Odiarte fue nuestro primer voto

#16. Yo soy...

Valentina iba refunfuñando en el asiento del copiloto, Samuel sonrió de lado.

—Deja de refunfuñar, son mis abuelos y quiero verlos.

—Eso lo entiendo…pero para que me trajiste — se cruzo de brazos mirando por la ventana.

—Te invitaron, además sería raro no acompañar a mi esposa.

Valentina miro a través de la ventana del coche, al llegar al principio los abuelos intentaron hacer corazón duro pero al ver después de mucho tiempo a su querido nieto no pudieron hacerle el desaire.

—Dime hijo como va la compañía — hablo don David sonriendo con sus arrugados labios.

—¡David no hagas que este almuerzo se convierta en algo de negocios! — se quejo Estela.

Por otro lado Valentina sonreía mientras miraba a los abuelos bromear y a Samuel sonreír y hablar con entusiasmo de lo que le apasionaba, podía sentir esa punzada de envidia.

—Hija dime como va todo con su casa — pregunto Estela.

Valentina claramente confundida miro a Samuel quien se removió incomodo en su asiento.

—¿Abuela?

—Ayer vino tu padre y nos dijo que habían comprado una casa preciosa…bueno una casa, pero conociendo los exquisitos gustos de mi nieto se que esta preciosa — Estela miro a valentina con curiosidad — si necesitas tips no dudes en venir.

Valentina sonrió con incomodidad pues sabia que la supuesta casa seguramente era de la famosa luisa ya que valentina vivía como la amante pese a ser la esposa legalmente.

—B-bueno eh yo me tengo que ir, quede con una amiga que saldríamos y…haríamos cosas — se apresuró a decir valentina claramente nerviosa — cosas de…amigas.

Se fue rápidamente como si quien mintiera fuera ella, por otro lado Samuel miro su café como verlo fuera a borrar algunas cosas.

—Seguramente fueron a comprar cosas para la casa — hablo entusiasmada Estela — Así era yo cuando compramos esta casa.

Valentina caminaba distraída y perdida entre las lujosas calles, de pronto sintió la enorme necesidad de llorar aunque no amaba a ese mal hombre su corazón dolía porque ella tenia una idea diferente de matrimonio, cuando su madre murió y su padre cínicamente trajo a su amante a su funeral se prometió que se casaría con un hombre que la amara sin importar el qué y que jamás dejaría que pasara lo que paso con su madre.

—Me falle…yo… — susurro en un sollozo.

—¡Prima! — un grito entusiasmado se escucho a lo lejos.

Valentina no tenia familia en la ciudad así que era seguro que no era para ella o eso creyó hasta que una mano se poso en su hombro, un grito estruendoso se escucho haciendo que Caín gritara junto con ella, valentina miro con el ceño fruncido aquel chico Pelinegro y de ojos verdes mas claros que los de su esposo.

—¿Por qué gritas? — Le cuestionó.

—Tu porque gritas, chica por un momento dude de mi mismo — se quejo Caín llevándose una mano al pecho.

Valentina sonrió, Caín frunció el ceño y le tomo la mejilla haciendo un leve puchero.

—Quien hizo llorar a esta princesa — formuló dejando estupefacto a valentina.

—¿Princesa?

—Pero que falta de respeto el mío, disculpe mi reina — hizo una inclinación

—Deja de bromear Caín y nadie me hizo nada.

—No bromeo eres la primera nuera y muy bella por cierto, dejaste la vara muy alta.

Valentina lo miro confundido, Caín como todo un dramático hizo una mueca de satisfacción.

—Ahora todos debemos buscar a una chica que se iguale a tu belleza o de lo contrario abra muchos inconvenientes.

Valentina sonrió de medio lado, miro a Caín quien le sonreía genuinamente.

—No soy tan hermosa como luisa.

Murmuro mas para ella que para él, aunque Caín la escucho la tomo de ante brazo y la llevo a su coche.

—Venía a almorzar con mis abuelos, pero si dejo ir a esta belleza no tendré mas oportunidad.

Y así fue como valentina fue arrastrada al centro de la ciudad por un chico loco, pero relajado que hacía que los momentos pesados fueran mas ligeros.




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