◇◇◇
Una semana había tardado valentina para saber cualquier información relacionada a Samuel, ahora mismo iba de camino a la mansión de los abuelos de Samuel, aunque no era una señorita de la alta sociedad puso todo su esfuerzo en un atuendo adecuado y digno de un Sandoval.
• El abuelo David era un hombre bastante testarudo y estricto la única persona que tenia poder para mangonearlo era su esposa Estela.
• Samuel era la adoración de don David, aunque Samuel llevaba aproximadamente un año sin visitar a su abuelo, específicamente cuando el abuelo le pidió que se alejara de luisa, quería y anhelaba nietos mas no de esa mujer.
• David y Estela sabían de la esposa de Samuel, no sabían que era esposa de contrato, aunque no fueron invitados a la boda ellos tenían curiosidad por la chica que había atrapado a su adorado nieto.
Con esto en mente valentina daba marcha a su plan, valentina no pedía mas que dinero para comprar la finca de su madre, pudo a ver llegado a un acuerdo con Samuel, pero también era orgullosa y cuando algo le lastimaba no descansaba hasta hacer que ese algo sintiera el mismo dolor.
Toco el timbre y espero a que alguien abriera, pasaron alrededor de dos minutos y una señora de mediana edad le abrió, en cuanto dijo quien era la dejaron pasar valentina quien nunca había usado tacones se había dado a la tarea de aprender, haciendo sonar unos tacones negros relucientes en el pulido piso blanco con líneas negras y grises.
La sirvienta la hizo esperar en la sala de estar mientras iba por el señor, valentina recorría todo con la mirada todo tenia un toque hogareño al igual que un toque neutral, la casa era enorme tenia tres plantas, quería recorrerla toda desde la sala beige sabia que lo demás seria mucho mas grande y hermoso.
Un señor en bastón apareció frente a la chica, vestía algo casual, su barba blanca cubría parte de su rostro, el señor escaneo a la señorita quien lo miraba como un corderito intentando averiguar si era algún depredador.
La chica venia vestido con un hermoso vestido blanco que le llegaba hasta las pantorrillas, aunque no lucia como una ‘De Sandoval’, para el los Sandoval tenían que dar ese aura de elegancia, finura, delicadeza y sobre todo empoderamiento, esta chica lucia común “Seguramente es otra chica haciéndose pasar por esposa de mi nieto” pensó, su vestimenta le hacia doler la cabeza.
Valentina por otro lado se sorprendió al ver aquel señor bien vestido y con un porte que emanaba poder y elegancia, el escaneo de ese hombre la hizo sentir incomoda, normalmente no solía sentirse insegura pero con ese hombre lo único que quería hacer era salir corriendo.
—Señorita me informaron que quería hablar conmigo ¿en que puedo ayudarle? — rompió el silencio don David.
—Buen día…una disculpa por aparecer así.
Hablo rápidamente extendiendo una mano que el señor miro con una ceja enarcada, valentina retiró su mano un tanto incomoda, sabia que no iba a ser fácil ganarse a los abuelos así que tenía que usar su carta bajo la manda ‘lastima’
—Samuel no nos ha presentado pero...
— Lo lamento señorita…pero usted que tiene que ver con mi nieto — la corto abruptamente.
Valentina comenzaban a sentirse nerviosa, si o si tenía que hacer que el abuelo estuviera de su parte, no importaba arrastrase si el resultado seria ver la cara de ira y dolor de Samuel.
—¿Qué…? Entonces…ni siquiera me conocen, Dios me siento tan mal, una disculpa…creí…creí que Samuel ya había hablado con ustedes, me dijo que no los invito a la boda porque estaba en enfermo, de hecho le traje estas galletas que yo misma hizo.
Valentina extendió las galletas que por supuesto había pasado a comprar de camino, lagrimas falsas salían de sus ojos, el señor confundido y sin saber que hacer la tomo de los hombros y la llevo al sillón, estaba molesto su nieto hace un año no les hablaba e inventaba cosas ¡era el colmo!.
—Toma asiento ¡Clara!
—¿Si, señor?
Una señora apareció vistiendo un elegante uniforme, el abuelo le ordenó traer un vaso de agua para la devastada señorita que lloraba.
—Puedes explicarme un poco.
—Soy la esposa de Samuel, hace un mes nos casamos…pero hace días que se comporta raro y siempre que le pido explicaciones me mencionaba que venia a visitar a sus abuelos que tanto quiere, escuche que su estado es delicado y quería venir a cuidarlos, si a mi esposo le importan a mi también.
La pequeña mentira de valentina hizo enfurecer al señor David, el odiaba las mentiras y sabía perfectamente que su descarado nieto mentía para verse con esa mujer.
—Ese muchacho…descarado — le grito a su esposa en busca de ayuda — ¿Ya desayuno?
Valentina levanto la vista al abuelo y negó despacio, antes de que pasarán a la mesa la presento con estela, los tres sentados en la mesa hablaban sin parar, por primera vez valentina hablaba de lo que mas amaba sin ningún tipo de vergüenza, quien los viera podría decir que era una simple comida de abuelo-nieta, ahora mismo una chispa de culpa atravesaba el pecho de valentina, los abuelos parecían buenas personas.
—Lamento traerle mis problemas de pareja si ni quiera los conocía — Hablo apenada la chica.
—Tranquila, corazón…vuelve cuando quieras.
La abuela quien era mas relajada la despidió, pues el abuelo se había ido a hablar por teléfono con su nieto, le reclamaba el ocultarle su matrimonio, valentina sabia que se avecinaba una tormenta y estaba mas que preparada.
Un Samuel furioso dejo la junta a medias y salió a toda prisa donde su esposa lo esperaba con una taza de café, abrió la puerta de golpe y entro buscando con la mirada a valentina quien estaba en la mesa.
—¡¿Qué diablos pretendes?!
Samuel estaba eufórico al igual que molesto, la molestia le salía como humo por sus poros, valentina deposito suavemente su taza sobre la mesa en ningún momento le quito la mirada a Samuel.
#7050 en Novela romántica
#2940 en Otros
#695 en Humor
odio amor y problemas, drama aventura, matrimonio forzado comedia romantica
Editado: 21.05.2026