Odiarte fue nuestro primer voto

#3. Contrato

Faltaba solo un día antes de la boda, valentina paso la mayoría del tiempo en el campo, su padre y su amante se la pasaron comprando ropa para la boda, era un evento único así que tenían que ir lo mas presentable posible.

—Por fin sirvió de algo tu hijita — dijo jazmín.

—Bueno en la casa también sirve de algo, ella se hace cargo de todo, cuando se vaya tendré que contratar mas gente.

Ambos se jactaron de la desgracia de valentina, los Sandoval venían en camino, antes de la boda necesitaban firmar un contrato, ya que conocía perfectamente a su hijo y sabía que lo dejaría de lado y seguiría haciendo cosas de soltero y por lo que había dicho Hugo, valentina sería capaz de escaparse.

—Señor, los Sandoval acaban de llegar.

Anuncio Rosy, Hugo se levantó pálido no los esperaban y su hija valentina muy seguramente estaría hecha un desastre.

—Ve por valentina y dile que se arregle.

Rosy corrió por valentina, la chica estaba cortando la hierva mala de la siembra, frunció el ceño cuando vio que Rosy corría como si de eso dependiera su vida.

—Niña…los…Sandoval…están acá…ve a cambiarte.

alentina rodó los ojos y siguió con su tarea, Rosy la miro desconcertada al ver que valentina seguía en lo suyo. Hugo nervioso recibió a Enzo y Samuel, ambos muy distinguidos.

—Pasen, les ofrezco agua, tequila, ron, mezcla, whiskey…

—No hace falta, Hugo — Enzo miro por toda la casa.

Hugo lucia nervioso, Enzo poso los ojos sobre Hugo al no ver rastro de la chica.

—Quiero hablar con valentina, dile que venga.

Hugo ordenó a jazmín ir por valentina creyendo que esta ya estaba lista, pasaron aproximadamente 15 minutos y ninguna de las tres mujeres apareció Samuel exasperado se levantó y encaro a Hugo.

—Donde esta mi futura esposa, vamos a ella.

—E-esta en el campo — murmuro hugo apenado.

Sin mas que decir Enzo y Samuel se encaminaron al campo a lo lejos visualizaron a dos mujeres de mediana edad hablar como cotorras mientras la joven las ignoraba y seguía sacando hierva, Samuel sonrió ante la escena.

Cuando llegaron ambas mujeres se congelaron, Enzo carraspeo valentina sin muchos ánimos levantó la vista.

—Buenos días — menciono para después volver a su tarea.

Todos parecían desconcertado, todos en el pueblo y en la ciudad deseaban contraer matrimonio con los hijos Sandoval, sin embargo esta chica en vez de parecer feliz pareciera como si la estuvieran mandando a la guerra sin armamento.

—Señorita, necesito hablar con usted y con mi hijo a solas.

Valentina suspiro se puso de pie, los guio hacia un árbol sauce, este tenia una mesa y varias sillas aquí era donde valentina y Jessica venían a platicar, Samuel y valentina se sentaron juntos quedando frente al señor Enzo.

—Se que esto es repentino y no están de acuerdo pero es por un bien común.

—¿Un bien común? Es decir que tengo que compartir mi vida y espacio con alguien desconocido solo porque tu crees que eso me hará sentar cabeza, de verdad padre.

—Tengo un contrato, si lo cumpl3n valentina se irá con una gran recompensa y tu tendrás la empresa y la bendición para casarte con Luisa.

Ambos miraban con interés al señor Enzo, le convenía a Samuel cumplir por fin tendría lo que siempre quiso la cosa aquí que seguramente el señor Enzo le pediría algo para cumplir lo cual sería imposible, lo miro esperando que siguiera explicando.

Valentina por primera vez tenía toda su atención en el señor, si la iba a compensar claro que cumpliría con todo, tal vez así se cumpliría el sueño de comprar el rancho que antes le pertenecía a su madre y su padre vendió por acaricia.

—Solo quiero que cumplan tres cosas, de lo contrario, si alguien rompe con el contrato deberá alrededor de 1 millón al otro que si cumplió el contrato y tendrá que ceder en este caso Samuel la mitad de la empresa, valentina tu tendrás que ceder esta casa, el campo y cualquier derecho que adquieras o te sea otorgado.

Ambos están sentados mirando perplejos al señor Enzo, era fácil cumplir con el contrato, lastima que ambos se odiaban entonces sería un poco difícil cumplir.

Las tres reglas eran:

1. Actuar como esposos cariñosos y amorosos cuando haya personas, mientras estén en casa solos pueden actuar como quieran.

2. Ambos tienen que pasar tiempo con la familia del otro cada fin de semana.

3. Si o si se tienen que involucrar en las actividades del otro para forjar la relación.

Realmente las reglas eran básicas y un tanto absurdas, era como si el señor Enzo quisiera que se enamoraran aquí el problema es que ambos se detestaba seria difícil fingir si prácticamente siempre estaban rodeados de gente, el señor Enzo no esperaba que cumplieran, sin embargo se divertiría al ver como ambos chicos que eran polos opuestos y apenas se veían se querían matar intentaran fingir ser un matrimonio que se amaba.

Con dudas ambos firmaron el contrato, el peso en lo hombros fue mas notorio, de reojo se miraron la tensión pendía de un hilo, los Sandoval en vez de irse a la ciudad se fueron al hotel ya que mañana sería la boda y sería un desperdicio ir y venir.

Habían acordado que la boda sería en la iglesia del pueblo y se harían una pequeña comida, realmente no era la gran boda pues no abría muchos invitados mas que algunos amigos de los Sandoval y tal vez algunos conocidos de los Ibarra.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.