a sentir mal - Dijo Natsky mirando a Ethenary
Ethenary soltó un gruñido pero no rechazó la invitación, comenzando a comer más fruta aunque no fuera la dieta correcta de un dragón era lo que tenían para sobrevivir durante la época de poca carne.
- Te conseguí esto - Lanzó un pedazo de carne a Ethenary
El dragón soltó un rugido en gesto de agradecimiento antes de empezar a comerlo o casi devorarlo por completo, definitivamente prefería la carne a las frutas.
- Despacio, no te lo voy a quitar - Explicó Natsky, antes de girarse a ver el cielo
- Ese chico, no entiendo porque seguía hablándome - Se cuestionó Natsky - Que molestia - Decía Natsky mientras se acomodaba para dormir
Tras recostarse recargada en el lomo de Ethenary, se cubrió con la capa como una cobija improvisada para cubrirse del frío, la noche transcurrió principalmente tranquila con el ocasional ruido provocado por fuerte viento de la medianoche, las ramas de los árboles se sacudían a veces incluso chocando entre ellas causando ligeros sonidos que se sumaban al alboroto.
Durante la noche, varias criaturas como los Chaneques; pequeños que pueden o no tener orejas, con rostro infantil pero envejecido y algunos con los pies al revés, pero no solo están ellos, si no que también los Dullahan; Jinetes sin cabeza, con su cabeza en descomposición en un brazo y un látigo hecho de columna vertebral humana y por último pero más peligrosos y menos importantes los Barghest; monstruosos perros negros caracterizados por sus enormes dientes y garras, relacionados con presagios de muerte o calamidades.
En el día el mundo es peligroso, sin embargo durante la noche se vuelve territorio de las peores bestias conocidas, estás toman el control durante las frías y crueles noches acechando a cada cosa que se mueva los Chaneques matan para proteger la naturaleza, agua y montes; pero los Barghest suelen matar a personas solitarias o simplemente informan que alguien morirá pronto mientras que los Dullahan no atacan físicamente pueden pronunciar el nombre de alguien y esta morirá tiempo después; representan el destino, no un ataque.