Valentina suspiro por quinta vez en el día Samuel desde que despertó decía que le dolía la columna, según él durmió incomodo, normalmente Samuel estaba acostumbrado a la grandeza, el hecho que está en un departamento pequeño hasta el plazo del divorcio lo hacía sentir claustrofóbico.
—Hay dos habitaciones, que te parece que usemos uno cada uno — propuso valentina.
Samuel la mira, no era mala idea, ambos caminaron por los pasillos del centro comercial, ya estaban los muebles, habían elegidos colores caoba, ahora mismo solo les faltaba lo que usarían en la habitación, aunque ahora con la propuesta tendría que buscar uno cada uno su decoración.
Valentina quería colores neutros, pero vivos así que se inclinó por un café pastel para su habitación, las cortinas serian un café más fuerte al igual que los muebles y cobijas, Samuel se inclinó por el gris y negro, después de pagar todo se fueron a comer pues ahora mismo su departamento estaría siendo decorado.
—El fin de semana puedes ir con tu padre y tu adorada madrastra — comento Samuel sin mirarla.
Valentina frunció el ceño, hoy en la mañana habían recibido cada uno una invitación a la fiesta de xv de una prima de Samuel, el trato era que tenían que ir juntos a todos los eventos, lo que no sabía valentina es que Samuel no planeaba llevarla o de lo contrario sería presentada a la sociedad como esposa de Samuel y luisa tomaría el papel de amante quien también asistiría a la fiesta.
—Pero y la ¿fiesta? — se atrevió a preguntar, Samuel levanto la vista de su plato.
—No es necesario que vayas, solo voy una hora y regreso.
Valentina asintió poco convencida, después de aquella comida provisional Samuel decidió ir a la oficina, valentina empezó a vagar por aquella enorme ciudad se detuvo en seco con alguien grito su nombre de manera chillona, se dio vuelta y se encontró con su mejor amiga corriendo hacia ella, valentina sonrió y corrió a ella también.
—¿Qué haces acá? — pregunto Jessica con una enorme sonrisa.
Se tuvieron que ir del pueblo ya que su padre había encontrado trabajo en la ciudad, no esperaba ver a su amiga. Valentina algo apena levanto su mano mostrando el dedo anular donde descansaba un anillo, Jessica abrió los ojos para después gritar, valentina se sonrojo.
—No tiene ni un año que me fui y ya te casaste — acuso jessy.
—Bueno te dije que si me abandonabas haría una locura.
Ambas rieron, jessy jalo a su amiga tenía que enseñarle cada rincón de aquella enorme ciudad, ambas se pusieron al día desde que jessy encontró un buen trabajo hasta el matrimonio falso de valentina, se tenían confianza así que no había impedimento para contarle la verdad.
—Odio a tu padre, solo nació para fastidiarle la vida a todos — refunfuño jessy.
Valentina sonrió con nostalgia, ambas pararon en un pequeño restaurante, pidieron un pastel de fresas ya que era el favorito de ambas, jessy pidió alcohol mientras que valentina se abstuvo al recordar la vergonzosa escena de ayer.
—Entonces si no cumplen el contrato tienes que pagar — preguntó jessy, valentina asintió.
—La cosa es que Samuel no quiere que vaya con él a la fiesta que porque según el solo va una hora.
Valentina se dedicó a comer el pastel, mientras que jessy la miraba con los ojos entrecerrados.
—Dime una cosa… ¿ambos fueron obligados?
—Aja.
—¿Samuel tiene o tuvo una novia antes de casarse?
—Pues en la luna de miel me comento de una chica, supongo que sí.
—Entonces ese es el problema, si todos saben que tú eres la esposa y en algún momento sale con esa chica podría catalogarse como un “salió con la amante”
Valentina miro sorprendida a jessy, tenía que dejar de ver novelas, claramente a Samuel le daba vergüenza decir que se había casado con una pueblerina que ni siquiera los estudios acabo.
—Lo que significa que tienes que ir.
—¿Qué?
—Por lo que me has contado él no ha parado de minimizarte así que tienes que demostrarle que la que manda eres tú o de lo contrario él te hará la vida imposible.
—No iré, realmente quiero ver a Rosy.
—Mañana iremos a comprar ropa, necesitas que todos al entrar te vean con la boca abierta.
—No quiero ir sola.
—Puedo ir contigo, igual y me consigo un novio rico.
Jessy guiño el ojo a valentina quien la miro mal, sabía que no podía negarse ya que jessy era capaz de llevarla arrastrando a aquella fiesta, aunque en lago tenía razón, quería demostrarle a Samuel su verdadero carácter y dejara de menospreciarla, después de despedirse de jessy fue al departamento el cual ya estaba listo.
Al entrar quedo fascinada, era muy probable que fuera la única vez en la vida que disfrutaría de tales lujos así que decidió hacerle caso a ese diablito que hace rato le susurraba.
“Lo disfrutaremos sin vergüenzas”
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Editado: 09.03.2026