El instituto despertó distinto.
No más pesado.
Tenso.
Como antes de una tormenta.
Martina lo sentía.
Pero esta vez…
No tenía miedo.
—Esa cara no me gusta —dijo Ruth, apoyada en la puerta.
Martina se estaba atando el pelo.
—¿Qué cara?
—La de “voy a hacer algo”.
Martina sonrió apenas.
—Porque voy a hacerlo.
Golpe.
Ruth levantó una ceja.
—Ok… ¿me preocupo?
—No.
Pausa.
—Pero acompañame, no puedo permitir que arruinen la historia de los Alcázar en este colegio, para el es importante, su abuelo, su padre, hicieron historia aquí...no hay nada más doloroso que decepciónar a tus padres, sobre todo la presión que el tiene al llevar ese apellido, todos los días está entrenando para ser el mejor, hasta la noche...solo...
Ruth sonrió.
—Siempre...veamos que se puede hacerñ
***
En el campo — mañana
Iñaki ya estaba ahí.
No jugando.
Pero tampoco tirado.
De pie.
Eso ya era algo.
Kevin lo vio.
—Bueno… al menos no estás en el piso.
Iñaki rodó los ojos.
—Gracias por el apoyo.
Kevin se encogió de hombros.
—Hago lo que puedo.
Silencio.
—No terminó acá —dijo Iñaki.
Golpe.
Kevin lo miró.
—Esa me gusta más.
—No fue justo.
—No —respondió Kevin—. No lo fue.
Pausa.
—¿Y?
Iñaki apretó la mandíbula.
—Voy a pelearla.
Golpe.
Y esta vez…
Sonaba real.
***
En la biblioteca
Papeles.
Apuntes.
Computadoras.
Martina estaba concentrada.
Ruth a su lado.
Y Paolo enfrente.
—Ok —dijo él—. Me encanta cuando la nerd interior sale a salvar al deportista.
Martina no levantó la mirada.
—Callate y buscá.
—Sí, jefa.
Ruth sonrió.
—¿Qué estamos buscando exactamente?
Martina pasó una hoja.
—Testigos.
Golpe.
—De la pelea.
Silencio.
—Nicole dijo que Iñaki empezó todo…
Pausa.
—Pero no fue así.
Ruth asintió.
—Lo vimos.
—Exacto.
Martina levantó la mirada.
—Entonces lo vamos a probar.
Golpe.
Paolo sonrió.
—Ok… esto se puso interesante.
***
Pasillo — minutos después
Nicole caminaba.
Tranquila.
Como siempre.
Hasta que.
—Tenemos que hablar.
Martina.
Ruth y Paolo detrás.
Nicole sonrió.
—No gracias.
Intentó seguir.
Martina la frenó.
—Sí.
Silencio.
Nicole la miró.
—¿Qué querés?
Martina dio un paso adelante.
—La verdad.
Golpe.
Nicole rió.
—Ya la dije.
—No —respondió Martina—. Dijiste lo que te convenía.
Silencio.
Nicole cruzó los brazos.
—¿Y vos quién sos para cuestionarme?
Martina no dudó.
—Alguien que no va a dejar que arruines a otros por capricho.
Golpe.
Ruth sonrió de lado.
Paolo aplaudió despacio.
—Me encanta este momento.
Nicole frunció el ceño.
—No tenés pruebas.
Martina sonrió.
—Todavía.
Golpe.
Silencio.
Nicole la miró.
Por primera vez…
No completamente segura.
—¿Qué estás haciendo? —preguntó.
Martina inclinó la cabeza.
—Arreglando lo que vos rompiste.
Golpe.
Y eso…
Pegó.
Nicole dio un paso atrás.
Mínimo.
Pero real.
—Cuidado —dijo—. Podés salir perdiendo.
Martina sonrió.
—Ya perdí.
Pausa.
—Ahora me toca ganar.
Silencio.
Nicole no respondió.
Y eso…
Decía todo.
***
En el Campo — tarde
Martina llegó.
Iñaki estaba ahí.
Se giró.
—¿Qué hacés acá?
Martina se acercó.
—Peleando.
Golpe.
Iñaki frunció el ceño.
—¿Qué?
Martina le mostró unas hojas.
—Testigos.
Silencio.
—No estás solo en esto.
Golpe.
Iñaki la miró.
De verdad.
—No tenías que hacerlo.
—Sí tenía.
Silencio.
—Te dije que era juntos.
Golpe.
Iñaki bajó la mirada.
Y sonrió.
Por primera vez en días…
De verdad.
—Gracias.
Martina se encogió de hombros.
—Todavía no ganamos.
Iñaki la miró.
—Pero vamos a hacerlo.
Golpe final.
Y esta vez…
Se sentía posible.
#3108 en Novela romántica
#938 en Otros
#374 en Humor
romance drama odio, humor celos seducción intriga, enemigos to lovers
Editado: 08.04.2026