Martina no volvió a la biblioteca.
No podía.
No después de eso.
Caminó sin rumbo por el instituto, con la cabeza llena de ruido.
Mateo.
Su cara.
Su voz.
Ese “perfecto”.
—Hey.
Martina se detuvo.
Paolo chupando una paleta de frutilla.
Apoyado contra la pared, mirándola como si ya supiera todo.
—Wow —dijo, cruzándose de brazos—. Esa cara no es de “todo salió bien”.
Martina lo esquivó.
—No estoy para esto.
Paolo caminó a su lado.
—Yo sí.
—Problema tuyo.
—Totalmente.
Silencio.
—¿Qué pasó? —preguntó él.
—Nada.
—Mentira.
—No.
—Sí.
Martina frenó en seco.
—Paolo.
—¿Se enteró?
Directo.
Sin filtro.
Martina cerró los ojos.
Y eso fue respuesta suficiente.
—Uh —murmuró él—. Ok… estamos en nivel desastre...
—No me digas.
—¿Cómo reaccionó?
—Mal.
—Obvio.
Silencio.
—Le dolió —agregó ella, más bajo.
Paolo la miró.
—Claro que le dolió.
Pausa.
—Le gustás como a mí este chupetín.
Golpe.
Martina apretó la mandíbula.
—No hacía falta decirlo.
—Sí hacía falta —respondió él—. Porque vos actuás como si no fuera importante.
Silencio.
—No quería lastimarlo —murmuró ella.
—Pero lo hiciste.
Directo.
Sin suavizar.
Martina lo miró.
Molesta.
—Gracias.
—De nada.
Silencio.
Pero no cómodo.
—¿Y el otro? —preguntó Paolo.
—¿Qué?
—El desastre emocional con cara de modelo.
Martina resopló.
—No lo llames así.
—¿Por qué? Es bastante preciso y a quien engañamos ¿es un papucho,no...?
—No sé qué hacer —admitió ella.
Por fin.
La verdad.
Paolo la observó.
Más serio ahora.
—No hagas nada.
Martina frunció el ceño.
—¿Qué?
—No elijas todavía.
Eco.
De Ruth.
Martina bajó la mirada.
—No puedo quedarme en el medio.
—Ya estás en el medio —respondió él.
Golpe.
Silencio.
—Solo no tomes una decisión por culpa —agregó Paolo.
Pausa.
—Porque eso siempre sale mal y el daño puede ser peor...
Martina lo miró.
Sorprendida.
—No sabía que dabas consejos.
Paolo sonrió apenas.
—No los doy, pero hay personas que me caen bien y que me gustaría que fuera mí amiga, te aclaro, no me gustan las mujeres, podemos ser amiguis divis...
Pausa.
Y eso…
Martina no lo esperaba.
—Gracias, puede ser —murmuró.
—No te acostumbres.
Silencio.
Más liviano.
—Andá con tu amiga —dijo Paolo—. Cara de “necesito llorar en paz”.
Martina rodó los ojos.
—No voy a llorar.
—Claro que sí.
—No.
—Sí.
—No.
—Sí.
Martina suspiró.
—Chau, Paolo.
—Te quiero —respondió él.
—No me querés.
—Un poco sí.
Y se separaron.
***
La habitación estaba en silencio.
Pero no vacío.
Ruth levantó la vista cuando Martina entró.
Y no preguntó.
No hacía falta.
—Se enteró.
Simple.
Directo.
Ruth asintió.
—¿Cómo reaccionó?
Martina dejó el bolso.
—Mal.
—Obvio.
Silencio.
—Le dolió —murmuró Martina.
Ruth la miró.
—Sí.
Pausa.
—Y a vos también.
Martina negó.
Pero no convenció a nadie.
Ni a ella misma.
—No quería esto.
—Pero pasó.
Silencio.
Pesado.
—Soy un desastre —murmuró Martina.
Ruth se levantó.
Se acercó.
—No.
Pausa.
—Sos humana.
Martina soltó una risa sin humor.
—No ayuda.
—No intento ayudar.
Silencio.
—¿Y ahora? —preguntó Ruth.
Martina dudó.
—No sé.
—Bueno.
Se encogió de hombros.
—Entonces no decidas nada hoy.
Otra vez.
La misma idea.
Martina la miró.
—¿Por qué todos me dicen lo mismo?
—Porque es lo correcto.
Silencio.
—Esto se va a poner peor —murmuró Martina.
Ruth asintió.
—Sí.
—Mucho peor.
Y como si el universo quisiera confirmarlo
—Interesante día, ¿no?
La voz apareció desde la puerta.
Nicole.
Apoyada contra el marco.
Sonriendo.
—¿Qué querés? —preguntó Martina, cansada.
Nicole la miró.
—Nada.
Pausa.
—Solo ver cómo manejás el desastre que armaste.
Silencio.
—Andate —dijo Ruth.
Primera vez que hablaba así.
Nicole la miró.
—¿Y vos sos…?
—La que no tiene paciencia —respondió Ruth.
Martina la miró.
Sorprendida.
Nicole sonrió.
—Me caés bien.
—No es recíproco.
Silencio.
Tenso.
Nicole volvió a mirar a Martina.
—Cuidado.
Pausa.
—Esto recién empieza...
Y se fue.
Silencio.
Pesado.
Martina se dejó caer en la cama.
—La odio, cada vez que aparece me da una bronca, viste como me mira... con burla...
Ruth se sentó al lado.
—Yo más.
Pero en el fondo…
Sabían que Nicole tenía razón.
Esto…
Recién empezaba.
#3108 en Novela romántica
#938 en Otros
#374 en Humor
romance drama odio, humor celos seducción intriga, enemigos to lovers
Editado: 08.04.2026