Odiarte nunca fue tan tentador

Capitulo 33

El pasillo estaba en silencio.
Martina no se movía.
Iñaki tampoco.
El aire entre los dos…
Pesaba.
—Entonces elegime.
Sus propias palabras seguían ahí.
Flotando.
Sin vuelta atrás.
Iñaki la miró.
De verdad.
Y por primera vez…
No había juego.
No había orgullo.
Solo verdad.
—No quiero elegir mal.
Golpe.
Martina sintió el impacto.
—Entonces no lo hagas.
Silencio.
—Pero no te quedes en el medio.
Golpe.
Iñaki bajó la mirada.
Porque eso…
Era lo que más había odiado.
Y ahora…
Era él.
—Con ella… —murmuró—
Pausa.
—Es fácil.
Golpe.
Martina no dijo nada.
—No tengo que pensar —continuó—. No hay drama. No hay caos.
Silencio.
—¿Y conmigo?
Iñaki levantó la mirada.
—Con vos…
Pausa.
—No puedo respirar tranquilo.
Golpe.
Martina sintió el corazón en la garganta.
—Porque todo es más.
Silencio.
—Más intenso. Más complicado. Más real.
Pausa.
—Y más peligroso, por qué por alguna razón, vos vulneras todas mís defensas dejándome expuesto...
Golpe.
Martina dio un paso adelante.
—Entonces no huyas de mí como un cobarde.
Silencio.
Iñaki la miró.
Y algo en él…
Se acomodó.
—No quiero algo fácil.
Golpe.
—Quiero algo que me importe.
Silencio.
—Y eso…
Pausa.
—Siempre fuiste vos.
Impacto.
Martina dejó de respirar.
—Pero —agregó él.
Golpe.
—Si esto es otra vez lo mismo…
Si volvés a dudar…
Se acercó.
Un paso.
—No voy a estar.
Silencio.
Martina lo sostuvo.
—No voy a dudar.
Directo.
Iñaki la miró.
—¿Segura?
Martina asintió.
—Sí.
Silencio.
Y entonces.
Iñaki cerró la distancia.
La besó.
Sin duda.
Sin miedo.
Como si hubiera estado esperando eso…
Desde siempre.
Martina respondió.
Con todo.
Sientiendo la calidez de sus labios
Sosteniendo con ambas manos su espalda grande.
Acariciándole su rostro con suavidad.
Porque ahora…
No había nada más que elegir.
Nada más que perder.
Nada más que esconder.
Solo ellos.
El beso no fue suave.
No fue perfecto.
Fue real.
Y eso…
Lo hizo todo.
Se separaron apenas.
Respirando agitados.
—Llegaste tarde —murmuró él.
Martina sonrió.
—Pero llegué.
Silencio.
Y esta vez…
Alcanzó.

***
En el comedor más tarde
Kiara estaba sentada.
Tranquila.
Como siempre.
Iñaki se acercó.
Se detuvo frente a ella.
Silencio.
Kiara levantó la mirada.
Y lo supo.
—Ok —dijo—. Esa cara no me gusta.
Iñaki suspiró.
—Lo siento.
Silencio.
Kiara lo miró unos segundos.
Después sonrió.
Pero no dolido.
Sincero.
—No.
Pausa.
—No lo sientas.
Iñaki frunció el ceño.
—Elegiste.
Golpe.
—Y eso está bien.
Silencio.
—Sos mejor de lo que pensaba —agregó ella.
Iñaki soltó una risa suave.
—No mucho.
Kiara se levantó.
—Un poco sí.
Pausa.
—Igual te aviso…
Iñaki la miró.
—Si la cagás otra vez…
Pausa.
—No va a haber otra oportunidad conmigo.
Silencio.
Iñaki asintió.
—Lo sé.
Kiara sonrió.
—Bien.
Se giró.
Y antes de irse.
—Y por cierto…
Iñaki levantó la mirada.
—Yo sí era fácil.
Pausa.
—Vos elegiste complicarte.
Y se fue.
Sin drama.
Sin escena.
Pero dejando algo atrás.
Respeto.

***

En el pasillo Martina caminaba.
Y lo vio.
Iñaki.
Se acercó.
—¿Hablaste con ella?
—Sí.
Silencio.
—¿Y?
iñaki la miró.
—Te elegí.
Golpe suave.
Pero suficiente.
Martina sonrió.
Por primera vez en mucho tiempo…
Sin miedo.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.