El gimnasio seguía lleno.
Pero para él…
Todo se había quedado en silencio.
Mateo estaba apoyado contra la pared.
Mirando.
No buscaba.
No quería.
Pero vio.
Martina.
Iñaki.
Cerca.
Riendo.
Y eso…
Eso dolió más que cualquier pelea.
Porque no parecía un error.
No parecía confusión.
Parecía…
Natural.
Mateo apretó la mandíbula.
Desvió la mirada.
—Ey.
Un compañero le habló.
No escuchó.
—Mateo.
—¿Qué?
—¿Todo bien?
Silencio.
—Sí.
Mentira.
Volvió a mirar.
Error.
Martina ya se estaba alejando.
Iñaki la miraba irse.
Y había algo en esa mirada.
Algo que Mateo conocía.
Porque él también lo sentía.
Golpe.
Mateo se pasó una mano por la cara.
—Listo.
Y se fue.
Sin hacer ruido.
Sin decir nada.
Pero esta vez…
No fue distancia.
Fue decisión.
***
Horas después.
El pasillo estaba casi vacío.
Martina caminaba tranquila.
Por primera vez en días.
Error.
—Qué escena tan… tierna.
Nicole.
Martina cerró los ojos.
—No ahora.
—¿Por qué? —respondió Nicole—. Justo ahora es cuando más me interesa.
Martina se giró.
—¿Qué querés?
Nicole sonrió.
—Nada.
Pausa.
—Solo confirmar algo.
Silencio.
—Que al final… sos exactamente lo que pensé.
Golpe.
Martina frunció el ceño.
—¿Y qué sería eso?
Nicole se acercó.
—Una chica que no sabe lo que quiere…
Pausa.
—Pero igual juega con todos.
Silencio.
—No estoy jugando —respondió Martina.
—Claro —dijo Nicole—. Por eso estabas riéndote con uno…
Pausa.
—Mientras el otro se entera solo.
Golpe.
Martina se tensó.
—No te metas.
Nicole inclinó la cabeza.
—Ya estoy metida.
Silencio.
—Y te aviso algo…
Pausa.
—Mateo no es tan paciente como creés.
Martina sintió el corazón acelerarse.
—¿Qué hiciste?
Martina sonrió.
—Nada.
Pausa.
—Todavía.
Y se fue.
Silencio.
Pesado.
Martina sacó el celular.
Manos temblando.
Buscó el nombre.
Mateo.
Dudó.
Un segundo.
Dos.
Y escribió:
“¿Podemos hablar?”
Visto.
Respuesta inmediata.
“No.”
Golpe.
Directo.
Martina sintió el nudo en el pecho.
“Por favor.”
Silencio.
Tres puntos.
“No hay nada que hablar.”
Eso dolió.
Más que un grito.
Más que una pelea.
Porque era definitivo.
Martina bajó el celular.
Y por primera vez…
Sintió miedo real.
No de elegir.
Sino de haber perdido.
Para siempre.
#3108 en Novela romántica
#938 en Otros
#374 en Humor
romance drama odio, humor celos seducción intriga, enemigos to lovers
Editado: 08.04.2026