Ojalá Siempre

4

 

Connor volvió a mirar, donde los arboles habían sido cortados desde su tallo nacían brotes de pinos que volvían a elevarse con poder y juventud, e incluso los troncos que estaban apilados en la llanura estaban algo olvidados por lo que podían ver. Tal vez su compañero tenía razón.

—¿Qué demonios es esto?—Connor se sentó sobre unos de los tallos cortados, esos pinos eran grandes. Tanto que su cuerpo no cubrió ni la mitad de lo que era la base de antiguo pino.—¿Qué será este lugar tan extraño?

—La verdad no lo sé Connor, pero por lo que veo alguien quería preparar solamente una zona en común. Y este perímetro. Claramente, algo querían de esta zona aunque la pregunta es ¿Qué es?

—Sin duda no sabemos acerca de eso.—Anunció Connor pensativo.

Ale caminó poco a poco, concentrándose en la zona, el silencio y era abundante, camino con cuidado hasta que consiguió una extraña edificación.

—Oye Connor Ven acá.

Connor dejo de pesar y fue hacia donde Ale se encontraba, no se daba crédito como en tan poco tiempo el chico había recorrido tanta distancia.

—¿Qué quieres?

—¡Mira eso!—Ale señalo a la edificación.

—Interesante, es una mina vamos. —Connor avanzó hacia esa casita sobre puesta en la tierra.

 

—Eso sí que fue jodidamente extremo, nunca pensé que en estas montañas hubiera un tigre.—Exclamo Joselyn mientras cogía aire a bocanadas. Ella se recostó sobre la corteza de un pino— ¿Dónde crees que fueron a dar los demás?

Entonces Vemnet pensó.

—La verdad no tengo la menor idea y esta montaña es grande, la probabilidad que se hayan perdido es enorme —Vemnet busco su móvil sobre los pantalones estilo militar y luego miro la pantalla. —No hay señal. Lo que significa que estamos incomunicados, el resto de muchachos ahora debe conseguir la salida por su cuenta, no podemos ayudarlos. Por suerte yo he traído el gps. —Vemnet hizo una leve pausa donde se reservó el resto de advertencias. Sabía que no era bueno poner en pánico a ella.—Continuemos avanzando hacia la cima como planeamos, seguramente ellos pensaran de la misma forma y encontraran el camino por donde llegar.

Acto seguido Vemnet enfundó su mochila y empezó a trazar el camino. Haciendo un gesto distante Vemnet guardo un silencio casi raro en su actitud casi irrompible.

—¿Piensas que los demás están bien? ¡El tigre les pudo hace algo!—Sentenció Joselyn con un gesto de pánico.

—Tranquilízate Joselyn ellos estarán bien. —Vemnet endureció su semblante solamente para verse inquebrantable—Por ahora calma tus pensamientos y caminemos hasta llegar a la cima.

Ambos siguieron caminando en silencio por un sendero que conducía cuesta arriba, el camino no era muy bueno, los arboles impedían el avance y las hierbas no dejaban ver el camino por donde andaban. Aunque el terreno era inhóspito y salvaje Joselyn no se quejó en ningún momento, al contrarío trataba de esforzarse mucho más, Vemnet estaba sorprendido por su actitud.

—Hay un risco enfrente.—Dijo Vemnet— Debemos escalar por esa ladera. Espero que arriba sea más llano que lo que está siendo ahora.

Joselyn afirmo con la cabeza.

—¡Un segundo!—Joselyn se hizo una coleta con mucha destreza mientras no tardaba más de tiempo pedido.— Ahora si continuemos.

—Vas a aferrarte de mí cuando te lo diga. —Ordenó de manera firme. Ella afirmo con la cabeza mientras miraba sorprendida el pequeño risco.

Vemnet puso una pierna encima de la roca del inicio y empezó a columpiarse más arriba, cuando estaba a la elevación adecuada tendió una mano a Joselyn para que ella subiera.

—¡Ahora!—Gritó— Vamos toma mi mano.

Aunque la apariencia delicada de Joselyn decía que no estaba hecha para estas montañas, su actitud relataba todo lo contrario, la chica tomo un poco de impulso y luego salto con agilidad hasta tomar la mano de Vemnet, este impulso a la chica hacia adelante, ambos quedaron arriba de la roca, ahora debían hacer lo mismo con la siguiente, sin embargo el trabajo no tardo más de quince minutos subiendo el risco minado de piedras gigantescas como peligrosas.

—Creo que hemos llegado a un arroyo.—Espetó Vemnet antes de correr por un terreno parecido a una pradera.

Las flores crecían de manera perfecta creando un follaje completo de la tierra. Las botas de Joselyn fueron creando un camino propio mientras avanzaba, allí los pinos hacían un leve descanso y deba paso hacia una vegetación más dócil, Vemnet bajo su mochila de la espalda y lanzo al suelo su equipaje, causando un ruido metálico, luego se acercó hacia el arroyo lentamente. Limpio su cara y bebió del agua.

—Descansemos antes de continuar.

Joselyn contemplo el ambiente, era todo perfecto nada parecía real, era como uno de los escenarios sacados de las películas de fantasía, un ambiente que tanto apreciaba, y no estaba tan lejos de su casa. Esperaba ser contemplado por unos ojos que lo aparecieran.

 

Connor miro hacia la oscuridad, profunda misteriosa y silenciosa. ¿Qué había en las fauces de aquella mina abandonada?




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